Banco central estadounidense tendrá su próximo encuentro el 1 y 2 de noviembre, una semana antes de las elecciones presidenciales

Por: Agencia AFP 12 octubre, 2016
La Reserva Federal de EE. UU., encabezada por Janet Yellen, sostendrá su próxima reunión el 1 y 2 de noviembre.
La Reserva Federal de EE. UU., encabezada por Janet Yellen, sostendrá su próxima reunión el 1 y 2 de noviembre.

Washington. Varios miembros de la Reserva Federal estimaron que un alza de las tasas de interés podría decidirse "pronto", según las actas de la reunión de setiembre, cuando la decisión de dejarlas sin cambios fue "muy ajustada".

Según las actas de este encuentro, "varios miembros estimaron que sería apropiado elevar el objetivo de tasas de fondos federales bastante pronto", si la actividad económica continúa como previsto.

Esta orientación había sido plasmada en el comunicado publicado al término de la reunión, el 21 de setiembre, que explicaba que "por el momento" el Comité decidía mantener la paciencia antes de ajustar el costo del crédito.

El banco central estadounidense realizará su reunión del Comité monetario (FOMC) el 1 y 2 de noviembre, una semana antes de las elecciones presidenciales, y luego el 13 y 14 de diciembre.

La decisión de mantener las tasas entre 0,25% y 0,50% (porcentaje en el que se sitúan desde diciembre de 2015) fue "muy difícil de tomar", reconocieron varios participantes en la reunión. Tres de ellos habían votado en contra.

"Se puede argumentar de la misma manera que es razonable elevar las tasas desde ahora o que es mejor esperar a tener más información sobre el mercado laboral y sobre la inflación", subrayaron los miembros de la Reserva Federal, visiblemente divididos.

En el contexto interno, la Fed no evoca las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, cuando el candidato republicano Donald Trump acusa al banco central de favorecer a los demócratas manteniendo las tasas bajas.

Se hace solamente una alusión para destacar que algunos industriales "tienen una actitud prudente para invertir", teniendo en cuenta "la débil demanda mundial (...) y la incertidumbre sobre las perspectivas de la política gubernamental y regulatoria".

Los riesgos a corto plazo sobre las perspectivas económicas son "equilibradas", según la mayoría de los participantes, aunque "algunos" son más pesimistas a causa "de la posibilidad de un crecimiento más débil en el exterior y de la continua incertidumbre asociada al Brexit".

La mayoría son optimistas sobre el dinamismo del consumo que debería continuar "siendo el principal contribuyente del crecimiento".