El resultado es peor al -0,53% proyectado por el Banco Central hace 15 días y al -0,5% estimado por analistas

Por: Agencia AFP 31 agosto, 2016
El PIB brasileño cayó 3,8% en relación al segundo trimestre de 2015, mientras que en el primer semestre acumuló una caída de 4% con relación al mismo período del año pasado.
El PIB brasileño cayó 3,8% en relación al segundo trimestre de 2015, mientras que en el primer semestre acumuló una caída de 4% con relación al mismo período del año pasado.

Río de Janeiro. La economía de Brasil, que sufre su peor recesión en décadas, se contrajo 0,6% de abril a junio en relación al trimestre anterior, según cifras oficiales divulgadas el miércoles 31 de agosto.

Es el sexto trimestre consecutivo que la mayor economía latinoamericana cierra en rojo, en medio de una profunda crisis que pasa por el desplome de los precios de las materias primas y una intensa lucha política, que este miércoles debe llegar a su climax con la casi segura destitución de la presidenta Dilma Rousseff en el Congreso.

El primer trimestre cerró con una caída de 0,4%, un valor revisado a la baja (la primera estimación fue de -0,3%) por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, estatal).

El ente oficial señaló que el PIB cayó 3,8% en relación al segundo trimestre de 2015, y que en el primer semestre acumuló una caída de 4% con relación al mismo período del año pasado.

El resultado, que en valores corrientes es de 1,5 billones de reales ($460.000 millones), es peor al -0,53% proyectado por el Banco Central hace 15 días y al -0,5% de analistas de mercado consultados por el diario económico Valor.

Con el país rumbo a su primer bienio de recesión desde los años 30, el presidente Michel Temer, que asumirá como presidente oficial después de la previsible destitución de Rousseff, ha dicho que el foco de su administración será reencaminar la economía.

Y con un equipo económico liderado por el ministro Henrique Meirelles –jefe del Banco Central durante el gobierno Lula (2003-2010)– buscará frenar el gasto, flexibilizar el mercado laboral y reducir el costo de las jubilaciones.

Todos los caminos apuntan a la vuelta del rigor para restaurar los equilibrios macroeconómicos. Y todas esas iniciativas requieren enmiendas constitucionales, que podrán pasar con el apoyo que Temer tiene en el Congreso.

Por lo pronto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró en medio punto porcentual su previsión sobre el desempeño económico de Brasil este año (caída de 3,3%) y el próximo (+0,5%), alegando una contracción en 2016 "menos drástica" de lo esperado. Por su parte, el gobierno prevé una caída del PIB de 3,2% este año.