Por: María Clara Vargas 8 junio, 2013
 Aunque la mayoría de las veces no es incapacitante, el malestar que provoca la gripe disminuye la productividad de quienes la padecen.
Aunque la mayoría de las veces no es incapacitante, el malestar que provoca la gripe disminuye la productividad de quienes la padecen.

La afectación de las vías respiratorias es conocida también como catarro y algunos la llaman resfriado. Cualquiera que sea el nombre empleado para referirse a la infección vírica, es fácil de reconocer por sus síntomas universales: dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta.

Juan Diego Maldonado, especialista en medicina integrativa, comenta que en estos casos la alimentación es un pilar fundamental de prevención.

“Si una persona lleva una dieta cargada de nutrientes, vitaminas y oligoelementos (sustancias que intervienen en las funciones respiratorias, digestiva y muscular), las células se regenerarán con mayor rapidez y será más fácil evitar este tipo de trastornos, que son frecuentes. En la misión para escapar de esta enfermedad, la primera estrategia está marcada por el consumo de verduras y frutas, con mucho contenido vitamínico”, dice.

Los más recomendados son los que contienen vitamina C, necesaria para el crecimiento y la reparación de todos los tejidos del cuerpo. Se encuentra en todos los cítricos y en frutas como la papaya, piña, fresas, sandía, moras, arándanos y mango, entre otras.

Pero es la guayaba la que contiene seis veces más vitamina C que la naranja, por lo tanto un jugo de este fruto puede cubrir el triple de las necesidades diarias.

La vitamina A, que tiene un papel antioxidante y que se encuentra en la zanahoria, también ayuda en la prevención, al igual que las verduras de contienen oligoelementos (hierro, yodo, zinc, selenio). Maldonado añade el consumo de semillas de girasol, almendras y avellanas, que poseen vitamina E, y del aceite de hígado de bacalao. Este último es conocido por incrementar la resistencia natural del organismo.

Si ganarle la carrera a la gripe no fue posible, y antes de darse cuenta ya estaba con pesadez, dolor de cabeza y pañuelo en mano, existe una lista de alimentos y recetas que se encargarán de disminuir los molestosos síntomas.

Una de las principales alternativas es el tradicional consomé de pollo caliente. Maldonado recuerda que antiguamente era común incluir, entre los ingredientes de esta sopa, una ramita de manzanilla. Aunque es una práctica ya extinta, esta preparación tenía un papel importante en la recuperación de los resfriados.

Para Marco de la Cruz, nutricionista, los beneficios de este platillo para la salud, sobre todo en las etapas de convalecencia y en periodos de recuperación de gripe, ya que es un alimento revitalizador y de fácil digestión.

Según el especialista, los ingredientes de origen vegetal aportan vitaminas y minerales, que se caracterizan por sus propiedades depurativas, inmunoestimulantes y antioxidantes.

Maldonado recomienda probar los efectos de la leche de soya con miel de abeja y ajo. Además, sugiere evitar el arroz y la leche.

Ángel Valdiviezo, chef ejecutivo del Hotel Mercure, asegura que “las preparaciones sencillas pero nutritivas son claves. Como chef siempre estoy preocupado por investigar las propiedades de cada alimento. Muchas veces preparamos comidas para personas que tienen determinadas afecciones. Tratamos de darles un apoyo desde la dieta”.

En el caso de la gripe, recomienda cuatro preparaciones: sopa de pollo con jengibre, una ensalada con espinaca, brócoli, chile dulce y tomate; una ensalada de frutas cítricas, el té de jengibre con miel de abeja y limón, una de sus armas predilectas.