ICC pasó de 3,7 en julio a 3,8 en agosto

Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 8 septiembre, 2013
 Índice de Confianza del Consumidor mantiene en niveles de pesimismo
Índice de Confianza del Consumidor mantiene en niveles de pesimismo

El consumidor de Costa Rica ya sumó este año dos meses de profunda desconfianza sobre la situación económica: julio y agosto han sido los peores en los últimos cuatro años.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de EF cayó en en julio pasado a 3,7 puntos y en agosto repuntó lo mínimo, es decir, quedó en 3,8, lejos de los valores que había tenido recientemente, superiores a 4.

El ICC es un indicador formado a partir de una encuesta mensual a administradores familiares, con un escala que es de 0 a 10 y elaborado por la firma Unimer. Los valores superiores de 5 indican una condición de confianza entre las personas.

 <b>La situación económica </b> que dicen tener los consumidores con respecto a hace un año mejoró de julio a agosto del 2013 , pero de una manera insuficiente, por lo tanto, se mantiene una desconfianza profunda en los hogares.
La situación económica que dicen tener los consumidores con respecto a hace un año mejoró de julio a agosto del 2013 , pero de una manera insuficiente, por lo tanto, se mantiene una desconfianza profunda en los hogares.

El desplome del indicador en julio no marcaba una tendencia de profunda desconfianza, pues el comportamiento puede ser volátil de un mes a otro.

Sin embargo, al presentarse de nuevo un valor relativamente bajo en agosto pasado, se marca una tendencia de corto plazo de un mayor pesimismo con respecto a los meses recientes.

Valores inferiores a los cuatro puntos no se veían desde los efectos de la crisis económica en el 2008 y el 2009.

Razones

Lo que mantiene abajo el estado de ánimo de los consumidores son principalmente una mala evaluación de las condiciones para hacer grandes compras dentro del hogar y que las expectativas que tienen las personas sobre el país en el largo plazo tampoco mejoran.

Los dos componentes anteriores son los que impidieron que el índice tuviera un repunte, pues otras variables sí mejoraron luego de la caída de julio.

En la encuesta que se hace a las familias, el 69% opinó que agosto fue un mal momento para pensar en compras de grandes artículos para el hogar, por ejemplo, electrodomésticos como lavadoras o refrigeradoras.

Ese nivel estaba en julio en un 63%. Mientras tanto, un 17,5% consideró que es un buen momento para ejecutar ese tipo de adquisiciones.

Para Vidal Villalobos, economista del Portfolio Advisory Group de Scotiabank, el pesimismo se puede explicar desde el deterioro de los salarios reales, pues según los datos del Banco Central de Costa Rica a junio pasado se contrajeron en un 2,7%.

Además, agregó, aunque el desempleo abierto mostró una mejoría en el primer semestre del 2013 y cerró en 9,6%, no es un nivel satisfactorio para reactivar la economía e impulsar el consumo.

“Recordemos que durante buena parte del año estuvo vigente la restricción en el crédito lo que ha afectado al consumo”, aseguró Villalobos.

Sumado a lo anterior, la acentuada cautela del consumidor es incentivada por una serie de noticias que pueden estar afectando sus percepciones, entre las principales la posibilidad de que las tasas de interés vuelvan a subir.

Víctor Ruiz, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica, adujo las mismas razones para la desconfianza: desaceleración en la generación de nuevos puestos de trabajo y expectativas afectadas a la baja por la restricción al crédito dada en la primera parte del año.

Menores crecimientos

Al consultar a Ruiz acerca del estado de ánimo del sector comercial respondió que la tendencia reciente ha sido la de un creciente pesimismo.

A nivel general, las empresas reportan menores crecimientos de ventas, ajustes en sus niveles de inventarios, menores posibilidades de contratación y una moderación de las expectativas.

Las ofertas y descuentos son parte de los esfuerzos para lograr mantener las ventas, que además, son una respuesta a la expansión de centros comerciales, los cuales incrementan los niveles de competencia.

Sobre la condición económica actual con respecto a hace un año, las familias mejoraron su opinión entre julio y agosto, pues de un 56% que decía estar peor, ahora un 49,5% piensa lo mismo.

Las razones de esa situación son, en primer lugar, la inflación y, en segundo lugar, los salarios bajos que aducen tener las personas, cuyo porcentaje aumentó desde marzo del 2013.

Sobre las expectativas de la situación familiar a un año plazo las malas opiniones dejaron de caer y más bien tuvieron un repunte.

En agosto, un 42,5% de los entrevistados dijo que espera estar mejor, porcentaje que más alto en 5,7 puntos porcentuales en comparación con julio del 2013.

El ICC suele tener repuntes en los últimos meses de cada año, pero en el 2011 y el 2012 los incrementos fueron insuficientes para elevar el índice a niveles que reflejen confianza, es decir, mayores a cinco puntos.