Certificados representan más de la mitad de la cartera de los portafolios de corto plazo en el país

Por: María Esther Abissi 17 noviembre

Los fondos de inversión, especialmente los de muy corto plazo, están ‘abultando’ sus carteras con certificados de depósito a plazo (CDP) de bancos, haciendo que la oferta de estos productos en el mercado secundario aumente y que, incluso, los gestores de portafolio puedan conseguir tasas más atractivas con estos instrumentos.

Según datos de la Cámara de Fondos de Inversión, el 46,7% de la cartera de los fondos de mercado de dinero en dólares está constituida por CDP de bancos estatales y en el caso de los fondos en colones es el 74,5%.

Estos instrumentos son preferidos por los gestores de portafolio por varias razones, pero una de las principales es que son emitidos al corto plazo, no se valoran a precios de mercado y eso provoca que la cartera no tenga volatilidad o sea muy baja.

Además, la propia competencia del mercado ha hecho que las tasas de los certificados en el mercado secundario sean más atractivas para los inversionistas.

Aun así, la concentración en estos instrumentos también conlleva riesgos, entre ellos, que tienen poca bursatibilidad y, por lo tanto, escasa liquidez.

Entre tanto, algunos emisores han creado fondos que solo invierten en certificados de una entidad en específica y que, por su naturaleza cortoplacista, sí ofrecen mayor liquidez a los inversionistas.

Los BN FonDepósitos del Banco Nacional, en colones, tienen un rendimiento de 3,88% los últimos 30 días y 3,97% los últimos 7 días. En dólares, ofrecen un rendimiento de 1,44% los últimos 30 días y 1,49% los últimos 7 días.

El Banco de Costa Rica, por su parte, ofrece un rendimiento de 4,49% para los últimos 30 días en su Fondo Portafolio en colones y del 1,94% en el Fondo Portafolio el dólares, ambos compuestos por este tipo de instrumentos.

El atractivo por estos instrumentos está, además, en que están disponibles diariamente en el mercado primario, son negociables en el mercado secundario y se pueden utilizar como garantía en operaciones de recompra –otro de los instrumentos predominantes en los fondos de muy corto plazo– y en el mercado de liquidez.

Además, resulta sencillo para los fondos gestionar las carteras con ellos, pues al ser emitidos a un plazo determinado, permiten que se realicen calces cuando hay las salidas importantes de inversiones programadas de los fondos.

Pese a que las transacciones de los CDP en el mercado secundario no han aumentado en los últimos cuatro años, sí lo ha subido el valor tranzado, especialmente en colones.

En el 2016, se tranzaron $1.047 millones, un número ligeramente mayor al del año anterior.

Por el contrario, en el caso de certificados en dólares, la negociación en el mercado secundario en transacciones y valor transado ha ido de cayendo.

Operaciones en el mercado secundario en colones y dólares
Operaciones en el mercado secundario en colones y dólares

Esta situación obedece a algunos factores, entre ellos, por la emisión de más papel comercial de bancos privados y por las cada vez más frecuentes emisiones de bonos de muy corto plazo del Ministerio de Hacienda para financiar su deuda y del Banco Central, a través de bonos y de la plataforma Central Directo.

Pese a esto, la presencia de los CDP en las carteras de los fondos sigue representando un porcentaje importante.

Desventajas fundamentales

Empero, los certificados también poseen algunas desventajas fundamentales, propias de su composición y características.

Una de las principales es que están constituidos como instrumentos individuales, por lo que su bursatilidad es muy baja.

“Los certificados se han vuelto ‘Picassos’. Uno puede decidir el plazo y las características y ese título no lo tendrá nadie más. Si lo pongo en el mercado, ese mismo título no existe”, explicó Antonio Pérez, Gerente de Multifondos.

El hecho de que los CDP que se emiten no sean estandarizados (tras una reforma legal del 1998), hace que tengan poca liquidez, pues es difícil conseguir instrumentos similares en el mercado y eso dificulta la gestión.

Para Freddy Quesada, gerente de INS Valores, para el mercado es difícil gestionarlos porque no se pueden comparar con otros en fecha de vencimiento ni en la tasa facial, lo que hace que la liquidez sea casi nula.

“Cuando uno piensa conformar un portafolio con estos instrumentos debe tener claro que el plazo a invertir muy probablemente no necesites venderlo anticipadamente, porque es difícil la venta e incluso te puede castigar el propio mercado”, advirtió Quesada.

Para un fondo de inversión líquido que tiene una alta porción de estos instrumentos podría resultar riesgoso en el caso de que tenga alguna demanda de liquidez importante.

Pese a estas limitaciones y riesgos, los CDP son vendidos "a fuerza" por la alta demanda del mercado de instrumentos cortoplacistas y siguen siendo los protagonistas de la composición de las cartera de los fondos de inversión.