Mercado ofrece la posibilidad pero es bueno que se asesore

Por: María Fernanda Cisneros 27 noviembre, 2016
 Algunas entidades crediticias le cobrarán por el cambio de aseguradora. Por ejemplo, CrediQ solicita $15 mensuales.
Algunas entidades crediticias le cobrarán por el cambio de aseguradora. Por ejemplo, CrediQ solicita $15 mensuales.

Si su vehículo se encuentra asegurado y por alguna razón quiere cambiar la compañía que le da la cobertura, el mercado le brinda todas las opciones para que realice el proceso sin trabas ni trámites engorrosos.

De hecho, el cambio de aseguradora no es regulado por el mercado de seguros, por lo que las posibilidades son amplias.

Sin embargo, sí debe cuidar algunos aspectos al realizar el traslado, para que realmente pueda salir beneficiado del proceso.

El servicio al cliente, el costo de la prima respecto a las coberturas que le brinda la póliza de la compañía o un recargo que aumente la prima mensual luego de usar el seguro, son parte de las razones que pueden motivar el cambio de aseguradora.

Al término del proceso, lo importante es que la nueva opción se ajuste a las necesidades del asegurado, para lo cual se requiere de asesoría.

Esta posibilidad hace que el mercado sea muy competitivo. Una muestra son las cifras de este ramo de seguros, que registra 34 productos y un ingreso por primas de ¢126.384 millones a setiembre de 2016, tras un repunte de 6% en comparación con el mismo mes de 2015.

El Instituto Nacional de Seguros (INS) continúa dominando este nicho, con el 86% del ingreso por primas, pero, en términos relativos, el mayor crecimiento lo está obteniendo la aseguradora privadas Quálitas, con un repunte de 72% en el último año.

Los pasos

La regulación del mercado de seguros faculta la posibilidad de que el consumidor elija la aseguradora que más se ajuste a sus necesidades. Esto es posible al asegurar el vehículo por primera vez, pero también si quiere cambiar de compañía.

Los beneficios al realizar el cambio –mediante un proceso asesorado– pueden concluir en una menor prima mensual o una mejor cobertura.

Los pasos son simples, pero hay detalles que debe cuidar.

Primero, el traslado de compañía de seguros se puede realizar en dos momentos.

Una opción es con el vencimiento de la póliza. Cada contrato tiene una fecha de vencimiento que se puede revisar, además, es posible que algunos incluyan una cláusula de renovación automática.

La segunda posibilidad es cuando la póliza está vigente, caso en el que debe revisar el detalle del contrato sobre cancelación anticipada. No necesariamente se devolverá el dinero pagado por adelantado, explicó la Sugese.

Luego de la consulta a entidades de seguros, lo más común es que el proceso para hacer el cambio se resuma en tres pasos: ingresar la solicitud de cambio de aseguradora en el intermediario que administra el seguro, que procederá a cotizar y enviarle tres opciones de aseguradoras con sus coberturas; inclusive el cliente puede solicitar una en particular.

Por último, se realiza el cambio, cobrándose de inmediato la prima del nuevo seguro.

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Además, si el vehículo del asegurado tiene un crédito prendario, es importante que consulte a la entidad financiera cuáles son las coberturas mínimas exigidas para la protección del bien dado en garantía de ese crédito.

Es necesario consultar a partir de cuándo se aplicará la nueva póliza y cuándo dejará de estar vigente la anterior, de modo que el vehículo no quede descubierto.

También, algunas entidades financieras le cobran al cliente un monto mensual –adicional a la prima– “para la administración de la póliza”.

Este cobro no es competencia de la Sugese y no existe regulación al respecto, pero tiene una razón operativa y económica para las entidades financieras.

Si no hay un seguro suscrito, la entidad financiera que otorga el crédito estaría obligada a realizar una provisión por el 100% del bien dado en garantía al no existir ese efecto mitigador, por esta razón las entidades financieras se preocupan lo suficiente para que el bien dado en garantía no pierda la cobertura del seguro, explicó Said Breedy, socio de la firma Fin- lex.

Por ello, si el seguro es administrado por un intermediario de seguros que no forma parte del grupo financiero, aumenta la posibilidad de que no se controle el mantenimiento de la cobertura y se verá en la necesidad de requerir mayor recurso humano y tecnológico para controlar esas pólizas, añadió Breedy.

Aún así, hay entidades como el Banco de Costa Rica, el Banco Nacional y BAC Credomatic que no realizan cobros adicionales con el cambio de aseguradora.