Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 9 agosto, 2015
 Los dos principios que pueden potenciar la formación del ejecutivo
Los dos principios que pueden potenciar la formación del ejecutivo

Se escribe tanto sobre los “millennials“ y la “generación Y”, que no me queda más que dedicarles una columna para no perder la tendencia.

A los recién graduados de la universidad y a los jóvenes profesionales, les sugiero:

1. Ver más allá de los planes de compensación fija y variable. No es que el dinero no importe, sino que hay cosas que tienen mayor valor y son por las que debemos trabajar. Los constantes llegan más lejos que los insolentes.

2. Fijar metas de aprendizaje. En función de áreas de negocio, proyectos desafiantes, equipos de trabajo interdisciplinares, programas de posgrado, certificaciones, etc.

3. Multiculturalidad. Buscar países, task forces , trabajar en unidades de negocio con culturas diferentes, gestionar pasantías, etc. Facilitan forjar el carácter, encontrar amigos, valorar nuestra identidad y consolidar principios éticos.

4. Emprendimiento social. Identificar algún “dolor” en la comunidad y crear un grupo de ejecutivos que quieran solidarizarse con iniciativa y compromiso, más allá del voluntariado del fin de semana.

5. Saber que la promoción no es solo vertical, sino también horizontal. Las empresas que visualizan a sus colaboradores a largo plazo dentro de un plan de carrera procuran que roten periódicamente.

6. Enfocarse. Permanecer en una misma empresa no es malo, lo incómodo es nunca decidirse por alguna, ni siquiera la nuestra. El capricho difiere de la oportunidad en una cosa: el egoísmo.

7. La proactividad combate a la frustración. Las organizaciones deben cambiar, pero es más rápido hacerlo uno mismo. Lejos de ser soñadores, la juventud quiere actuar ya. Cuando hay tanta energía acumulada, a veces la mejor idea es encauzarla.

Finalmente, que hay algo mejor que estar a la moda: crearla.