La sostenibilidad fiscal es una de los retos que deben tratar las economías mundiales en pro de su crecimiento económico de corto plazo

Por: María Fernanda Cisneros 9 octubre, 2015
Agustín Carstens (centro), presidente del Comite Monetario y Financiero Internacional, dio a conocer las conclusiones de las reuniones este 9 de octubre. Lo acompañan Christine Lagarde, directora gerente del FMI; David Lipton (izquierda), director adjunto del Fondo, y Gerry Rice, director de Comunicaciones del organismo.
Agustín Carstens (centro), presidente del Comite Monetario y Financiero Internacional, dio a conocer las conclusiones de las reuniones este 9 de octubre. Lo acompañan Christine Lagarde, directora gerente del FMI; David Lipton (izquierda), director adjunto del Fondo, y Gerry Rice, director de Comunicaciones del organismo.

Tomar medidas para elevar el crecimiento económico de corto plazo, mantener la sostenibilidad fiscal, reducir el desempleo, manejar los riesgos de estabilidad financiera y apoyar al comercio son las principales políticas que se deben aplicar ante los riesgos financieros actuales.

A esa conclusión llegó el Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC, por sus siglas en inglés), a poco de dar por concluida la Reunión Anual de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), que fue dominada por tres temas: la caída en los precios de los commodities, la desaceleración de China y el alza de tipos de interés en EE.UU.

Las recomendaciones del comité fueron anunciadas por Agustín Carstens, presidente del IMFC y gobernador del Banco de México; Christine Lagarde, directora del FMI y David Lipton, subdirector del FMI.

En su declaración, Carstens indicó que los riesgos globales se han incrementado, pero con fundamentales más fuertes, amortiguadores y fortalecidos marcos de políticas, los países están mejor preparados para enfrentar un ambiente menos favorable.

Eso sí, los países emergentes están expuestos a condiciones financieras más estrechas, movimientos de capital más lentos y presiones sobre las monedas.

Asimismo, algunas economías están siendo afectadas por la crisis de refugiados, mientras que China está cambiando su modelo de producción.

Además, se observa una recuperación sostenida en Europa, crecimiento positivo en Japón y una actividad más sólida en Estados Unidos, así como en el Reino Unido, pero los efectos colaterales de la volatilidad de los mercados pueden generar retos en la estabilidad financiera en el corto plazo.

Principales alertas de la reunión anual 2015

En el marco de su Reunión Anual, el FMI liberó su pronóstico de un dinamismo mundial de 3,1% para este año y 3,6% para 2016. En ambos casos, la proyección fue revisada a la baja con respecto al informe de julio.

Por su lado, América Latina y el Caribe sería una región que terminaría este 2015 sin crecimiento, al contrario, el FMI espera que concluya el periodo con una contracción de 0,3% en su economía, mientras en 2016 sería de 0,8% .

La recuperación de la economía estadounidense sería un factor que ayudaría a la región a mejorar sus índices, aunque por ahora la expectativa de cierre de año sea negativa, principalmente por los bajos resultados de Brasil, Venezuela y Ecuador.

En el caso particular de Costa Rica, el principal motivo de preocupación del FMI es claro: el abultado déficit fiscal y el peso de la deuda pública.

En diversos encuentros con la prensa, la entidad internacional resaltó la preocupación por el alto endeudamiento en dólares por parte de las empresas grandes de la región latinoamericana, lo que se traduce en un reto para los bancos posicionados en la región.

* Colaboró con esta información, el periodista Edgar Delgado