Retención del 2% en tarjetas golpeará flujo de caja de empresas

Es el aspecto que más resentirán a corto plazo por reciente medida de Tributación, afirman negocios

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Los empresarios se preparan para sentir un golpe en el flujo de caja de sus negocios, pues será el efecto más significativo que visualizan tras la aprobación de la retención del 2% de pago anticipado del impuesto sobre la renta, por parte de Tributación.

La cadena de Tiendas Ekono, hoteles como el Wyndham Herradura y el Arenal Country Inn, así como el restaurante Cosí, son comercios que prevén la disminución del manejo de efectivo.

No obstante, los especialistas afirman que los más afectados serán los negocios que trabajen con márgenes muy bajos.

Desde el 13 de enero pasado, el Ministerio de Hacienda cuenta con el aval para retener hasta el 2% del total de cada compra realizada con tarjetas.

Federico Quesada, vocero del Hotel Arenal Country Inn, dijo que todo desembolso anticipado al que ha sido normal, afecta el flujo de caja, en especial cuando es un pequeño negocio.

Allan Cedeño, presidente de Tiendas Ekono, también recalcó que es una medida que llega a afectar la liquidez en el corto plazo de las empresas.

“Antes, lo que uno hacía era pagar adelantos de renta con base en históricos y pagar al final del año el adelanto de renta. Hoy, el Estado lo va a recaudar mes a mes, entonces por supuesto que va a afectar el flujo de caja”, dijo.

Sin embargo, de momento, los comercios coinciden en que descartan despidos de personal o cierre de locales, parte de los impactos que la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCC) teme que se presenten después de esta aprobación.

Para Francisco Llobet, presidente de la CCC, esta normativa también desincentiva el uso de las tarjetas de crédito y de débito en los puntos de venta, una consecuencia contradictoria con las labores que viene realizando el Gobierno en busca de la bancarización a nivel nacional.

Empero, los empresarios no planean sacrificar de momento, o disminuir, la recepción de pago con tarjeta de crédito o débito, con el fin de mantener un buen servicio al cliente.

No obstante, algunos sí consideran que se verán obligados a tomar medidas que podrían generar detrimento a su negocio o quebrantarían a futuro algunos planes de crecimiento y expansión.

“Inevitablemente afectará el 2% de mi flujo de caja y eso afecta inversiones, remodelaciones y otros gastos que se verán reducidos”, externó Gustavo Araya, presidente de la junta directiva del Hotel Wyndham Herradura.

Hacerle frente

Para Rafael González, socio de impuestos de Deloitte, la reducción en el flujo de caja diario de los empresarios puede perjudicar aspectos como el pago de proveedores, la compra de servicios, y el pago de salarios.

Por ejemplo, el Hotel Arenal Country Inn diferirá las compras a proveedores “en lo que se pueda” –dijeron–, como una de las medidas para hacerle frente a esta nueva aprobación.

Por su parte, Cedeño aseguró que ahora deben ser prudentes con la administración del efectivo y redefinir sus presupuestos y flujos de caja, tomando en cuenta la nueva normativa.

González resaltó que la retención del 2% anticipado es particularmente sensible para sectores que trabajan con bajos márgenes, que no tienen fácil acceso al crédito y que tienen un componente muy alto de rebajos directos en su propia facturación.

Tal es el caso de algunos restaurantes, que le bajan el 1,88% de la factura, sin tomar en cuenta que ahí se incluye la propina.

María Cristina Escalante, de Relaciones Públicas de la cadena Cosí Costa Rica, afirmó que evidentemente el flujo de caja disminuirá al principio, pero la única diferencia respecto de lo que ya se tributa es que se va a entregar por día y no en tractos.

Agregó que Cosí mantendrá un manejo ordenado de sus finanzas y continuará con el plan de expansión previsto.

Desde el punto de vista del contribuyente, el especialista de Deloitte dijo que no es cierto que ese dinero “de todos modos” se va a terminar pagando en impuesto.

“Lo anterior implicaría que, cuando el comerciante tiene un margen de utilidad muy bajo, o cuando sus proyecciones económicas lo impliquen, resultará pagando por adelantado un impuesto que al final no llegará a nacer”, explicó González.

En caso de que eso ocurra, la tramitomanía es la que preocupa al sector comercial.

Allan Cedeño, de Ekono, reconoció que se pueden volver engorrosos los trámites al final del año, si se tiene que reclamar algún excedente en el impuesto de renta.

“La experiencia que tenemos con los diferentes entes gubernamentales es que cobrar es muy fácil, pero cuando tienen que devolver plata hay mucha burocracia”, manifestó.

Carlos Vargas, director de Tributación, explicó que la resolución establece que se puede acreditar como un adelanto a los pagos parciales del impuesto y al final del periodo el monto retenido se puede acreditar al impuesto que se liquida al final del periodo, con lo cual es claro que la retención no es una carga adicional.

“Cada empresa valorará cuáles son las decisiones que deba tomar, pero es claro que es un adelanto del impuesto sobre la renta que todos los contribuyentes deben de cumplir ”, aseguró.

Las agencias de viajes y tour operadores, las gasolineras, el transporte público remunerado de personas, los constribuyentes del régimen simplificado y los contribuyentes exentos del pago parcial de la renta no están incluidos dentro de esta retención.

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