Reunión de gobernadores el 15 y 16 de diciembre determinaría un aumento de 0,25 puntos porcentuales en las tasas de interés de referencia.

Por: Agencia AFP 14 diciembre, 2015
La presidenta de la Fed, Janet Yellen, reforzó hoy las expectativas de que el anticipado inicio del ajuste monetario se produzca al término de la reunión del 15 y 16 de diciembre.
La presidenta de la Fed, Janet Yellen, reforzó hoy las expectativas de que el anticipado inicio del ajuste monetario se produzca al término de la reunión del 15 y 16 de diciembre.

Washington (AFP).- Los directores de la Reserva Federal ( Fed ), el banco central de Estados Unidos, sostendrán una histórica reunión sobre política monetaria el martes y miércoles, que debería conducir a la primera alza de las tasas de interés en casi una década.

El Comité de Política Monetaria (FOMC) entregará sus nuevas previsiones económicas el miércoles a la una de tarde (hora de Costa Rica), justo antes de Janet Yellen, presidenta de la Fed, conceda una conferencia de prensa.

Nunca antes los actores financieros han sido tan unánimes en la predicción de un alza de tasas, ni siquiera en septiembre, cuando muchos creyeron en que la recuperación de la economía mundial llevaría a una decisión en ese sentido, que finalmente fue pospuesta debido a las preocupaciones sobre la economía china.

El 97% de los 65 economistas encuestados por The Wall Street Journal prevén que la Fed elevará la tasa de interés el miércoles, por primera vez desde junio de 2006 cuando la Reserva Federal quiso frenar un mercado inmobiliario recalentado.

Desde finales de 2008 y tras el estallido de la crisis financiera, la Fed ha tomado medidas de flexibilización monetaria sin precedentes, con la inyección masiva de liquidez en el sistema financiero, mientras mantenía las tasas de interés entre 0 y 0,25% con el fin de apoyar la recuperación.

El incremento del miércoles debe ser modesto, un cuarto de punto (0,25%), lo que llevaría a un aumento de la tasa interbancaria de 0,25% a 0,50%. El resto del mundo industrializado, con el Banco Central Europeo y el Banco de Japón a la cabeza, permanecerán en sus políticas de flexibilización monetaria completa.

"No hay ningún obstáculo para un aumento del miércoles", aseguró Joel Naroff, economista independiente, después de los resultados que mostraron un sólido crecimiento de las ventas minoristas en noviembre.

"Si no lo hacen, enviarían un mensaje equivocado acerca de la confianza en la economía y sería perjudicial para los mercados", señaló Ellen Zentner, economista jefe para Estados Unidos del Morgan Stanley, en el canal CNBC.

Janet Yellen claramente ha preparado el terreno, interviniendo en varias ocasiones a principios de diciembre para resaltar que la economía de Estados Unidos creció "a un ritmo moderado", que el mercado laboral está mejorando y que la inflación se encamina hacia el objetivo del 2%.

Las cifras más recientes del mercado de trabajo, el último obstáculo a cruzar, confirman su optimismo y muestran que la creación de empleo ha sido más fuerte de lo que se esperaba y que la tasa de desempleo se encuentra alrededor del 5%, la más baja en siete años.

"Todo está alineado. Esto hace parte de una campaña de comunicación para hacerle saber muy claramente a los mercados que no deberán sorprenderse" por el aumento de la tasa de interés, explicó a la AFP el economista Stephen Oliner, del American Enterprise Institute.

Generalmente, las acciones de la Fed van dirigidas a frenar el sobrecalentamiento de la economía y contener la inflación, pero ahora los propósitos son diferentes en Estados Unidos.

El crecimiento fue modesto (2,1% para 2015, dentro de las previsiones de la Fed ), el mercado de trabajo tiene zonas grises con empleos a tiempo parcial y por encima de todo la inflación permanece prácticamente estancada (+ 0,2% en un año).

Para la Fed se trata de una oportunidad para poner fin a su política de tasas de interés cero y normalizar las herramientas monetarias, lo que le permitiría en el futuro actuar sobre las tasas de interés si eventualmente se produce una recesión.

