Análisis de abogados laboralistas plantea la posibilidad de que el ruido generado alrededor de la reforma motive organizaciones de negociación colectiva en el sector empresarial

Por: Jéssica I. Montero Soto 20 febrero, 2015
La negociación colectiva privada está permitida por la legislación desde 1943.
La negociación colectiva privada está permitida por la legislación desde 1943.

¿Sabía que los sindicatos y la huelga en el sector privado son legales en nuestro país desde 1943? En la práctica, se ha hecho común relacionar las organizaciones sindicales con el sector público, pero no son exclusivas, y gracias a la Ley de reforma procesal laboral podrían convertirse en un recurso común dentro de las empresas o al menos así lo plantea un análisis de la firma especializada LexLabor.

Mario Gutiérrez, abogado laboralista y codirector de LexLabor, explica que, aún cuando constitucionalmente no ha habido ninguna variante y se mantienen vigentes los artículos que permiten la negociación colectiva desde el Código de Trabajo original, la discusión generada alrededor del veto al proyecto, el retiro del veto y la consulta de constitucionalidad, funcionaría como escenario para este tema.

"Lo planteamos sin respuesta y más bien como pregunta, si una vez que la reforma procesal laboral entre en vigencia se van a promover y fortalecer los procesos de negociación de condiciones colectivas de trabajo y también el ejercicio del derecho a la huelga en el sector privado", explica.

¿Por qué se levanta esta posibilidad? Debido al contenido de la reforma relacionado con el poder de los sindicatos y la facilidad para convocar huelgas legales con apoyo mínimo. Esto se une a la protección con que ya cuentan los dirigentes sindicales y se presenta una coyuntura excepcionalmente fértil para el sindicalismo.

El especialista subraya que en la legislación laboral se opera con contenidos mínimos: hay un derecho al salario, vacaciones, el aguinaldo y demás, con cantidades base para todos. El objetivo de la negociación colectiva es subir esos mínimos (intereses económicos y sociales compartidos) o reclamar cuando no se estén cumpliendo (conflicto jurídico colectivo)."Con o sin la reforma procesal la posibilidad del derecho a la huelga en el sector privado siempre ha estado abierta. Por una u otra razón no se ha hecho efectivo, yo digo que dichosamente para el país", comenta.

Eso sí, la posibilidad de una presión organizada mayor desde los colaboradores no debe ser motivo de temor para las empresas, sino de alerta. Eso sí, les obliga a prepararse, tener claras las reglas y contar con un equipo negociador y conciliador, que pueda relacionarse con cualquier organización de trabajadores sin agotar las vías de conciliación antes de obtener resultados satisfactorios para ambas partes.

"Creo que deberíamos, porque tenemos tiempo, analizar la reforma procesal laboral. Ojo que cuesta leerla, pero es necesario estudiarla, conocerla y prepararse", afirmó. De acuerdo con Gutiérrez, las empresas que se preparen, y además actúen dentro de la legalidad y la transparecia, tendrán ventaja sobre las demás, sea que surjan sindicatos entre sus trabajadores o no.