En Perú solo el 15% tiene un plan de sucesión

Por: Allan R. Moreira G. 6 noviembre, 2014
La calidad de la transición intergeneracional será determinante en la continuidad de su empresa
La calidad de la transición intergeneracional será determinante en la continuidad de su empresa

Rodríguez Rodríguez, Ikeda o Lindley son algunos de los apellidos más saltantes del universo empresarial peruano. No es para menos. Se trata de grupos familiares que han sabido asentarse y siguen conquistando mercados. Pero no son los únicos: hasta el 2013, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estimó que el 80% de las empresas en el Perú son familiares.

Según la primera encuesta de negocios familiares de PwC, estas compañías reconocen la necesidad de tener un plan de sucesión y profesionalizar cuadros para abrirse hacia nuevas tecnologías que les permitan consolidarse. No obstante, dos de cada tres empresas familiares no cuentan hoy con un esquema de sucesión establecido.

"Un 37% cuenta con uno, por lo menos para algunos altos cargos, pero solo el 15% ha desarrollado un esquema consolidado", precisa Bartolomé Ríos, socio de consultoría de negocios de PwC. A su vez, indica que, si bien la mayoría inicia el proceso de profesionalización con miras a la tercera generación, mientras más pronto será mejor.

Los resultados de la encuesta responden a que muchas de las actuales empresas familiares exitosas son relativamente jóvenes y podría asumirse que están frente a su primera transición intergeneracional. La calidad de esta transición será determinante en su continuidad a futuro.

Ríos menciona que, además de aligerar el proceso de transición de la empresa, tener un esquema a futuro ayudará a las empresas a que un imprevisto –como la muerte del patriarca– no sea un ‘shock’ que repercuta en sus operaciones.

Un caso a observar es el de los Añaños: Grupo Aje e Industrias San Miguel (ISM). Ambas tomaron rumbos diferentes pero coincidieron en empezar temprano su camino de sucesión. Por el lado de Aje, los Añaños Jerí decidieron ser los únicos de la familia en la empresa para evitar futuros problemas de sucesión. En tanto, los Añaños Alcázar optaron por incluir a la segunda generación en ISM.

A escala global, la estadística dice que el 90% de estas firmas no sobrevive a la segunda generación. Es por ello que dos tercios de estos negocios peruanos ya tienen a personas que no son familiares en el directorio. Pero solo el 21% les ha dado acciones en la firma.

Por ese motivo, la mayoría de ejecutivos manifiesta estar preocupado por atraer y retener talentos que permitan estar al día con las nuevas tecnologías y seguir innovando. Pilares importantes para la continuidad de los negocios.

En cuanto a los planes a futuro, la encuesta arrojó que cinco de seis empresarios no tienen la intención de vender su empresa, básicamente por la intención de desarrollar sus negocios. No solo en el plano local sino dando el salto a nuevos mercados.

A la fecha, el 16% de las ventas de las empresas encuestadas proviene del exterior. Y, dentro de cinco años, proyectan que este número se incrementará al 26% de sus ventas. El 91% de las ventas del exterior son de la región y Estados Unidos, le sigue Europa con el 19%.

Si le interesa conocer cómo fortalecer su empresa familiar, puede leer un artículo en la sección de Gerencia de la próxima edición impresa de El Financiero, este domingo 9 de noviembre.