Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 16 septiembre

Constantemente se escucha que “lo digital” cambió todo el panorama de mercadeo y publicidad. Mucha gente me pregunta cuánto nos afectó este “nuevo mundo”.

Sí, lo cambió todo. La tecnología –que en cierto momento fue un valor agregado y diferenciador, como en tantas otras industrias– es hoy un commodity más. Lo que antes hacíamos en meses, ahora lo hacemos en horas. Lo artesanal, el arte de escribir, la dirección de arte, el crafting y hasta lo incierto de hacer cine, radio y fotografía, cedieron paso a lo certero y lo inmediato.

Hoy el medio más masivo es el celular y, para alimentarlo, las agencias nos movemos vertiginosamente hacia un modelo que imita al editorial, en tiempo real, donde la data que produce el trabajo hecho, alimenta trabajo que se hace en pocas horas, y así sucesivamente.

Empero, lo digital no nos cambió en nada. Varió el formato, pero por más inmediatez, por más avances, por más digitalización, likes y engagement, esta industria existe por y para las ideas.

Antes solo las veíamos en periódicos, radio y televisión, pero hoy en hashtags, apps, videos, “carruseles” y live stories . Hasta el packaging ahora es parte del mensaje de la marca porque, finalmente, se hizo real la conversación entre la gente y sus marcas a través de un sinfin de puntos de contacto: Facebook, Twitter o Whats- App.

De la misma forma tendremos que adaptarnos cuando estemos hablando de inteligencia artificial, realidad virtual y modelos predictivos de comunicación totalmente personalizada, integrada y en tiempo real y cuando las pantallas queden atrás y dominen los hologramas y todo lo maravilloso que nos pueda traer la tecnología. Tendremos que enfrentar el reto e innnovar.

Lo más importante es entender que cualquier nuevo formato no sirve de nada sin una gran idea que la integre y la aproveche en pro de una marca. Porque de eso se trata el mercadeo: saber donde está la gente que puede interesarse en comprar mi marca, y llegar a tener una idea que sea capaz de darle un mensaje (hoy “contenido”) relevante.

Nunca hemos tenido tanta información para crear como hoy. Saber interpretarla y convertirla en ideas es lo que siempre le puede asegurar trabajo a una empresa de comunicación. Si quiere clientes, tiene que tener ideas brillantes porque sin ideas, no hay negocio.