Recorte del estímulo apunta a una recuperación más robusta en EE. UU.

Por: Eugenia Soto Morales 22 diciembre, 2013
 Los inversionsitas y la Reserva Federal apuestan a que la recuperación en Estados Unidos toma fuerza.
Los inversionsitas y la Reserva Federal apuestan a que la recuperación en Estados Unidos toma fuerza.

El miércoles pasado, Ben Bernanke comentó a la prensa los acuerdos tomados por el Comité Federal del Mercado Abierto, por última vez en su papel de presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

Y se despidió con un cañonazo.

El anuncio del repliegue en el programa de estímulo, esperado desde hace meses, es un punto final adecuado para el periodo de Bernanke.

El programa de Quantitive Easing (QE), en sus tres ediciones, fue la apuesta del economista graduado de Harvard para sacar a Estados Unidos de la crisis.

El primer paso en el retiro del estímulo es modesto, como lo calificó el mismo Bernanke. Bajo los términos actuales del QE, la Fed adquiere cada mes $40.000 millones en valores respaldados por hipotecas y otros $45.000 millones en bonos del Tesoro de largo plazo.

A partir de enero, estas compras se verán disminuidas en $10.000 millones a partes iguales entre los dos tipos de valores.

Por primera vez, y después de dos intentos, la medida de la Fed fue recibida con beneplácito por los mercados accionarios. El Dow Jones de industriales sumó 293 puntos durante esa sesión, disparándose a un nuevo record histórico. Por su parte, el S&P 500 se apreció un 0,66%.

En mayo, cuando la entidad dejó entrever la posibilidad de un cambio en su política monetaria, el mercado accionario cayó un 4,9%. El mes siguiente, mantuvo la tendencia con una merma del 5,9%.

La bienvenida al tapering (retiro del estímulo) muestra que los inversionistas confían en que la lectura de una recuperación más robusta de la economía por parte de la Fed sea correcta.

La entidad espera que la economía de Estados Unidos reporte un crecimiento de entre 2,2% y 2,3% a finales de este año, una proyección ligeramente mejor que la de realizada en setiembre.

El paso convenció a los inversionistas de que el retiro será gradual y cuidadoso. Aunque las tasas de interés a largo y mediano plazo comenzaron a crecer en mayo, la Fed mantiene que no elevará la tasa de referencia de corto plazo en tanto la tasa de desempleo se mantenga por encima del 6,5%.

El monto del recorte mantiene a la entidad todavía en un papel de peso entre los compradores de activos financieros, con incidencia en el comportamiento de las tasas a largo plazo.

El cambio se sentirá también en Costa Rica, empezando por tasas de interés al alza y posibles devaluaciones del colón.

¿Qué se puede esperar?

El cambio en la política de la Reserva Federal anuncia cambios en el escenario económico mundial y local.

1. La recuperación económica de EE. UU. se fortalece

La Reserva Federal elevó su proyección de crecimiento del PIB estadounidense para este 2013 a entre 2,2% y 2,3%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que, en el 2014, la economía más grande del mundo se expanda en un 2,58%. El mercado laboral ha respondido a esa recuperación en la actividad económica, mientras que el consumo de los hogares y la inversión de las empresas avanza. En la otra cara de la moneda, la recuperación del sector inmobiliario ha perdido fuelle en los meses recientes. No obstante, la Fed espera que economía se acelere.

2. El proceso de tapering será gradual

El primer recorte de $10.000 millones en las compras mensuales de la Reserva Federal le permite mantener cierto grado de presión sobre las tasas de interés de largo plazo. Aunque el ritmo del retiro dependerá del comportamiento de la economía, algunos analistas esperan que los recortes posteriores sean similares a este. De cumplirse esta proyección, el QE3 finalizaría a finales del 2014. Aún así, la Fed mantendría las tasa de interés de referencia en sus niveles actuales hasta que la tasa de desempleo se ubique por debajo del 6,5%.

3. Las tasas de interés tenderán al alza

Si bien la Fed mantendrá su tasa de interés referencia cerca del 0%, ya las tasas de interés de mediano y largo plazo en los mercados internacionales presentan una tendencia al alza. El incremento comenzó en mayo, cuando la Fed dejó entrever que podría modificar su política de estímulo y se ha mantenido hasta el momento. Dado que el Gobierno de Costa Rica y las entidades financieras locales se financian a largo plazo en el exterior, parte de este incremento terminará por trasladarse al mercado local.

4. El colón podría depreciarse durante el 2014

Al moderarse la inyección de liquidez de la Reserva Federal en la economía, bajaría la oferta de dólares que ha inundado al mundo durante los últimos años. “Es de esperar que el valor del colón baje beneficiando a los exportadores y limitanto la necesidad de que el Banco Central intervenga en el mercado cambiario para mantener el tipo de cambio por encima del piso de la banda”, comentó Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR).

5. La actividad económica local se dinamizaría

Una recuperación de la economía estadounidense augura un mayor dinamismo de la actividad económica local, que ha crecido lentamente durante la mayor parte del año. Un 49,4% de los $4.000 millones exportados durante el 2012 tuvieron Estados Unidos como destino final. Esa economía es el origen del 44% de los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) percibidos el año pasado. Además, más dinamismo en la economía norteamericana inyectaría velocidad al crecimiento a Centroamérica, otro socio comercial de importancia para el país.

6. Adiós a las entradas de capital extranjero

El incremento en las tasa de interés en los mercados desarrollados volverá a atraer a inversionistas que buscaron mejores rendimientos en mercados emergentes. Costa Rica fue destino de una minúscula parte de estos flujos de capitales. Desde mediados del 2012 hasta el primer trimestre de este año, más de $1.000 millones habían ingresado a la economía local. Ahora con las tasas de interés internacionales al alza, el influjo tiene menos posibilidades de repetirse.

Fuente Consultas a economistas y a Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central.