Altas deudas motivaron venta de Monteverde

Endeudamiento alcanzó, en el momento de la transacción, un 50% del patrimonio de la empresa

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En Puntarenas, en pleno bosque nuboso, el queso gouda tiene su propia historia: fue el primer queso maduro sometido al proceso de pasteurización por parte de 12 familias cuáqueras, provenientes de Alabama, Estados Unidos, que decidieron instalarse en un paraje natural llamado Monteverde.

Eso sucedió en 1954 y fue el inicio de una actividad quesera y de subproductos lácteos que no tardó en posicionarse en un mercado caracterizado –en aquel momento– por escasos actores, y dominado por Dos Pinos.

Corporación Monteverde pasó de procesar 400 litros diarios de leche a 50.000 litros, a convertirse en motor de desarrollo local y a generar una creciente producción en comunidades vecinas como Upala y Miravalles.

Para el 2008, tenía un portafolio de 24 variedades de quesos y, actualmente, procesa 45.000 kilos diarios.

Sin embargo, lo que tuvo un comienzo prometedor, empezó a dar señales de alerta a inicios de la década del 2000.

Decisiones y coyuntura

Una de las primeras señales fueron las reducciones significativas en sus márgenes de ganancia. Más adelante, sufrió ventas tortuosas motivadas por escasez de leche, la baja en precios, el aumento en gastos fijos y una dura competencia.

Finalmente, la decisión de entrar a nuevos negocios y el impacto de la crisis mundial, que trastocó los niveles de consumo, derivaron en un alto endeudamiento, estimado en 50% del patrimonio.

Ahogada por sus deudas y por lo que algunos socios consultados califican como malos manejos administrativos, en diciembre anterior, la asamblea general tomó la decisión de vender la operación.

Es una idea que venía dando vueltas desde hace años. Se pensó primero en una eventual colocación de acciones en el extranjero, y luego en vender el 49% a una compañía estadounidense. Ninguna de las ideas fructificó.

Jorge Donato, miembro de la junta directiva de Monteverde, lo analiza de otra forma. Cuenta que, desde hace más de diez años, con los procesos de globalización, firmas de tratados comerciales e incursión de grandes jugadores en el mismo mercado meta de Monteverde y en la comercialización y venta al detalle, se tornó difícil competir.

Desde hace cinco años, dijo, se vienen analizando varias empresas del sector para una eventual alianza, con miras a proyectar la marca con fuerza y fuera de las fronteras nacionales.

El último capítulo se conoció hace dos semanas: Sigma Alimentos adquirió la compañía y asumirá las deudas contraídas, la planta de producción, su personal y convertirá a productores –que antes eran socios– en proveedores de leche.

¿Por qué tanta deuda?

Algunos exsocios de Monteverde, quienes vivieron de cerca el proceso de venta y pidieron anonimato, coinciden que la caída de la firma es producto de una combinación de factores, la mayoría de ellos provocado por inversiones que no generaron las utilidades esperadas. Veamos.

En 1998, se incursionó en el segmento de cárnicos. Los exsocios mencionaron que, en el pasado, las administraciones querían eliminar esta línea, pero se contrató una asesoría que determinó que resultaba más caro deshacer la operación que continuarla.

En el 2006 abrió, en Chomes de Puntarenas y contiguo al restaurante, un parque temático con 26 réplicas de animales prehistóricos. Aunque en su primer año de operación recibió a más de 3.000 visitantes, con los años los clientes fueron disminuyendo.

Luego vino la crisis y, con ella, la caída del turismo; además, hubo nuevas condiciones de negociación con supermercados, muchos de los cuales pasaron a pagar a un plazo de 65 días. Para Monteverde, eran costos financieros que resolvió vía créditos.

En el 2010, encima del endeudamiento, la empresa tuvo una sobreproducción de leche y decidió fabricar quesos tipo cheddar y parmesano. Este último le ha costado colocarse en el mercado y buena parte permanece en bodegas frías, según las fuentes.

El último capítulo

Para José Donato, el acuerdo con Sigma, garantizará la proyección de Monteverde, el valor justo de las acciones a sus socios y la continuidad de la actividad a los productores de leche, además que tendrán opción de expansión.

Tal y como lo ha venido informando EF, la transacción fue valorada en $20 millones: $10,5 millones equivalen a las deudas acumuladas por Monteverde y que ahora Sigma deberá saldar.

Además, se mantendrá una reserva por $5 millones para imprevistos y contingencias.

Al momento de la venta, cada acción tuvo un valor de ¢2.250 para un total de 1.220.000 acciones distribuidas entre accionistas comunes (solo inversionistas) y accionistas preferentes (además de inversionistas, productores).

De un total de 490 socios, 190 son productores. Estos continuarán, vía contratos, entregando leche a Sigma en una relación, que José Luis Vargas, gerente general de Monteverde, calificó como una oportunidad de mayor de crecimiento anual de la producción.

Actualmente, el recibo de leche es de aproximadamente 45.000 kilos diarios de leche.

Es un volumen que reacomodará un poco el pastel lácteo en el país, en el cual Dos Pinos, según datos de la Cámara de Lecheros, participa con el 81%, Sigma ahora tiene el 13,5% del mercado; Florida el 2% y el resto se lo reparten entre Coopebrisas, Coprolac y Los Andes.

Dos Pinos, por su parte, procesa 25,11 veces más que Monteverde. Esta cooperativa también estuvo interesada en Monteverde, pero los alcances de la oferta, los mantienen en reserva.

Se supo que una de las razones para descartar esta opción fue eventuales problemas con la ley de competencia (posibles visos de monopolio).

Ante el movimiento en el sector el director comercial de esta empresa, Luis Brenes, cree que quien gana es el consumidor.

Dos Pinos mantendrá, dijo, su política de invertir, investigar e innovar. Apoyará la transferencia tecnológica y el financiamiento al productor.

Leche desde las nubes

12 familias cuáqueras fundaron en 1953 Productores de Monteverde.

- 1992. Inicia exportaciones a Nicaragua, Panamá y Honduras. En 1997 ingresan con productor cárnicos.

- 2005. Adquiere parte de Quesos Calidad Holanda, dueña de la marca Lekkerland; abre restaurante y Megafauna.

- 2007. Incorpora envases ecoamigables para el queso crema. Fortalece manufactura para terceras firmas.

- 2008. A pesar de experimentar repunte en ventas, las utilidades cayeron 62% respecto del 2007.

- Diciembre, 2012. La Asamblea de socios decide vender la empresa; se materializa en abril del 2013 a Sigma.

Fuente Archivo EF.

Sostenbilidad y financiamiento