Funcionario señala, además, que muy posiblemente la inflación será más baja de lo previsto este 2015

Por: Édgar Delgado Montoya 9 octubre, 2015
Olivier Castro, presidente del Banco Central de Costa Rica.
Olivier Castro, presidente del Banco Central de Costa Rica.

Lima. El presidente del Banco Central, Olivier Castro, aseguró que el país está "blindado" ante la inminente alza de las tasas de interés en Estados Unidos.

Si la Reserva Federal de esta nación se decide a normalizar su política monetaria y subir las tasas, de inmediato los rendimientos que pagan empresas y personas por sus deudas en dólares subirán. Asimismo, es posible que haya alguna salida de capitales del país que buscarán mejores rendimientos en el exterior.

Castro aseguró que el Central tiene actualmente un nivel de reservas (casi $8.000 millones) es suficiente para protegernos que cualquier shock que venga del exterior.

Agregó que el Banco mantiene abierto un programa de compra de reservas y que seguirá adquiriendo divisas en la medida que sea posible, sin desequilibrar el nivel de liquidez en la economía ni afectar la meta de inflación.

Cuando el Central adquiere divisas, lanza colones al mercado y eso incrementa la liquidez, lo cual podría, a mediano plazo, afectar la inflación. Sin embargo, en este momento, la inflación se encuentra en niveles negativos.

El programa actual de compra de reservas es por $800 millones y a finales de julio pasado ya llevaba $382 millones.

Castro se encuentra en Lima, Perú, participando de la Reunión Anual de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial y conversó unos minutos con EF.

En estas reuniones del FMI, uno de los temas principales ha sido la inminente normalización de la política monetaria en Estados Unidos. Incluso, el Fondo ha dicho que los paises tienen que estar preparados para ello. ¿Está Costa Rica preparado?

Hemos estado blindando al Banco Central para enfrentar cosas que puedan ocurrir y que no puedan ocurrir. El Banco tiene una cantidad de reservas importante y eso es un seguro para la economia.

"¿Es suficiente o no?. Yo pensaría que sí, en principio. Pero problablemente el Banco tratará de mantener un nivel de reservas lo más alto posible sin que eso deteriore las condiciones financieras de Costa Rica, porque el Banco no tiene capacidad para comprar ilimitadamente reservas.

"Tiene que ir en un proceso que mida la cantidad de reservas que pueda comprar y vea la cantidad de emisión que está haciendo y la capacidad de absorción que tiene, tomando en cuenta las necesidades de liquidez que tiene la economía.

"Hoy tenemos $8.000 millones en reservas, una cantidad bastante considerable, no solo tomando en cuenta las relaciones históricas que tiene Costa Rica, si no tambien en relación con el producto. Es un 15% del producto.

"El banco ha hecho su labor, aun cuando uno espera que pueda haber impacto una vez que Estados Unidos empiece a normalizar su política monetaria. También el sistema financiero costarricense no está tan vincultado como otros sistemas latinoamericanos a los sistemas financieros internacionales.

"Todavía somos una economía que está al margen de esos vaivenes, que va a tener impacto en el costo del dinero evidentemente, pero Estados Unidos ha dicho que el ajuste tiene que ser progresivo, y por eso no hay razon para alarmarse".

¿En donde se verá ese impacto de forma más inmediata?

Toda entidad que tenga un préstamo del exterior, tiene una deuda casi siempre que está ligada a la tasa Libor o la Prime Rate y estas tasas tendrán un incremento probablemente. Va a ver un aumento en el costo financiero, en aquellas empresas estatales y bancos que tenga préstamos al exterior.

En este momento, el Banco tiene un programa de reservas abierto. Entonces, ¿continuarán con ese programa? ¿Podrían abrir otro?

Sí vamos a continuar con el programa. Si vamos a tener un programa nuevo o no, lo veremos cuando analicemos la programación monetaria.

"Si para entonces Estados Unidos ya ha empzado a hacer sus ajustes, se tomará en cuenta el ritmo como lo ha empezado a hacer en la programación macroeconómica del año entrante".

Tenemos tres meses de inflación negativa, y usted dijo que tiene que haber un balance entre la compra de divisas y el nivel de emisión que el Banco hace. Pero, al tener una inflación en esos niveles, ¿no daría eso mayor flexibilidad para comprar aun más dólares?

Sí y no. Si usted analiza la liquidez de la economía costarricense, el banco ha dejado bastante liquidez casi que todo el año; permanentemente ha habido entre ¢200 y ¢250.000 millones que los bancos llevan a mercado de liquidez que maneja el banco.

"La liquidez está bastante floja y entonces el banco no puede dejar excesiva liquidez porque si las condiciones cambian, tendría que recurrir a sacar parte de esa liqiudez y, si es demasiado dinero, es harto complicado hacerlo. Pero las cosas están controladas".

Respecto a la inflación, ustedes dijeron en julio que la inflación podría llegar a estar por debajo de la meta (4%). ¿Será menor de lo pensado?

Es posible. El impacto que hemos tenido externamente es muy fuerte.

¿Se podría cambiar la meta de inflación para 2016?

Es posible. Será uno de los temas en estudio para la programación del año entrante.