Firma consideró como un riesgo la renuncia de tres representantes del Banco Nacional en la junta directiva

Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 9 agosto, 2016

La agencia calificadora Moody's Investors Service publicó este 9 de agosto que rebajó su evaluación de riesgo crediticio para el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa) de ba2 a b2 y que es parte de la revisión a la baja que inició el pasado 20 de mayo.

Según el comunicado de la firma también bajaron otras calificaciones asociadas al banco y se pusieron en perspectiva negativa.

Una de las primeras razones del descenso en esta evaluación es que tres miembros de la junta directiva de Bicsa presentaron la renuncia y Moody's lo interpretó como una debilidad en la estructura de gobierno del banco al tiempo que se agrava el riesgo de financiamiento de corto plazo y su débil liquidez.

Según Moody´s, la renuncia de los miembros de la junta directiva, se produjo por supuestos desacuerdos en lo que respecta a la estrategia de largo plazo y la gestión que lleva a cabo la sede en Panamá. Además la agencia consideró que la falta de consenso entre los accionistas limitan el negocio y las prácticas de gestión del riesgo.

El Banco de Costa Rica es el propietario en un 51% de las acciones de BICSA, mientras que otro banco estatal, el Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) maneja el restante 49%. El pasado 1 de agosto los directores que representan al BNCR renunciaron a sus puestos.

Los representantes del BNCR manifestaron su disconformidad en la renuncia al modificarse un acuerdo para investar los que denominaron como fugas de información en documentos que deberìan de estar protegidos. Se trata de una supuesta solicitud de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de investigar la filtración de informes que revelan una alta vulnerabilidad de Bicsa para que sea utilizado en actividades de lavado de dinero y que llegaron a manos del diario La Nación.

La agencia de evaluaciones de riesgo mencionó varios problemas que enfrenta la entidad, entre los que están la disminuciòn de su rentabilidad, la caída del 40% en sus ingresos netos y una liquidez qeu sigue siendo débil y con tendencia a la la baja.

"El cojín de baja liquidez deja el banco más expuesto al riesgo de refinanciación en vista de su gran estructura de financiación mayorista a corto plazo, en un momento de volatilidad del mercado y que se ve agravado por los riesgos de reputación en el sistema financiero de Panamá ", dijo Georges Hatcherian, analista bancario de Moody's.