Estima que mantendrá el déficit más alto de la región incluso el próximo año

Por: María Fernanda Cisneros 25 octubre, 2015
 El FMI visitará nuevamente a Costa Rica en febrero del próximo año, para la presentación del informe del Artículo 4, sus apreciaciones sobre la política económica del país, que se aplica como seguimiento a reuniones bilaterales.
El FMI visitará nuevamente a Costa Rica en febrero del próximo año, para la presentación del informe del Artículo 4, sus apreciaciones sobre la política económica del país, que se aplica como seguimiento a reuniones bilaterales.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que las cifras fiscales de Costa Rica serán las más alarmantes de Centroamérica al cierre de este año y del próximo.

En caso de cumplirse la perspectiva para este 2015, sería el segundo año consecutivo que el país cierra con el déficit más alto de esta región.

¿Por qué esto debe ser una señal de atención? Las expectativas pesimistas para el país solo confirman que la situación fiscal es débil y que las cifras negativas, en especial de la deuda, seguirán expandiéndose hasta que no se realice el ajuste fiscal.

 FMI proyecta que Costa Rica tendrá el mayor déficit fiscal de Centroamérica
FMI proyecta que Costa Rica tendrá el mayor déficit fiscal de Centroamérica

La problemática es que el mercado local no tiene los recursos suficientes y las entidades externas pueden ir cerrando las puertas al financiamiento, por lo que las opciones de encontrar una solución se vuelven estrechas.

El FMI teme que la reforma fiscal sufra un atraso tal que le impida al Gobierno frenar las implicaciones de la creciente deuda, y que su aceptación llegue en un periodo de crisis de forma apresurada, no necesariamente en las mejores condiciones.

Las perspectivas económicas de esta entidad proyectan que la deuda bruta del sector público en Costa Rica cerrará en 44% del Producto Interno Bruto (PIB), y el gasto primario, en 16,5% del PIB.

El Financiero | Archivo
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Aunque ninguna de esas dos cifras es la más alta de la región centroamericana, el déficit primario (ingreso menos gastos sin contar el pago de intereses) sí lo es, con una cifra negativa de 2,8% del PIB. Belice es el país que más se aproxima a esta proyección, con un 2,6%.

De la región, el país con el resultado más optimista es Guatemala (-0,3%).

En 2012 y 2013, Honduras fue el país que obtuvo el déficit más alto, sin embargo, logró corregir su situación fiscal en el último año, dejando a Costa Rica en el primer puesto.

A nivel local, el Ministerio de Hacienda estimó que este año el déficit financiero (incluye el pago de intereses) cerrará en un 5,8% del PIB y en el 2016 en un 6,9%. Mientras, la deuda pública alcanzaría un 50% de la producción.

El pasado viernes 23 de octubre, el FMI dio las conclusiones de la misión que realizó, como seguimiento al informe del Artículo 4 . Se trata de reuniones bilaterales sobre el panorama económico costarricense.

Lorenzo Figliuoli, jefe de misión del FMI, comentó que el origen del déficit de Costa Rica es la crisis económica de 2008, cuando el país aplicó políticas expansivas y aumento excesivo de salarios.

La diferencia con el resto de la región fueron las decisiones posteriores a esa crisis.

“Después de la crisis, Costa Rica no ha sido capaz de recortar el gasto o de aumentar su recaudación, pero otros países expandieron menos el déficit fiscal durante la crisis, y los que lo hicieron fueron capaces de aumentar la recaudación y contener el gasto”, dijo Figliuoli.

La brecha fiscal

El FMI ha realizado varias alertas sobre la necesidad de que se apruebe el paquete fiscal.

El cambio del impuesto de ventas al IVA permitiría sumar una recaudación del 1,33% del PIB al cabo de tres años, mientras que la reforma de impuesto de renta, un 0,57%, al término de dos años.

Aún así, sería insuficiente para eliminar la brecha entre el gasto y los ingresos.

El FMI destacó la necesidad de que el Gobierno también opte por un cambio legal para reducir los gastos en al menos 1,25% del PIB.

Hay medidas que se pueden adoptar cuando se llegue a un acuerdo sobre las reglas fiscales y sobre las leyes que reformen el empleo público, añadió Figliuoli.

Según Thelmo Vargas, exministro de Hacienda, el Gobierno debería actuar ya sobre el gasto en remuneraciones, pensiones y transferencias, con acciones claras y firmes.