"Con este aumento, se quiere dejar atrás la tasa cero. El mensaje debe ser: he aquí un cambio, habrá otros, pero no sabemos cuáles", explicó Zentner.

La presidenta de la Fed debe reiterar el miércoles la idea que la contracción del crédito será "gradual" y que la política monetaria se seguirá ajustando poco a poco.

"Va a ser muy gradual. Tal vez otros tres aumentos el próximo año para terminar con alrededor de 1% a finales de 2016, quizás incluso menos", opinó Stephen Oliner.

Dentro del Comité de Política Monetaria, la aceptación de un encarecimiento del crédito no es unánime. Dos de los directores de la Fed expresaron sus reticencias, pero sería muy raro que entren en una disidencia formal.

Uno de ellos es el presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans, que prefiere paciencia y podría estar en desacuerdo.

Los cinco elementos cruciales

Estos son cinco elementos cruciales de la principal herramienta de control monetario de la Fed:

  1. La "tasa de los fondos federales" ( Federal Funds Rate) determina el precio del dinero en el corto plazo, es decir, el interés que los bancos se cobran entre sí por préstamos de un día para otro. Ella influye en todas las otras tasas ya que los bancos la traspasan a los créditos, las tarjetas de créditos y los préstamos hipotecarios. Su alza o su baja desencadenan inmediatamente una amplia gama de repercusiones, afectando las tasas de corto y largo plazo de los bancos, y las tasas de cambio así como varios indicadores macroeconómicos, entre ellos el empleo y los precios al consumidor.
  2. La Fed puede bajar la tasa para estimular el gasto y la inversión a fin de estimular la economía, o aumentarlas para evitar un sobrecalentamiento o la inflación. Tras un aumento considerable de los precios en 1979-1980, la Fed elevó su tasa directriz a 20% a fin de contener la inflación y de desacelerar la economía estadounidense. Luego de la fuerte desaceleración de la economía en los 2000 tras el estallido de la burbuja de internet, la Fed por el contrario redujo regularmente su tasa con el fin de que el país recuperara el crecimiento. Pero al hacer esto, contribuyó a hacer crecer la burbuja inmobiliaria. La última alza de tasa en Estados Unidos se remonta a junio de 2006 cuando la Fed trataba de calmar el mercado inmobiliario, que reventaría dos años más tarde con la crisis de los créditos de riesgo "subprimes".
  3. Cuando la economía estadounidense comenzó a caer en 2007, la Fed redujo sus tasas en forma escalonada en 10 etapas desde 4,75% en septiembre de 2007 a un nivel sin precedente de 0 a 0,25%, el 16 de diciembre de 2008. El objetivo era evitar un colapso del sistema financiero tras la quiebra del banco Lehman Brothers. Después las tasas han sido mantenidas a ese nivel casi nulo a fin de estimular la economía tras la profunda recesión conocida por la economía estadounidense en ocho décadas. Ahora que ha vuelto el crecimiento, muchos estiman que ya no se justifican las tasas bajas. Para salir de la crisis, la Fed también tomó medidas extraordinarias para la flexibilización del crédito, dotando al sistema financiero de liquidez con la compra de bonos del Tesoro para que los bancos continuaran prestando. Esta vía siguieron igualmente el Banco de Japón y el Banco Central Europeo.
  4. Las tasas ultra bajas permiten facilitar la circulación del crédito en la economía, estimulando principalmente sectores claves como el inmobiliario y el automotor. Esta masa monetaria ha sido fuertemente disfrutada por Wall Street así como en los mercados emergentes, y se ha convertido en el objetivo de los inversionistas en busca de una mayor rentabilidad. El lado negativo es que las tasas particularmente bajas no incentivan el ahorro en esas plazas, donde los rendimientos se vuelven nulos. Algunos creen que ellas abren la vía a la inflación y a la formación de una burbuja financiera.
  5. Los directores de la Fed han expresado claramente su deseo de volver a las tasas de interés "normales". Ellos estiman unas tasas directrices del orden del 1% al final del año próximo y de 3% en dos años, un aumento que dependerá sin embargo de los niveles de empleo e inflación en Estados Unidos.