Es una época para establecer muchos vínculos; con el CV no alcanza.

Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 14 septiembre, 2016
Todo ejecutivo que quiera potenciar su perfil debe cuidar su presencia en LinkedIn, sin descartar los encuentros en persona.
Todo ejecutivo que quiera potenciar su perfil debe cuidar su presencia en LinkedIn, sin descartar los encuentros en persona.

Si está en un proceso de buscar trabajo o de intentar un cambio, es momento para permanecer en estado de alerta, muy bien informado sobre posibles inversiones y startups.

También es tiempo de afilar el CV, por supuesto, y la clave de claves: de generar encuentros de persona a persona que pueden ser espontáneos, en una inauguración, por ejemplo, pero también menos casuales y más buscados.

Hasta la universidad de Harvard tiene sus networking tips y lo define en un artículo como "el proceso de cultivar relaciones a largo plazo que permitan recabar información, ganar exposición y aprender sobre las oportunidades laborales en el mercado".

No se trata de ser amigo por conveniencia, sino de acercarse a quienes pueden también obtener información y quizás algún dato interesante para sus propias carreras. Son relaciones profesionales que deben ser positivas para ambas partes y que pueden empezar con los contactos de la familia o amigos, pero también a través de antiguos compañeros de colegio o facultad.

Gonzalo Mata, director de la consultora WallChase, agrega que "es una época para establecer muchos vínculos, con el CV no alcanza. Hay que generar encuentros de persona a persona, charlas de café, volver a las raíces, al cara a cara".

La directora de la consultora Valuar, Cristina Bomchil, está en la misma dirección. Como Mata, sugiere que "el networking es fundamental. Hay que poner en marcha la gimnasia de conectarse con la gente. Hay oportunidades en el mercado que no se difunden a través de una búsqueda formal, entonces las inauguraciones, presentaciones de libros, un vernisage, por ejemplo, son lugares donde se dan encuentros espontáneos que no son invasivos".

También sugiere que si se está buscando trabajo, la persona debe contactarse con no más de dos consultoras o headhunters para que pueda seguir de cerca el desarrollo de su carrera, aún teniendo trabajo. "Es bueno seguir la relación, recomendar a alguien, permanecer en contacto".

Malas y buenas prácticas

"No serás pesado" es la principal premisa para lograr un networking exitoso. Aquí, algunas reglas elaboradas en conjunto por Fernanda Brunsizian, responsable de comunicación para América Latina de la red social profesional LinkedIn, y sus pares en otras regiones.

"El protocolo para el networking en el mundo offline es bastante claro: hay que presentarse y ofrecer un apretón de manos y no dominar la conversación". Pero ¿cuáles son las reglas para el networking online?

Lo que NO se debe hacer:

Empezar el networking solo por conveniencia: el estilo "pedigüeño" no hace mas que alejar a las personas hasta que apretan delete en el contacto. Por el contrario, se trata de ser servicial, porque hay un interés genuino en que a la otra persona le vaya bien. Las oportunidades llegan cuando se retoma un contacto después de un tiempo, pero hay que saber escuchar en qué está trabajando y qué tienenen mente.

Hacer networking solo online: se trata de forjar relaciones de persona a persona. Hay que aprovechar las oportunidades para tener conversaciones que construyan lazos verdaderos. Tomar un café con un exjefe o almorzar con un cliente es mejor que almorzar o tomar un café en soledad.

Ser networker promiscuo: Los contactos son un reflejo de la persona como profesional. Si el contacto en la red profesional es cercano y tiene buena onda, seguramente le será grato presentar a la persona a su propio contacto, aquel que puede ayudarlo profesionalmente, pero si no... Hay un número mágico para tener en LinkedIn, y es 50 contactos. Si se conecta con por lo menos 50 personas que se conocen y en las que se confía (compañeros de trabajo, clientes, amigos y familia), habrá más posibilidades de acercarse a personas y compañías que van a ayudar en la carrera.

Acercarse a una persona sin haber leído su perfil: hay que asegurarse de que se está haciendo el contacto con la persona correcta, en el rol indicado. Después, buscar detalles de su perfil que ayudarán a tener una conversación que le resulte interesante. Por ejemplo, se le puede preguntar cómo llegó a gerente de ventas habiendo empezado como fotógrafo.

Mandar mensajes genéricos: ¿incomodan esos mails que se mandan por docenas con el mismo texto? No hay que mandar el mismo mail a diferentes profesionales cambiando el nombre porque... se nota. Mas vale personalizarlo, y recordarle a la persona por qué sería bueno tener un encuentro.

Lo que se debe hacer:

Agregar una foto: porque en la red se incrementa en 21 veces la cantidad de personas que verán el perfil. Quizá la persona no recuerda el nombre, pero sí la cara.

Encontrar un mentor: alguien que pueda dar un par de consejos sobre alguna problemática, que esté un par de escalones por encima y ya haya recorrido el camino.

Actualizar el perfil regularmente: fijarse qué aparece cuando uno se autogooglea. Nuevas clases a las que se asiste, o certificaciones, además de nuevos trabajos o posiciones. El trabajo soñado viene de donde menos se espera.

Hacer nuevas conexiones: por fuera de la zona de confort. Unirse a un grupo con gustos afines, aunque no se esté trabajando en esa área.

Seguir a compañías en las cuales esté interesado: una buena manera de tener sus novedades al momento y quizá postearse para una nueva posición.

Se trata de una vuelta a las raíces de la búsqueda laboral, a través de encuentros y contactos cara a cara; y hay que conocer el protocolo.