Eslovaquia, Rumanía, Polonia, Bulgaria y España encabezan con las mejores cifras del año, mientras que Grecia y Finlandia están en recesión

Por:  12 febrero, 2016
El ministro finlandés de Finanzas, Alexander Stupp (izquierda), habla con el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, y el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, antes de la reunión de ministros de la Comisión Europea en Bruselas.
El ministro finlandés de Finanzas, Alexander Stupp (izquierda), habla con el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, y el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, antes de la reunión de ministros de la Comisión Europea en Bruselas.

Bruselas. El crecimiento económico de la eurozona avanzó en 2015 hasta un 1,5%, con lo que se acercó a niveles de 2011 y registró la mejor evolución en cuatro años que, no obstante, puede truncarse este año por el frenazo de las economías emergentes y otros riesgos políticos, económicos y financieros.

El conjunto de la Unión Europea finalizó el ejercicio pasado con un aumento del 1,8% del PIB, porcentaje idéntico al de 2011, según los datos de la serie histórica facilitados por la agencia comunitaria de estadística Eurostat.

Esa oficina, con sede en Luxemburgo, publicó este viernes 12 de febrero sus primeras estimaciones sobre el cierre y el cuarto trimestre de 2015, en el que la economía de la eurozona creció un 0,3%, al igual que la del conjunto de los Veintiocho.

Una portavoz de la Comisión Europea (CE) admitió que el dato trimestral refleja una evolución "ligeramente por debajo de las expectativas" de Bruselas, tanto en la eurozona como en la UE.

Los datos adelantados de Eurostat sitúan el PIB de ambos bloques al cierre del año pasado 0,1 puntos porcentuales por debajo de las previsiones macroeconómicas de la CE publicadas hace una semana.

En el caso de España, su PIB avanzó un 0,8% en el cuarto trimestre, idéntico porcentaje al del tercero, y en el balance interanual Eurostat informó de un crecimiento del 3,5%.

El dato adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúa el crecimiento de la economía española para el conjunto de 2015 en el 3,2% del PIB, siendo uno de los mejores datos, según destacó hoy el ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos.

"La economía española avanza a una velocidad de crucero" próximo al 3,5%, reiteró tras participar en una reunión de ministros europeos de Economía y Finanzas.

De los Estados comunitarios, Eslovaquia tuvo un dato interanual del 4,0% del PIB, Rumanía del 3,8% y Polonia del 3,6%, en tanto que Bulgaria registró un 3,1%, pero de las grandes economías de la eurozona, España está, junto con Irlanda, en la cabeza.

Alemania creció un 0,3% en el último trimestre y cerró el año con una subida del 1,7%, según los datos publicados hoy por el Departamento Federal de Estadística.

La economía francesa avanzó un 0,2% y obtuvo un crecimiento interanual del 1,3%, de acuerdo con Eurostat, en tanto que la italiana progresó una décima menos y cerró el ejercicio con un aumento del PIB del 1,0% en términos interanuales.

El Reino Unido, por su parte, evolucionó al ritmo de un 0,5% en el cuarto trimestre y su PIB interanual subió un 1,9%.

En el lado negativo del balance se sitúan Grecia y Finlandia, en recesión ambos países.

El PIB heleno se contrajo un 0,6% entre octubre y diciembre, y en comparación con el mismo trimestre de 2014 se redujo un 1,9%.

En el caso de Finlandia, la economía retrocedió un 0,1% y el PIB interanual un 0,2%, pero hay que tener en cuenta, según De Guindos, los efectos de las sanciones a Rusia sobre ese país.

Si se compara el dato de Europa con el de otras grandes economías, la UE se sitúa ahora a la altura de Estados Unidos, que registró un dato interanual del 1,8% del PIB tras avanzar un 0,2% en el último trimestre de 2015.

Pese a mantener un optimismo cauteloso y proyectar que la economía comunitaria crecerá este año y el siguiente, la CE también sabe que lo hará menos de lo esperado inicialmente y siempre a un ritmo moderado.

Lo que vaticina son riesgos económicos y políticos más pronunciados, que van desde la desaceleración de China hasta el impacto de la crisis de refugiados o las amenazas a la seguridad.

Las últimas previsiones macroeconómicas han dejado claro que Europa vive actualmente entre dos extremos y "envuelta de riesgos".

Por un lado, los factores que benefician su crecimiento son más fuertes y perduran más de lo vaticinado hace algunos meses, como son los bajos precios del crudo, un tipo de cambio del euro bajo que favorece las exportaciones o las políticas acomodaticias del Banco Central Europeo.

Por otro lado, la economía comunitaria sigue navegando contra "vientos de costado, que ganan en fuerza", en palabras del comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici.

Esos riesgos cada vez más pronunciados provienen sobre todo de la desaceleración de economías emergentes, una inquietud a la que se ha sumado una preocupación por la salud de los bancos europeos, algo que se refleja en la actual volatilidad en los mercados.