Expertos: comportamiento del tipo de cambio dependerá de las políticas del nuevo gobierno pero la inflación no será un tema de preocupación en el próximo año

Por: María Fernanda Cisneros 20 octubre

La presión que ejerzan las tasas de interés a lo largo del 2018 será la mayor preocupación económica que enfrentará el país en 2018, de la mano con la conocida situación fiscal deficitaria.

Por su parte, el comportamiento que tendrá el tipo de cambio dependerá de las políticas que adopte la administración saliente en el arranque del año y quien asuma el mando del país a partir de mayo. Por lo tanto, las perspectivas de este macroprecio son un tanto inciertas.

En tanto, la inflación, por su lado, subirá pero no será un elemento distorsionador.

El futuro del tipo de cambio, las tasas y la inflación dependerá de factores como el fondeo del déficit fiscal, la incertidumbre ante el periodo electoral, la subida de las tasas internacionales, de las materias primas, así como de la demanda de divisas y las medidas del Banco Central para atender los movimientos del mercado.

Estos elementos fueron puestos a evaluación por los economistas Gerardo Corrales, Edgar Ayales y Luis Liberman en el evento "Trilogía 2018", organizado por EF, y realizado el pasado jueves 19 de octubre en el Hotel Real Intercontinental.

A continuación una pincelada de lo analizado por los Corrales, Ayales y Liberman, que evaluaron el tipo de cambio, las tasas de interés y la inflación, respectivamente.

Tipo de cambio

En su análsis, Gerardo Corrales comentó sobre el desaparecido exceso de divisas en el mercado primario, razón por la cual los agentes económicos demandan más divisas de las que venden al Banco Central.

En 2015, las empresas habían interiorizado el riesgo cambiario pero luego esto se perdió. Tras la adopción de la flotación administrada, el tipo de cambio está más fijo que en los modelos anteriores, afirmó el economista.

Este exbanquero también exaltó la necesidad de promover la productividad, ya que cambios en el tipo de cambio no mejoran la competitividad en el mediano y largo plazo.

"Las metas de inflación parecen sesgar hacia una apreciación real del colón y una pérdida de competitividad", afirmó Corrales.

La economía costarricense muestra síntomas de presión por un creciente déficit y, paralelamente, el próximo relevo gubernamental. Estos dos factores nublan el panorama de los principales macroprecios para el próximo año.
La economía costarricense muestra síntomas de presión por un creciente déficit y, paralelamente, el próximo relevo gubernamental. Estos dos factores nublan el panorama de los principales macroprecios para el próximo año.

Por el lado de la balanza de pagos, es claro que el modelo de exportaciones del país ha dado un giro. Los ingresos que generan los servicios superan el déficit de la cuenta corriente, pero el balance no es positivo por el endeudamiento.

Asimismo, el Central pronostica que las reservas netas subirán pero el incremento es artificial, por la entrada de los $1.000 millones, del préstamo con el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR). Sin esta entrada, las reservas reflejarían una reducción.

Aun así, los fondos del FLAR permiten recuperar la pérdida de divisas (producto de la venta de dólares para la estabilización del mercado) y emitir confianza en la estabilidad cambiaria nominal.

Tasas de interés

¿Qué factores permiten pensar que el 2018 traerá mayores presiones en las tasas de interés?

Por un lado, el mensaje de los bancos centrales internacionales, principalmente el de Estados Unidos y el europeo, que muestran claras intensiones de incrementar las tasas de interés de forma paulatina.

Este proceso ya inició y se mantendrá conforme la economía de estos países muestre mejorías. "Las tasas internacionales van a subir", afirmó Édgar Ayales.

Las tasas de interés en colones posiblemente seguirán reaccionando, todo lo que sea necesario, tanto para captar los fondos prestables domésticamente como para hacer atractiva la traída de ahorro externo, afirmó Ayales.

Por otro lado, la situación fiscal del país está en la mira de las calificadoras de riesgo, que de no ver una mejoría, pueden bajar nuevamente la nota que brindan al país.

Según Ayales, una nueva reducción puede generar por lo menos una variación de dos puntos porcentuales, según el tramo de la curva.

Una de las preocupaciones que Ayales mencionó es que las obligaciones del Gobierno crecen de forma mucho más acelerada que el ahorro que está generando el país.

Inflación

La inflación, medida por la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC), llegó a 1,64% en setiembre, mes en el que retomó la tendencia al alza.

El grupo de bebidas y alimentos, y el de transporte son los que crecen más.

Mientras, a nivel internacional, no hay reacciones de precios internacionales que permitan pensar que con el mismo dinero sea posible importar más producto en el país en el próximo año.

Las materias primas subirían solo si hay cambios geopolíticos, como por ejemplo, un mayor conflicto en Oriente Medio.

Según este panorama, el pronóstico de Luis Liberman dicta que la inflación se ubicará en 2,1% en este 2017 y el próximo año se situaría en 2,8%.

Aun así, estos niveles no quitarán el sueño a la administración actual y a la posterior, porque las cifras estarían en el rango meta que estableció el Banco Central (entre 2% y 4%).