Me apasiona volverme un hombre de negocios exitoso y creo que disfrutaría los beneficios de ser rico. Sin embargo, a mis 52 años me pregunto si estoy demasiado viejo para convertirme en empresario. ¿Qué piensas? Stephen Samuel, India

Por: Richard Branson 24 noviembre

Esa es una pregunta muy interesante, Stephen. Estoy seguro de que ya les has preguntado a otras personas y que muchas te han dicho que ni te molestes en hacerlo. Una vez que pasas los 50 años todos esperan que comiences a planear tu retiro. Lo menos que debes hacer es lanzarte a una nueva aventura.

Pues bien, yo estoy en completo desacuerdo con eso. Cuando cumplí 65 años, me preguntaron, de nuevo, si tenía planes de retirarme, y yo les dije otra vez que no. Me sigue encantando dirigir el Virgin Group y no deseo detenerme pronto.

Nunca se es demasiado viejo para comenzar un nuevo negocio y llevarlo bien (siempre que la salud te lo permita, por supuesto), y las estadísticas están de mi lado. Los datos de la oficina del Reino Unido de Estadísticas Nacionales muestran que casi 1,8 millones de personas de más de 50 años eran autoempleados en 2015. Asimismo, de acuerdo con una encuesta realizada por Age UK, el 70% de los negocios comenzados por personas de más de 50 años duran por lo menos cinco años, en contraste con solo el 28% de los lanzados por nuevos empresarios: un aumento sorprendente desde 1996, cuando representaban solo el 15%. Así que, Stephen, ciertamente no estás solo al pensar en empezar un negocio en una etapa tardía de tu vida.

De hecho, algunas de las empresas más exitosas del mundo fueron fundadas por personas de más edad de la que quizá imaginabas. Henry Ford tenía casi 40 años cuando comenzó su empresa automotriz; Charles Ranlett Flint inició el negocio de computación que luego se convirtió en IBM a los 61 años; y el coronel Harland David Sanders tenía 62 cuando abrió Kentucky Fried Chichken. Tu mejor época no ha terminado, Stephen. Por el contrario, quizá estás llegando a tu mejor momento.

Hay ventajas reales al empezar un negocio como una persona mayor, y una importante es todo el bagaje de experiencia que muy probablemente tienes. Ya has trabajado durante muchos años, y quizá para distintos patrones. Así que toma todo el conocimiento obtenido y úsalo para crear el mejor negocio que puedas.

Piensa en lo que no te gustaba de las empresas para las que trabajaste en el pasado, y cómo lo cambiarías. Considera a los dueños de estos negocios y si trataban de impulsar el bienestar de su personal. ¿Creaban ambientes de trabajo divertidos u ofrecían políticas de descanso anual generosas? ¿Había arreglos de horario flexibles para los nuevos asociados? Lo hermoso de comenzar una empresa, independientemente de tu edad, es que puedes decidir su postura en este tipo de cuestiones.

Una de tus prioridades al lanzar una empresa debe ser escoger a la gente correcta. Necesitas un equipo en el que puedas confiar, uno que pueda convertir tu idea en realidad. A menudo digo que siempre debes contratar pensando en combatir tus debilidades. Aprendí pronto que debía delegar ciertas tareas a otras personas. En la escuela había cosas que en verdad se me dificultaban, como las matemáticas, porque era disléxico. Más tarde, como hombre de negocios, una de las primeras personas que contraté fue un contador.

Sin embargo, antes de preocuparte por las contrataciones u otras decisiones importantes, tómate tu tiempo para considerar por qué quieres comenzar un negocio en primer lugar. Dices que quieres convertirte en un hombre de negocios exitoso para disfrutar las recompensas que ello trae consigo, pero yo creo que nunca hay que iniciar un negocio solo para ganar dinero. Por sobre todas las cosas, tu trabajo debe apasionarte.

Lanzar una compañía implica largas horas de trabajo arduo y, por lo menos al principio, quizá no mucho dinero. Si las recompensas económicas son tu motivo principal o único para comenzar un negocio, no pierdas tu tiempo.

En cambio, descubre lo que te apasiona y los problemas que quieres resolver; entonces crea un negocio que sorprenda y deleite a tus clientes. Haz eso y te beneficiarás más allá de lo financiero. Si tienes una gran idea —y la pasión para ir tras ella— nada podrá detenerte.

El surgimiento de los empresarios 'viejos'
  • Los datos de Barclay muestran que la cantidad de empresas dirigidas por personas de 65 años y más en el Reino Unido aumentó un 140% de 2006 a 2016. Además, las empresas fundadas por esas personas de 55 o más años contribuyeron con más de 7.000 millones de libras esterlinas (cerca de $9.300 millones) a la economía en 2016.