Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de EF bajó a 4,0 puntos en octubre

Por: María Fernanda Cisneros 9 noviembre, 2014
 El pesimismo del consumidor prevalece al momento de hacer negocios o al buscar empleo, mientras la economía familiar ve una evidente mejora, aunque no ayuda a que el resultado general de la confianza repunte.
El pesimismo del consumidor prevalece al momento de hacer negocios o al buscar empleo, mientras la economía familiar ve una evidente mejora, aunque no ayuda a que el resultado general de la confianza repunte.

El positivismo de los consumidores no despega y la confianza sigue con una tendencia a la baja. Esto después de que, en agosto, se desinflaran las expectativas positivas que reportó junio.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) cerró en 4,0 puntos el mes pasado, el segundo puesto más bajo en lo que lleva este año; solo es superado por marzo, cuando llegó a los 3,9.

En agosto, el resultado fue de 4,1, por lo que aunque la caída de octubre no fue severa, la falta de optimismo sí es evidente.

 Confianza del consumidor sin ánimo para mejorar en el 2016
Confianza del consumidor sin ánimo para mejorar en el 2016

La razón de la baja en la confianza recae en la valoración que hacen los costarricenses sobre las condiciones económicas del país: crece el porcentaje de personas que escucha noticias menos favorables, así como los que esperan más desempleo en los próximos 12 meses.

Mientras tanto, el optimismo sí llegó al plano familiar, donde las expectativas positivas de la situación económica que esperan los hogares dentro de un año pasaron de 37,5% en agosto pasado, a 48% al cierre de octubre.

Ese repunte permitió superar la caída de 8,8 puntos porcentuales del informe anterior y alcanzar el nivel más alto del 2014.

El Financiero | Archivo
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Posiblemente, las familias estén obteniendo un ingreso disponible mayor, a raíz de un aumento en los salarios en términos reales en los últimos años y una baja general de precios en los últimos dos meses, explicó el economista, Luis Mesalles.

El segmento de la población con más positivismo es el de los hogares de nivel socioeconómico alto y con jefaturas con educación superior. En las últimos dos mediciones, este escenario se observa en el rango medio.

El ICC lo construye la firma Unimer para EF, y consta de una encuesta telefónica que se realiza a 400 hogares, muestra que se estima con base en el Censo Nacional del 2010. El estudio consisten en cinco preguntas sobre la percepción que la población tiene sobre la economía personal y nacional. El trabajo de campo se realizó, en esta ocasión, entre el 9 y el 28 de octubre pasado.

La medición utiliza una escala de 0 a 10, donde 5 es el límite entre el desánimo y el optimismo.

El porqué del pesimismo

La confianza del consumidor se ve afectada por un panorama adverso en la generación de empleo y la realización de negocios.

Se percibió un aumento en el porcentaje de personas que ha oído noticias menos favorables, pasando de 79% en agosto a 86% en octubre. Esta cifra aumenta en los hogares fuera de la GAM.

La cantidad de ticos que ve con positivismo las condiciones que ofrece la economía disminuyó en seis puntos porcentuales y cerró en 19% el mes pasado.

El pesimismo en ambas áreas recae en varios temas, entre los que destaca la noticia de empresas extranjeras que han cerrado operaciones en el país.

El poco avance en temas de competitividad, como el costo de la energía e infraestructura, afecta la confianza de las empresas, dijo Francisco Llobet, presidente de la Cámara de Comercio.

Según Mesalles, el Gobierno ha dado señales contradictorias respecto al apoyo hacia las empresas, mejorando el ambiente en algunas ocasiones, pero en otras no.

En el ámbito del empleo, el pesimismo es evidente. Un 59,5% piensa que habrá más personas sin trabajo en los próximos 12 meses, 9,7 puntos porcentuales más que en agosto pasado.

El empleo está correlacionado con las condiciones de trabajo y el negocio y, en esta ocasión, sí hay un deterioro con respecto a octubre del año pasado, explicó Valeria Lentini, consultora de Unimer.

La economía crece cerca de un 3,5%, y a este ritmo es poco probable ver una caída del desempleo.

Sumado a lo anterior, los sectores que están generando más puestos de trabajo, como lo es servicios, no representan el grueso de la fuerza laboral costarricense, añadió Mesalles.