CONTENIDO PATROCINADO
Vivir y Comer



El Mestizo une a chefs y comensales en un epicentro innovador

30/07/2017 11:50 pm

La búsqueda de comida, más que una transacción, debe ser toda una experiencia o, más bien, una ocasión para atesorar momentos.

Con esa consigna y bajo el concepto concebido "cocina con rebeldía" nació El Mestizo, ubicado en Tempo, en Escazú.

Su nombre se debe a que en el lugar está presente la mezcla de estilos, culturas y olores.

El Mestizo integra 13 barras y funciona como una plataforma para chefs emprendedores. (Greivin Ramírez.)

Dicho mercado gastronómico ocupa más de 500 metros cuadrados y fue concebido como parte del cambio comercial de Tempo a una plaza urbana "eatertainment place" (un término que mezcla la experiencia de buena comida con entretenimiento), y entra dentro de la categoría de un food hall, una tendencia mundial que, en países de Europa y en Estados Unidos, se ha desarrollado como una evolución de los mercados tradicionales o como el aprovechamiento de grandes espacios en desuso.

En nuestro país la iniciativa resulta innovadora, al ser el primer mercado gourmet local caracterizado por brindar un ambiente casual, urbano y apto para la interacción.

El Mestizo integra 13 barras y funciona como una plataforma para chefs emprendedores con proyectos locales e independientes, es decir, que no pertenecen a ninguna cadena. Sentadas, caben un total de 290 personas simultáneamente.

A nivel gastronómico la propuesta se abre en un espectro amplio, que brinda estilos desde street food hasta opciones gourmet, con la particularidad de que se sirven fácilmente sin por ello calificar como restaurantes de comida rápida.

La autenticidad, por su parte, es otro sello de garantía que está impreso en cada menú.

El hecho de que las opciones sean tan diversas, permite que, en cada visita, el cliente viva una experiencia diferente. Además, el espacio es cómodo para familias, parejas o grupos de amigos.

La diferencia de gustos o necesidades especiales en las dietas no es un problema, ya que dentro de esa variedad de opciones hay para todos los paladares y para diferentes posibilidades adquisitivas, pues el ticket de consumo puede estar entre ¢5.000 y ¢10.000 por comida.

Para comodidad de los clientes, después de ordenar la comida en cualquier local, la vibración de un beeper avisa cuando se puede retirar la comida.

A continuación, las opciones que integran El Mestizo:

  • Battuto – Cocina italiana
  • Kamikaze Wok – Asiático
  • Sie7e – Cocina Internacional Urbana
  • Sublime – Sandwich Bar
  • Illig Biergarten
  • C-viche – Productos del Mar
  • Falafel House – Cocina Libanesa
  • La Pataconería
  • Olafo Street Food
  • En Paleta – Heladería (por abrir)
  • Kbtos Fusión
  • Ili Vanili – Repostería (por abrir)
  • 3 Croquetas – Tapas españolas (por abrir)
  • Pachamama Madre Tierra – Chef Marco Antonio Ganoza (por abrir)

Chefs como guerreros

Carolina Rudín, Gerente de Mercadeo de Tempo, asegura que hubo un riguroso proceso de elección de propuestas para las barras que estarían en El Mestizo.

"Evaluamos los conceptos en función de crear una comunidad de chefs creativos y emprendedores. Es una excelente plataforma de desarrollo y oportunidad para chefs emergentes", comenta.

La propuesta gastronómica ofrece desde street food hasta opciones gourmet. (Greivin Ramírez)

Marcel Khoury es chef y propietario de Falafel House, que ocupa una de las barras en El Mestizo. Su oferta de comida libanesa tiene un enfoque de comida urbana, con lo que él llama "un toque actual".

Según Khoury, el hecho de compartir el espacio con otros chefs de alto nivel genera la oportunidad de intercambiar ideas y experiencias, que les ayuda a mantenerse actualizados y les exige brindar mayor calidad en sus ofertas.

"Es un grupo unido, pero a la vez competitivo, lo que nos motiva a mantenernos fuertes. Aunque cada chef tiene su propia nota de comida, lo que nos une es la calidad de los productos que ofrecemos y que todos convivimos en un espacio único y seguro", comenta.

El desarrollo del mercado se trabajó a nivel multidisciplinario, en el que hubo mercadólogos, publicistas, arquitectos e ingenieros. La experiencia y apoyo de la Sra. Sylvia Casas de Multiply Marketing fue fundamental en la conceptualización e implementación de El Mestizo. La empresa Dual Arquitectura y Construcción se encargó del diseño del espacio.

Fabiola Suárez, Directora de arquitectura y fundadora de Dual asegura que la base para el concepto urbano es un circuito en que los visitantes pudieran pasar por todas las barras para conocer las opciones de comida entre las que puede elegir.

"A diferencia de un food court, donde hay un comedor grande, en este food hall se ofrecen espacios pequeños, que se hacen vibrantes y acogedores por una iluminación con diferentes acentos", comenta Suárez.

La arquitecta hace énfasis en los diferentes ambientes que se crean, en parte por un inmobiliario que incluye mesas altas, mesas bajas, cocteleras, otras que se pueden juntar y una mesa comunal para generar la experiencia de compartir.

La locación además cuenta con una pared verde donde hay plantas ornamentales, para crear el imaginario de frescura.

Cambio integral

El Mestizo es parte de una reconversión del concepto de Tempo, que inició en junio del 2016.

Después de evaluar tendencias a nivel internacional, así como la revisión de las preferencias de su público meta, inició un proceso de reconceptualización con la intención de convertirse en un destino vanguardista con identidad propia.

En marzo de este año comenzaron a darse cambios físicos entre los que sobresalen terrazas, jardines, árboles integrados, columnas y la transformación de un parqueo en una plaza urbana.

Además, se cambiaron algunos de los comercios en función de las marcas a las que se les quería dar presencia.

En un futuro cercano también se abrirá un espacio de CoWork.

Rudín comentó que, a pesar de la acogida tan positiva que ha tenido por los visitantes, por el momento El Mestizo debe concentrarse en su etapa de implementación y consolidación antes de pensar en cualquier expansión.



BLOGS