Los mercados, ajenos a la victoria del partido antiausteridad en Grecia


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Los mercados financieros parecían ajenos este lunes por la mañana a la victoria del partido antiausteridad Syriza en Grecia, anestesiados por las medidas del BCE y escépticos sobre un enventual resurgimiento de la crisis de la deuda en la zona euro.

La elección del domingo estaba teniendo poco impacto en el mercado de la deuda y aunque el euro llegó a caer en Tokio a su nivel más bajo en 11 años ($1,1098) subía ligeramente a 1,1276 hacia las 12H17 GMT en Londres.

Mientras las grandes plazas bursátiles asiáticas cerraron con ligeras subidas, en Europa la tendencia era dispar. Hacia las 12H11 GMT, la Bolsa de París ganaba 0,1%, Fráncfort 0,73%, Madrid 0,38%, Milán 0,05%, mientras que Londres perdía 0,50%.

En el mercado de la deuda, el rendimiento de Alemania cayó a un nuevo mínimo histórico, aprovechando de cierta prudencia de los mercados.

El petróleo también caía. El barril de Brent en Londres perdía 69 centavos a $48,10 y el "light sweet crude" en Nueva York bajaba 52 centavos a $45,07.

Señal de que las incertidumbres se ciernen sobre Grecia, la Bolsa de Atenas caía 3,4%. En el mercado de deuda, las tasas que los inversores exigen al país aumentaban ligeramente a 8,773% (contra 8,410% el viernes al cierre), lejos del 10% al que llegó a principios de enero a causa de los temores de los inversores sobre el programa electoral de Syriza.

"El mercado está anestesiado por el programa de compra de activos del BCE en el momento en que el riesgo de contagio de Grecia al resto de la zona euro es muy bajo en relación a 2011-2012", dice Gilles Moec, economista jefe del Bank of America-Merrill Lynch.

Dado que el Banco Central Europeo (BCE) va a comprar mensualmente deuda pública en el mercado, le resulta muy difícil a un inversor apostar contra la zona euro.

Además, el sector financiero europeo está más sano que en el pasado y menos expuesto a la deuda griega, lo que es un factor de desestabilización de menos.

"Esto no significa, en absoluto, que los problemas de Grecia estén resueltos", advierte Moec.

El líder del partido y primer ministro a partir de este lunes, Alexis Tsipras, pretende pasar la página de la austeridad que le ha exigido la troika (Banco Central Europeo, Unión Europea y Fondo Monetario Internacional) durante cuatro años a cambio de 240.000 millones de euros de préstamos para salvar al país de la quiebra.

Grecia, que está a punto de recibir la último tramo de ayuda, está en una situación delicada, ya que corre el riesgo de no poder reembolsar su enorme deuda, de la que buena parte está en manos de acreedores públicos como los Estados europeos.

"Va a haber que renegociar la deuda" sostiene Moec, quien recuerda que antes de las elecciones europeas del pasado año, los europeos eran favorables a hablar de ello.

"La dificultad es que las discusiones van a tener lugar en un contexto político caliente", según él.

Las negociaciones van a tomar su tiempo, dado que existe el riesgo de que Grecia cruce la línea roja de decidir no reembolsar parte de su deuda, lo que tendría consecuencias directas en las finanzas de otros países de la zona euro, que poseen parte de la deuda de este país.

"Las semanas próximas traerán volatilidad ya que Tsipras tendrá que navegar entre la satisfacción de su electorado y la realidad económica. Los márgenes de maniobra de su nuevo gobierno son estrechos", dicen los analistas de Oddo Management.

El banco suizo UBS estima por su parte que "un acuerdo es del interés de Grecia y sus socios europeos" aunque las negociaciones se anuncian "difíciles" en los próximos meses.

El BCE no podría aceptar una reestructuración de sus títulos griegos y el nuevo poder en Atenas "tiene que pagar" las deudas del país y no actuar de manera unilateral, estimó por su lado Benoît Coeuré, miembro del directorio de la institución.

El primer ministro británico David Cameron tampoco escondió su preocupación, en su cuenta Twitter, de que la elección griega "aumentará la incertidumbre económica en Europa".

Pero el líder de Syriza Alexis Tsipras es el primer gobernante europeo elegido por rechazo explícito a las políticas difíciles impuestas por la UE a sus socios tras la crisis, antes de otras elecciones previstas antes de que concluya el año como en España.

"El mercado terminará por reaccionar si nos acercamos al Grexit (salida de Grecia de la zona euro) y si lo que ocurre en Grecia se vive como una repetición general de lo que podría ocurrir en otros países como España", concluye Moec.

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