Esta es la tasa a la que acuden los intermediarios cuando necesitan fondearse con el Central y se traspasa a las tasas de los créditos

Por: María Esther Abissi Hace 6 días

Durante este 2017, el Banco Central ha aumentado su Tasa de Política Monetaria (TPM) cinco veces, y, aunque no parezca, estos aumentos tienen un impacto directo en sus finanzas personales.

La TPM es una tasa calculada por el Banco Central que guía y orienta a los intermediarios financieros hacia dónde se dirigirá la política monetaria en los próximos meses.

William Calvo, exdirector de la División Económica del Banco Central, explicó que la tasa se comenzó a aplicar cuando el Central adoptó el sistema metas de inflación, para darle prioridad al objetivo de incremento en los precios que tiene la entidad, que 3% (en promedio) para este año.

“Si el Banco ve que la inflación se está saliendo de ese rango, la sube para mantener la inflación controlada dentro del rango durante los próximos meses”, explicó Calvo.

Esta tasa es a la que acuden los intermediarios financieros cuando necesitan fondearse a través del Banco Central.

Cuando el Banco sube la tasa porque prevé que pueden haber presiones inflacionarias, a los intermediarios financieros como bancos, mutuales y otras entidades financieras les cuesta más fondearse, por lo que la TPM termina traspasándose a las tasas activas, que son las que paga el público por sus créditos.

En otras palabras, si a los bancos les sale más caro recibir recursos del Central, entonces trasladan ese costo a las tasas que cobran por los préstamos a sus clientes. De esa forma, si le sale más caro a una persona pedir un crédito en el banco, desistirá de adquirirlo y de esa forma, se restringirá la circulación de más dinero y de paso, la inflación.

El otro caso es cuando la tasa de inflación está por debajo de la meta del Central.

Bajo ese escenario, el Banco más bien baja la TPM para que los intermediarios puedan fondearse a más bajo costo y bajen las tasas a los clientes que acuden a pedir crédito, para impulsar que haya mayor demanda de productos.

“Al conocer la TPM, los usuarios bancarios saben que cuando hay un cambio, existe una pretensión del Banco a aumentar o bajar la inflación. La gente así puede saber que en un futuro las tasas que pagan por sus créditos van a tender a subir o bajar”, explicó Calvo.

Sin embargo, el economista explica que la TPM tiene afectación en las tasas activas, mas no necesariamente se trasmitiría a las pasivas, es decir, aquellas las que los bancos pagan por los ahorros de las personas.