Bozoma Saint John llegó a la compañía gracias al respaldo de Arianna Huffington, quien resaltó, entre sus virtudes, su humanismo y el manejo de su imagen en redes sociales

Por:  5 agosto
 Bozoma Saint John (centro) asistió a una ceremonia de graduación donde Arianna Huffington (izquierda) ofreció el discurso, en la Hamlin School, en San Francisco. Saint John, la estrella del mercadeo que trabajo con Beyoncé y Apple, pretende traer más humanismo a la conflictiva marca.
Bozoma Saint John (centro) asistió a una ceremonia de graduación donde Arianna Huffington (izquierda) ofreció el discurso, en la Hamlin School, en San Francisco. Saint John, la estrella del mercadeo que trabajo con Beyoncé y Apple, pretende traer más humanismo a la conflictiva marca.

Hace poco más de un año, poco antes de que Bozoma Saint John fuera la primera directora de marca de Uber, la única esperanza de la compañía de transporte de rehabilitar su dañada imagen, ella pidió un viaje del hotel Four Seasons en Austin, Texas, al lugar donde tenía una comida de negocios. El auto que la recogió era una ruina.

“No me va a pasar nada en este auto, ¿verdad?”, le dijo Saint John medio en broma al conductor. “Usted puede manejarlo, ¿verdad?”.

Ella esperaba que él le regresara la broma. Pero más bien le contó que un grupo de taxistas del aeropuerto habían destrozado el vehículo y que él necesitaba el dinero de ese viaje para repararlo. También mencionó que había estado ahorrando dinero para ver a Iggy Pop, el rockero favorito de su difunto hermano, en el festival South by Southwest. Saint John también iba a asistir como jefa de mercadotecnia global de consumo de iTunes y Apple Music.

Ella se quedó boquiabierta. Su comida era precisamente con Iggy Pop. ¿Quizá el conductor querría ir con ella?

Ese fue el momento de las lágrimas (y de una calificación de cinco estrellas como pasajera).

“Todos se preguntaban qué estaba pasando, que si él era mi cita. No entendían qué estaba haciendo ese tipo ahí”, relata Saint John. “Pero fue un momento muy humano, muy hermoso”. Un momento del que habló en su cuenta de Instagram, @badassboz, tiene más de 40.000 seguidores.

“Todos vamos muy de prisa por la vida, preocupados por ir de aquí a allá. Pero de no ser por el momento de humanidad en el que empezamos a hablar, esa conexión no se hubiera dado”, agregó. “¡Qué gran pérdida habría sido! ¡Qué gran pérdida!”

Esta historia fue uno de los factores que convencieron a Arianna Huffington, fundadora de The Huffington Post y destacado miembro de la junta directiva de Uber, de que Saint John era la persona más adecuada para sacar a Uber de su reciente laberinto de escándalos legales y éticos.

Las dos mujeres se conocieron en enero pasado, durante una comida en Las Vegas ofrecida por Kristin Lemkau, directora de mercadotecnia de JPMorgan Chase. “Hubo una conexión instantánea”, afirma Huffington. Esa noche, ella publicó una foto en Instagram en la que aparece a una radiante Saint John, con la etiqueta “cena de las chicas de onda”. Al mes siguiente, Huffington asistió a la fiesta por el 40 cumpleaños de Saint John en Los Ángeles.

“A veces se necesitan meses para llegar a conocer a alguien”, dijo Huffington. “Con ella sentí que había una tremenda capacidad de intimidad, de compartir su historia y las historias de otros”.

Y, agregó Huffington: “Ella es magnífica en los medios sociales”.

En efecto, si bien las mujeres siempre han temido que poner las fotos de su familia en su escritorio puede impedirles subir por el escalafón corporativo, Saint John rompió el marco de cristal: posó en bikini con sus “villanitos” en la playa; se tomó una selfie cuando su hija, ahora de ocho años, la acompañó en un viaje de negocios; y publicó la última foto que se tomó en la alfombra roja con su marido, Peter Saint John, que murió en 2013 de linfoma de Burkitt.

“Me han dicho que publico demasiado”, afirmó. “A veces me critican por eso pero, ¿de qué otra forma podría ser si no fuera yo misma?”.

