11 países europeos aplicarían tasa a transacciones financieras en el 2015

Proceso comenzará con las operaciones que involucren acciones


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La tasa a las transacciones financieras que quieren introducir España y otros diez países se aplicará en 2015, empezando de manera gradual con las acciones, señaló el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.

"Esta mañana, entre los once países que formamos parte de la cooperación reforzada, hemos alcanzado unos principios de acuerdo político y estoy seguro que se va a cristalizar en el consejo de ministros de Economía de la Unión Europea (UE) de mayo, el Ecofin que se celebrará el día 6 de ese mes", dijo en rueda de prensa.

De Guindos indicó que el pacto "es muy parecido" a la posición que defendía España en las negociaciones con sus otros diez socios.

El grupo de países que trabaja en aplicar una tasa a las transacciones financieras a través del método de la cooperación reforzada comprende España, Francia, Alemania, Bélgica, Austria, Eslovenia, Portugal, Grecia, Eslovaquia, Italia y Estonia.

"La idea sería, cuando tuviéramos un acuerdo, concretarlo y en un plazo de seis meses tenerlo implantado", afirmó De Guindos, quien confirmó que la tasa se aplicará primero sobre las acciones, tanto en el mercado de contado como el de derivados.

En una reunión entre los ministros de Economía y Finanzas de los once países que implantarán la tasa también se debatió si se gravará con el principio de emisión o de residencia.

"Creo que será el principio de emisión", dijo De Guindos, quien recalcó que habrá una aproximación gradual para empezar con acciones y posteriormente se extenderá el impuesto a otros productos en función de cómo vaya evolucionando.

No obstante, en algunos casos específicos se podrá tener en cuenta el principio de residencia en países que no tienen emisores importantes, explicó.

El llamado "principio de la emisión" implica que, cuando se emiten los instrumentos financieros en alguno de los once Estados miembros, éstos sean gravados incluso si las partes que negocian con ellos no se encuentran en estos países.

Bajo el otro concepto se paga la tasa siempre que alguna parte de la transacción esté basada en uno de los once países miembros participantes, con independencia de en qué parte del mundo se efectúe la operación, y es visto como la mejor solución para evitar deslocalizaciones.

España no cree que con el principio de emisión que prefiere que se aplique haya una deslocalización de operaciones y empresas a países de la UE que no participan en la tasa, como el Reino Unido, y países terceros con el objetivo de eludir el impuesto.

La Comisión Europea (CE) planteó a los países participantes gravar con un 0,1 % las transacciones con acciones y bonos, participaciones de fondos de inversión colectiva, acuerdos de recompra y de préstamo de valores y los instrumentos del mercado monetario, y con un 0,01% las operaciones con derivados.

De Guindos dijo que todavía no puede hablar de los ingresos que supondría para España este impuesto solamente con las acciones, ni tampoco del porcentaje con el que se gravarán las transacciones con estos valores.

"Después hablaremos de cifras concretas. De momento se ha avanzado en la definición de elementos básicos del pacto político que esperamos alcanzar antes las elecciones europeas de mayo", dijo.

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