Negocio bursátil muestra caída en ingresos y utilidades

Por: María Esther Abissi 21 mayo

Tras un 2016 de recuperación, los puestos de bolsa recibieron un 2017 que les dio un golpe bajo a sus ingresos y utilidades.

La industria atravesó por duros meses en el 2015, cuando las utilidades cayeron 9%, pero luego tuvo una recuperación en el 2016 que se tradujo en un aumento en las ganancias del 44%.

Empero, este 2017 tuvo un difícil arranque para el sector que registró un leve crecimiento en sus ingresos, pero un decrecimiento del 9% en los beneficios.

Este año, el negocio bursátil ha presentado un menor dinamismo, en parte porque hace un año las tasas de interés estaban aún en proceso de ajuste hacia la baja y eso permitía que los puestos de bolsa tomaran ganancias (dado que los precios de los bonos suben) y tuvieran una mayor rotación de carteras.

Con la expectativa ahora de alza en las tasas de interés, los ingresos y las utilidades del negocio se ven afectados.

En segundo lugar, la depreciación del colón ha provocado una caída en el premio por invertir en esa moneda, lo que disminuye el negocio bursátil y dirige el mercado a valorar mejor las inversiones en dólares.

El negocio de los puestos de bolsa se beneficia cuando los rendimientos caen, debido a que esto implica una revaloración en los precios de los bonos, lo cual contribuye a la rotación de las carteras y a un aumento en el volumen tranzado.

Sin embargo, con el comportamiento del colón en los últimos meses, los bonos emitidos en moneda nacional son menos apetecibles para los inversionistas, quienes, atraídos por las expectativas de las tasas de interés y el aumento en el tipo de cambio, prefieren invertir en bonos emitidos en moneda extranjera.

Además, los costos operativos del sector bursátil continúan subiendo en respuesta a las demandas normativas sobre temas de gestión de riesgo y gobierno corporativo, algo que también afectó el comportamiento del sector durante el primer trimestre del presente año.

Paralelo a estas causas, propias de la economía, existen problemas estructurales que también están afectando el modelo de negocio de los puestos de bolsa.

En Costa Rica, el mercado depende de los bonos del Gobierno y existe una concentración del mercado en títulos del Banco Central, del Ministerio de Hacienda y de los bancos.

Según la Superintendencia General de Valores (Sugeval), del total de emisiones vigentes desde el 2015 hasta la fecha, el 69,5% pertenece a bancos públicos, privados y supranacionales (bancos con presencia en varios países); el 25,2%, a Hacienda y el Central, y solo el 5,24% son emitidos por empresas corporativas.

Por esto, cuando el Gobierno aumenta la frecuencia de sus subastas y las subastas inversas, el negocio de los puestos de bolsa (que depende en el país del mercado secundario) tiende a caer.

El mercado mantiene un bajo entusiasmo por la poca presencia de emisores privados, que podrían servir para generar un repunte cuando surjan caídas.

Otro problema estructural que afectó el negocio fue la inclusión de la plataforma Tesoro Directo, una vía que facilita al Ministerio de Hacienda colocar de forma directa y sin intermediarios sus papeles.

Si bien este nuevo sistema facilita la captación de los emisores gubernamentales, ha provocado un fenómeno de desintermediación para los puestos.

A eso se suma el aumento de la adquisición de papeles en las ventanillas de los bancos de parte de grandes demandantes, como clientes institucionales, quienes generalmente se dejan esos títulos hasta su vencimiento.

Esto hace que a los negociantes que tienen bonos y hayan querido hacerlos líquidos, se les haya hecho más difícil venderlos en el mercado secundario, lo que hace más lento y difícil el negocio bursátil.

Además, la posible alza de las tasas de interés provoca que los inversionistas se refugien en el corto plazo y que el negocio bursátil se vea afectado directamente, lo que para algunos banqueros es una situación que todavía podría mantenerse en los siguientes trimestres de este año.

Sin embargo, otros consideran que podría repuntar, dependiendo siempre del comportamiento de las tasas y de algunos cambios que está realizando la Bolsa Nacional de Valores a nivel de ruedas de negociación, para que los puestos vuelvan a tener mayor participación en el mercado secundario.

También se espera que ciertas modificaciones regulatorias –que se encuentran en marcha– faciliten los procesos para gestionar las inversiones, el apetito y la tolerancia al riesgo de los inversionistas, dándole más oportunidades al negocio en el mercado.

Unos mejores que otros

A pesar de que la industria ha tenido un duro inicio de año, algunos puestos tuvieron un mejor desempeño del que lograron durante el 2016.

El puesto de bolsa del grupo financiero Bac San José, por ejemplo, aumentó significativamente sus utilidades, pues registró una variación de 369%.

También los puestos de bolsa de Acobo, Mercado de Valores e Improsa registraron crecimientos significativos en sus ingresos y utilidades.

El puesto de bolsa de Mutual –uno de los que tuvo un desempeño saludable durante el primer trimestre del año– pudo mantenerse estable a pesar de los resultados de la industria por medio de una estrategia para llegara otros tipos de clientes que pidan una mayor flexibilidad en sus carteras de inversión para adecuarse a las condiciones de un mercado como el costarricense.

Yancy Cerdas, gerente de Mutual Valores, admite que para hacerle frente a la situación por la que atraviesan los puestos de bolsa, se requiere tener un control estricto del gasto administrativo y una efectiva administración de la cartera de inversiones propias, una formula que le ha estado dando resultados a Mutual desde el año pasado.

Sin embargo, no todos los puestos pudieron diferenciar su comportamiento del de la industria y se puede observar que algunos que registraron utilidades positivas tuvieron una caída en sus activos, como es el caso de BCT Valores.

INS Valores, por su parte, registró una caída de 15% en sus ingresos, aumentó en un 20% sus gastos y tuvo una reducción del 49% en sus utilidades.

Popular Valores, por su parte, tuvo un crecimiento de 34% en sus activos y un leve aumento en sus ingresos, pero arrojó una reducción del 35% en sus utilidades.

El puesto de bolsa del Banco de Costa Rica, a pesar de que registró un decrecimiento de sus gastos, tuvo también un decrecimiento en sus activos, ingresos y utilidades, atribuidos a la caída de la industria bursátil y a temas coyunturales como el incremento de las tasas y la depreciación de la moneda local, pero no a una situación de gestión interna.

En el caso de Aldesa, que tuvo una caída del 14% en sus ingresos y de 49% en sus utilidades, el comportamiento sí obedece a ajustes realizados a lo interno de la organización y no a la situación que atraviesa la industria.

Actualmente, los puestos están en un proceso de cambios en sus modelos de negocio para aprovechar las oportunidades del Reglamento de Intermediarios,el cual entró en vigencia en el 2016.

Además, están vigilantes de otros factores, como el comportamiento futuro de las tasas de interés en colones, de los posibles aumentos en las tasas en dólares de la Reserva Federal para el segundo semestre del año y el incremento en el tipo de cambio, que seguiría modificando el comportamiento de las carteras.

Empero, para Carlos Herrera, director de Aldesa Puesto de Bolsa, la industria está atravesando un duro periodo y cree que existe una obligación compartida entre todos los que intervienen en el mercado, incluidos los puestos de bolsa, reguladores e inversionistas, para desarrollar el negocio y “sacarlo de la modorra” en la que ha caído en los últimos años.

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