Las lecciones que le deja a su negocio el triunfo de un equipo pequeño en fútbol inglés

Caso y enseñanzas del deporte, como el del Leicester, se pueden aplicar a las empresas

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Tomar las herramientas estratégicas adecuadas y aplicarlas con lógica y sentido común: ese es el gran secreto detrás del triunfo sin precedentes del Leicester en el fútbol inglés -campeonizar en la Premier League-, uno que sin duda deja lecciones y es posible repetir en otros campos.

Competir por costos es imposible. Con eso claro, los encargados del Leicester armaron una estrategia concentrándose en potenciar sus fortalezas.

“Las claves para el éxito de equipos o competidores pequeños en relación con otros con mayores recursos para ganar, es la diferenciación”, afirma Amado Sánchez, strategy managing partner de la consultora Dilectus.

Sánchez explica que, en general, la ventaja competitiva surge por recursos, eficiencia en costos o diferenciación. “Cuando se es pequeño, debe concentrarse en diferenciarse o ser eficiente con sus costos”, dice.

Para encontrar esa ventaja competitiva, se debe dar una solución diferente de la competencia, en forma sostenible y que no sea fácil de copiar. Por lo general, se basa en solo un factor, así se enfoca el esfuerzo de todo el equipo.

Ese planteamiento de la estrategia debe ser transversal a todo el negocio. El convencimiento sobre las posibilidades de logro debe estar compartido.

“Siendo un equipo pequeño, se pueden conseguir altos estándares de excelencia y rendimiento si se eliminan las creencias limitantes que son tan características del ser humano. El éxito comienza adentro del equipo y una vez que consigue este elemento estará listo para conquistar lo exterior, llámese rivales deportivos, competidores de cualquier índole o competencia comercial”, explica Alexánder Aguilar, director de la firma consultora Humano.

Con ayuda de los especialistas, EF resume los factores del éxito del Leicester en 10 lecciones aplicables a los negocios:

1 Diferenciarse. Los equipos pequeños enfocan su rendimiento en las fortalezas de sus integrantes, no en las debilidades. Son conscientes de que tienen muchas áreas por mejorar, pero procuran potenciar aquellas en las que son buenos.

La estrategia del club inglés fue un planteamiento de “guerrilla”, basado en el contragolpe: esperar al rival, defender y cortar jugadas para luego atacar por velocidad. Ese fue el primer aporte del técnico Claudio Rainieri: definir cómo competir, para luego buscar el talento.

2 Elegir bien el talento. El club dio especificaciones a sus reclutadores para buscar perfiles específicos, que cumplieran las funciones previamente definidas y aportaran las habilidades necesarias en el planteamiento del estratega.

Al no tener la posibilidad de competir por salarios, se enfocaron en sacar provecho al mercado y elegir personas que, además de talentosas, apreciarían la oportunidad y a la empresa.

3 Invertir según su estrategia. El capital del millonario tailandés Vichai Srivaddhanaprabha es abundante, pero no comparable con las fortunas rusas y cataríes que compiten en la Premier. La inversión en contratación de jugadores se calcula entre los 30 y 50 millones de euros, muy por debajo de los 330 millones del Manchester United.

El resto del dinero disponible se dedicó a inversión estratégica en un equipo de soporte médico, sicológico y físico, y en materiales con usos preestablecidos.

4 Medir todo, siempre. Los equipos médico y táctico, además de la administración, cuentan con información en tiempo real del desempeño de cada jugador durante los entrenamientos y en los partidos.

Miden los indicadores claves para el logro de la estrategia, se concentran en sus colaboradores y cómo mejorarlos. A partir de esos datos, toman decisiones.

5 Dar feedback en tiempo real. Los jugadores reciben la información por diferentes vías, ven videos de ellos mismos y evalúan su desempeño.

“La idea es empoderar a los jugadores para que tomen decisiones por su cuenta, en lugar de darles órdenes”, dijo el jefe de acondicionamiento físico del equipo, Matt Reeves, a la BBC.

6 Motivar a los individuos . A pesar de su inversión en tecnología para monitoreo y análisis de datos objetivos, Leicester aplica un cuestionario de percepción a cada jugador todos los días.

7 Ser flexibles. Las mediciones, los cuestionarios y los acontecimientos imprevistos deben estar contemplados.

Estar enfocados en resultados puntuales, a corto plazo, que al sumarlos llevaban al resultado mayor de largo plazo, permitía ir haciendo ajustes inmediatos y medibles.

8 Alinear a los colaboradores. El Leicester se divide en grupos con objetivos específicos pero alineados hacia una meta común. Es decir, en lugar de cumplir cada grupo su rutina de trabajo, coordinan acciones para lograr resultados específicos, transversales para la operación.

9 Escuchar a los expertos. El DT no es el jefe supremo, sino el responsable de la técnica y la táctica. Cuando se trata de recuperación física, lesiones o cargas de ejercicio, escucha y respeta a los profesionales que el club contrató para ese fin. Es un grupo multidisciplinario en el que cada uno suma su conocimiento y valora el aporte del otro; no compiten entre ellos, sino juntos contra los demás equipos.

10 Tener un líder inspirador. “Los equipos llamados pequeños, que cosechan grandes éxitos, fundamentan su trabajo en una figura de liderazgo auténtica y que siempre pone de primero a sus integrantes. Este líder siempre está con su gente, no por encima de ella”, explica Aguilar.

Rainieri armaba la alineación y le decía a sus jugadores que no les iba a decir cómo jugar, sino que esperaba verlos dándolo todo hasta el final. Así les entregaba responsabilidad y confianza, y ellos consiguieron el campeonato.

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