Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 7 marzo, 2016

La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Costa Rica advirtió este 7 de marzo que los cambios para corregir los problemas fiscales y bajar la deuda pública del país deben hacerse este año, dado que después el precio de los ajustes será mayor y las medidas correctivas podrían ser "sangrientas".

Las recomendaciones fueron emitidas por Lorenzo Figliuoli, jefe de misión del FMI, en una conferencia de prensa este mismo día en la que estuvieron presentes el presidente del Banco Central de Costa Rica, Olivier Castro, y el ministro de Hacienda, Helio Fallas.

"Si no se aprueba este año (las reformas en impuestos) va a ser muy difícil que se apruebe el año que viene que es el año preelectoral, luego es el año electoral en que no pasa nada. (...) No estoy seguro de que la situación actual sea sostenible por tres años", dijo el Fugliuoli a EF.

"Posponer el ajuste no solo conduciría a una mayor necesidad de ajustes en el futuro para estabilizar la relación deuda-PIB (por ejemplo, posiblemente 1 - 1½% del PIB de ajuste adicional en el 2018), sino que también aumentaría el riesgo de generar un cambio brusco en la confianza de los inversionistas y, en consecuencia, un ajuste forzoso y desordenado", dice el comunicado de conclusiones preliminares de la misión de la Consulta del Artículo IV del 2016, que es la evaluación que realiza anualmente esta entidad.

Figliuoli insistió en que parte de las medidas que se deben tomar también están orientadas a contener el gasto, específicamente recomendó que el crecimiento anual de esta variable no sea superior al aumento del PIB nominal de cada año.

Añadió que algunos de los proyectos de ley presentados por Hacienda contribuirían con ese objetivo, pero también el país debe revisar la efectividad del gasto, pues en algunas áreas Costa Rica gasta niveles similares que apaíses desarrollados, pero no obtiene los mismos resultados.

Para el FMI, esa medida aportaría cerca de un tercio del ajuste con proporción al PIB que se debe hacer y que esa política de evitar un crecimiento mayor al PIB aportaría cerca de un 0,35% de la producción si se aplica en los próximos cuatro años.

El informe de la entidad multilateral agrega que la presente tendencia fiscal es insostenible en el largo plazo al punto que si no se toman las medidas correctivas el déficit del Gobierno sobrepasaría el 9% del PIB y el volumen de la deudsa aumentaría casi a un 70% de la producción en el 2021. Por ese motivo es que se insistió en que el ajuste fiscal que se requiere debe ser el equivalente al 3,75% del PIB para de esa manera llevar la deuda a un nivel seguro.

Ese nivel seguro, explicó Figliuoli, es que la deuda pública no exceda el equivalente al 50% del PIB para considerarla como prudente. Con porcentajes superiores la vulnerabilidad del país se incrementa aún más. La deuda de Costa Rica equivale al 42% de la producción en este momento.

Las recomendaciones del FMI no se alejan mucho de lo que en meses anteriores han manifestado las agencias calificadoras de riesgo en lo que respecta al tamaño del déficit fiscal y a la tendencia creciente de la deuda pública, aspectos que se consideran como un riesgo importante para la economía costarricense si no se atienden pronto.

El organismo también hizo una evaluación de los componentes macroeconómicos de Costa Rica, entre los cuales respaldó la disminución hecha en el 2016 a la meta de inflación y la política monetaria expansiva que se ejerce con la diminución a la tasa de interés de referencia. Además, el FMI consideró que el tipo de cambio en el país se encuentra en equilibrio, es decir el colón no está sobrevalorado o subvaluado con respecto al dólar estadounidense.

En esta dirección puede consultar el documento completo de Conclusiones preliminares del FMI.