Es la hora de darle valor a la experiencia, a la capacidad de proyectarse y a la intuición

Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 16 octubre, 2015
Los negocios son una experiencia cambiante y se debe tener flexibilidad para adaptarse y mover sus piezas.
Los negocios son una experiencia cambiante y se debe tener flexibilidad para adaptarse y mover sus piezas.

Pensando en la nueva realidad del mercado, surgen preguntas como ¿podremos competir de la misma forma como lo hicimos hace cinco años y lo hacemos hoy en día? ¿Pensamos que la competencia seguirá actuando de la misma manera? ¿Es válido crear una estrategia en base a respuestas dadas por el consumidor en el marco de una investigación desarrollada hace tres o seis meses?

Desaceleración y tipo de cambio al alza son los dos temas que podrían obligar a replantear las cosas y repensar muchas decisiones que hasta hace poco tenían todo el sustento y respaldo.

Quienes hicieron inversiones en sus marcas, quienes desarrollaron servicios de calidad y generaron experiencias positivas en los consumidores, los que trabajaron planes de lealtad, los que innovaron constantemente sus propuestas y los que apostaron por la amplitud del portafolio es probable que superen esta etapa con mucho menos dificultades que aquellos que recién quieren comenzar a hacer la tarea y que vivieron enfocados en vender y asumir que el mercado es así, y que las estrategias no cambian.

Es la hora de darle mucho valor a la experiencia, a la capacidad de proyectarse y también a la intuición. En abundancia, el crecimiento del mercado primario beneficia a casi todos; en etapas donde se crece poco, hay que pensar en cómo quitarle a la competencia o cómo evitar que la competencia nos quite mercado.

Lo interesaste es que esto no es un caso de estudio, es una realidad, y el premio no será una nota, sino la respuesta del mercado.