Normas fiscales de EE. UU. frustran la fusión entre colosos Pfizer y Allergan

El acuerdo le permitía a Pfizer mover su cuartel general a la sede de Allergan en Dublin. De ese modo nacería el mayor grupo farmacéutico del mundo y aprovecharía que Irlanda tiene uno de los sistemas impositivos más bajos del planeta


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Nueva York.- La fusión de los gigantes farmacéuticos Pfizer y Allergan naufragó este miércoles torpedeada por nuevas normas estadounidenses que buscan evitar que sus empresas fijen domicilio en países donde pagan menos impuestos.

La corporación estadounidense Pfizer dijo que el acuerdo anunciado el año pasado, que le hubiera permitido fijar su domicilio fiscal en el de la irlandesa Allergan en Dublín, fue cancelado debido a nuevas normas de Washington que apuntan a impedir fusiones con esos fines.

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Ambas compañías dijeron que "por mutuo acuerdo" decidieron dar por cerrado el trámite de fusión solo horas después que el presidente Barack Obama considerara "insidioso" que empresas estadounidenses recurrieran a negocios de ese tipo para pagar menos impuestos.

La cancelación de la fusión "fue impulsada por acciones anunciadas el 4 de abril de 2016 por el Departamento del Tesoro que ambas compañías consideran un 'adverso cambio en el derecho fiscal' para el acuerdo de fusión", dijo Pfizer en un comunicado.

Impuestos

El acuerdo establecía que Pfizer vertería $160.000 millones para hacerse de Allergan y mover su cuartel general a la sede de ésta en Dublin. De ese modo nacería el mayor grupo farmacéutico del mundo y aprovecharía que Irlanda tiene uno de los sistemas impositivos más bajos del planeta.

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Al menos dos docenas de fusiones con ese fin fueron anunciadas en los últimos cuatro años con Irlanda como destino preferido para que empresas estadounidenses fijen allí su domicilio fiscal. Otros destinos incluyen Inglaterra, Bermuda y Canadá.

Por ejemplo, en 2014 la cadena de comida rápida Burger King, con sede en Miami y propiedad del grupo brasileño 3G Capital, se fusionó con la pequeña cadena de cafés Tim Hortons para así trasladar su domicilio corporativo a Canadá y pagar menos impuestos. Las principales operaciones de Burger King siguieron concentradas en Miami.

Mientras empresas estadounidenses dicen que la tasa fiscal de su país es tan alta que les quita competitividad, el Departamento del Tesoro advirtió varias veces que esas prácticas despojan al fisco de Washington de una fuerte cantidad de ingresos.

Sin mencionar a la fusión Pfizer -Allergan, que hubiera sido la más grande de ese tipo de movidas empresariales, Obama consideró el martes que evadir impuestos aprovechando agujeros legales es "un gran problema mundial".

Obama dijo que personas ricas y corporaciones están "enfrentando al sistema" y no están "pagando lo justo" cuando, de hecho, se están aprovechando de la mano de obra, infraestructura y normas comerciales de Estados Unidos.

"Prácticamente renuncian a su ciudadanía. Declaran que tienen sede en otro lugar y de ese modo sacan partido de las ventajas de ser compañías de Estados Unidos pero no cumplen con sus responsabilidades de pagar impuestos que supuestamente todos deben pagar", dijo Obama.

El acuerdo buscado por Pfizer estaba particularmente en el ojo de las autoridades del Tesoro debido a que la propia Allergan nació de una inversión de ese tipo. En 2012 la estadounidense Watson Pharmaceuticals compró la firma suiza Actavis y asumió su identidad y domicilio fiscal.

Al año siguiente, Actavis compró a la compañía basada en Irlanda Warner Chilcott y trasladó su cuartel general a Dublín en donde la tasa de impuestos corporativos es de 12,5% contra una tasa máxima de 35% en Estados Unidos.

En 2014 Actavis compró a Forest Laboratories, y logró más beneficios impositivos. Y finalmente el año pasado Actavis se fusionó con Allergan, fabricante estadounidense de Botox, en una operación de 66.000 millones de dólares que también implicó una menor carga fiscal.

Allergan y Pfizer lamentaron que la decisión de abortar su fusión.

"Pfizer enfocó esta transacción desde una posición de fuerza y consideró la potencial asociación como un impulsor de las actuales estrategias", dijo el presidente de Pfizer, Ian Read.

Pfizer también aceptó pagar a Allergan $150 millones para reembolsarle gastos vinculados a los planes de fusión

El presidente de Allergan Brent Saunders, dijo por su lado que quedó "decepcionado" porque el negocio debiera ser cancelado.

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