Una marca más humana

Saint John sabe que pudo haber sido una decisión abiertamente calculadora por parte de Uber, que ha sido acusada de promover un ambiente de trabajo hostil para las mujeres, haber contratado a una madre soltera afroamericana para mejorar su imagen pública. A ella no le importa. “Yo no me siento puesta de adorno pues sé que puedo hacer mi trabajo”, afirma. “Estar presente como mujer negra –simplemente presente– basta para lograr algunos cambios que se necesitan y que estamos buscando”.

Ella amplifica su presencia con unos conjuntos que trasmiten su mensaje, como la falda Marni lila con olanes y una blusa recortada, una bolsa Chanel con incrustaciones de oro y zapatos de tacón alto que llevó recientemente a las oficinas de Uber en San Francisco. “Eso es algo personal”, comentó Saint John acerca de su interés en la moda.

Ella ha destacado de entre la multitud desde que su familia se estableció en Colorado Springs cuando ella tenía 12 años, después de una infancia itinerante vivida en Connecticut, Washington D.C., Kenia y Gana, donde su padre fue miembro del parlamento de 1979 hasta el golpe de estado en 1981. Su madre diseñaba y vendía ropa y procuró que sus hijas se mantuvieran conectadas con su cultura.

Saint John asistió a la Universidad Wesleyan, nominalmente para prepararse para estudiar medicina, pero en su tiempo libre logró impartir un curso sobre Tupac Shakur, con la supervisión de un profesor. Entró en la escuela de medicina pero convenció a sus padres de que necesitaba un año sabático. “Ellos aceptaron y ese fue su error”.

Se fue a vivir a Nueva York y, a través de una agencia de empleos temporales, consiguió trabajo de mesera en un servicio de comidas y de recepcionista en un salón de belleza para perros. También empezó a asistir a clubes nocturnos, donde se hizo amiga de gente de influencia como Rene Mclean, que manejaba un campamento de entrenamiento de DJ. Su agencia de empleos la envió a SpikeDDB, la firma de publicidad de Spike Lee. Lee había despedido a su asistente y quería a alguien que contestara el teléfono mientras encontraba a su reemplazo.

“Ella entró y le di el puesto”, recuerda Lee. “Era evidente que era una mujer con futuro”.

Saint John pasó de hacer el café a ayudar a Lee a idear las campañas. En una de ellas seleccionó a Beyoncé, que acaba de salirse de Destiny Child, para interpretar a Carmen en un comercial de Pepsi.

“Ese fue el momento decisivo en el que me di cuenta de que podía servirme de mis conocimientos de la cultura pop, de recorrer las calles con mis amigos, de conocer los entresijos de las cosas, para influir en decisiones de negocios”, explica. Y en la cafetería de la compañía también conoció al que sería su esposo.

Después de una temporada vendiendo productos de GlaxoSmithKline para dejar de fumar, Saint John tomó un empleo de mercadotecnia en Pepsi, donde propuso proyectos como “Pepsi DJ Division”, en el que participó DJ Khaled.

En 2013 ella organizó el espectáculo de medio tiempo patrocinado por Pepsi en el Súper Tazón, en el que apareció Beyoncé. A los cuatro meses le diagnosticaron la enfermedad a su esposo. Su hija acababa de cumplir cuatro años.

“Hacia el final de su vida, cuando todo empezaba a fallarle, él estaba muy empeñado en que yo no dejara lo que estaba haciendo”, relata Saint John. “Él me decía que le sostuviera la mano pues él ya no tenía fuerzas para agarrar nada, y me decía: ‘Prométeme que vas a seguir adelante’”.

En el aniversario número 13 de su primera cita, Saint John publicó en su página de Facebook: “Reflexionamos en los años que pasamos juntos, él con un coctel de quimioterapia y yo, con vino tinto en una taza de papel”. Peter Saint John murió en diciembre de 2013. Bozoma Saint John, fiel a su palabra, siguió adelante.

Después de escuchar la historia de Saint John con el chofer de Uber en Austin, “tuve la inspiración de que ella sería sensacional en Uber”, declaró Huffington. “Pensé que sería la persona ideal para contar esas maravillosas historias de nuestros conductores, para tocarle el corazón a la gente, para ponerle más humanidad a la marca”.

“¿Y por qué no iban a quererla?”, se preguntó Lee. “Ella es exactamente lo que les recetó el doctor, por lo que están atravesando. Es un regalo caído del cielo”.