Diputados aprueban fondo para financiar crédito de vivienda para clase media

Los recursos del fondo podrán emplearse en la compra de primera solución de vivienda, la adquisición de lotes y construcción del inmueble, o bien la edificación en lote propio


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

La Asamblea Legislativa aprobó en primer debate la creación del fondo para el financiamiento de vivienda para clase media que podrán emplearse en la compra de primera solución de vivienda, la adquisición de lotes y construcción del inmueble, o bien la edificación en lote propio.

El fondo brindará créditos de hasta ¢85 millones a los núcleos familiares cuyo ingreso total no exceda los ¢2 millones mensuales. Permite que hasta un 15% de los capitales de diferentes instituciones de crédito y ahorro se dediquen al crédito para vivienda y que el 15% de la prima la dé el Banco Hipotecario de la Vivienda.

La diputada Patricia Pérez del Partido Movimiento Libertario (ML), Víctor Hernández del Partido Acción Ciudadana (PAC) y el legislador independiente Luis Fishman retiraron las mociones que tenían sobre el proyecto. Al final, 39 legisladores votaron a favor.

En febrero este año, la Comisión de Asuntos Económicos dictaminó positivamente el proyecto de ley, que tiene como objetivo el financiamiento en bancos públicos, privados, mutuales y cooperativas de viviendas para la clase media del país.

El díputado Víctor Fernández del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien impulsó el proyecto, dijo que es una solución para el país.

"Por ejemplo  si las personas construyen una casa de ¢50 millones , le piden mínimo ¢15 millones de prima y si alquilan es díficil, entonces lo que busca el proyecto es que sea  Banco Hipotecario de la Vivienda, que dé el aval para que las personas tengan el financiamiento al 100% de la vivienda con interéses  más blandos, se habla de hasta con un plazo de 30 años", comentó el congresista.

Las personas con la posibilidad de acceder a estos créditos serán aquellas familias cuyo ingreso total no exceda los diez salarios mínimos mensuales, es decir ¢2 millones, de un obrero no especializado de la industria de la construcción.

Sostenbilidad y financiamiento