El conferencista internacional Nicolas Nugent considera que la multiplicidad de roles de los líderes es el error más común de las organizaciones tradicionales

Por: Jéssica I. Montero Soto 8 mayo, 2015
Nicolas Nugent asegura que tener gerentes en los equipos de innovación es uno de los errores comunes en mercadeo.
Nicolas Nugent asegura que tener gerentes en los equipos de innovación es uno de los errores comunes en mercadeo.

Las concepciones tradicionales sobre estrategia todavía son válidas y necesarias, pero no deben mezclarse con los procesos de innovación, según Nicolas Nugent, experto en mercadeo y profesor de la Universidad de Harvard.

"Desafortunadamente, hemos visto algunas de las empresas más importantes del mundo pasando momentos dramáticos en los últimos 10 años, al tiempo que vemos compañías pequeñas y start-ups siendo realmente exitosas", asegura Nugent, quien estuvo en el país impartiendo una charla sobre mercadeo moderno, en la Univerisdad Hispanoamericana.

¿La razón? Al menos una de ellas pasa por las fórmulas utilizadas para elegir a los miembros de los equipos claves: estrategia e innovación.

"En las empresas establecidas, la gente encargada de la estrategia es la gente más importante, y eso está bien. El error que cometen una y otra y otra vez –y lo he visto en varias partes del mundo– es que desafortunadamente toman esas mismas personas y las incluyen en sus equipos de innovación ¡y son los peores para esa tarea!", enfatiza Nugent.

Para el experto, la inteligencia y capacidades convencionales son indispensables para asegurar el negocio y hacerlo excelente en términos actuales, pero no para encontrar nuevos caminos, que protejan las operaciones del entorno cambiante.

"Las personas que deben estar en innovación son las temerarias, peligrosas, jóvenes ¡y que por eso son buenas! Si una compañía puede separar innovación de estrategia, estará en una mejor posición para tener éxito", sentenció.

Nugent asegura que mientras las empresas consolidadas sigan temiendo a los innovadores, seguirán desapareciendo y dejando el espacio a las operaciones pequeñas que tienen mayor capacidad de respuesta y no temen correr riesgos.