Más de la mitad de altos ejecutivos ven desmejora respecto a un año atrás según nuevo Barómetro de Empresas de Deloitte

Por: Evelyn Fernández Mora 14 diciembre, 2014
 Clima de inversión se nubla para los empresarios nacionales
Clima de inversión se nubla para los empresarios nacionales

El clima de inversión está nublado para el empresariado nacional y la bruma no permite ver si se esclarecerá a futuro.

Esta es la principal percepción que arroja la novena edición del Barómetro de Empresas de la firma Deloitte, realizada a 137 altos ejecutivos nacionales, durante octubre y noviembre de este 2014.

En esta ocasión, se elevó en 11,5 puntos porcentuales la opinión de que el clima para invertir es peor que el de hace un año (llegó al 56%), al comparar los resultados con la encuesta de mayo anterior.

Entre los aspectos que han atormentado el ánimo empresarial está que aún se arrastra la incertidumbre que generó el cambio de gobierno y todavía no hay claridad sobre el rumbo que está tomando la economía.

En medio de esta coyuntura, se acentuó la preocupación del sector privado por el levantamiento del veto a la Reforma Procesal Laboral por parte del presidente Luis Guillermo Solís, el pasado viernes 12 de diciembre.

Para los empresarios, este proyecto (que permitiría la entrada en vigor de la reforma más profunda experimentada por el Código de Trabajo, vigente desde más de siete décadas) debe ser corregido.

“El sector empresarial, en forma unánime, rechaza el levantamiento del veto a la reforma laboral, y confía en el Presidente de la República y su compromiso con la seguridad jurídica necesaria para promover inversiones para la generación de empleo”, destacó Rónald Jiménez, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep).

Precisamente, la mayor parte de los empresarios (45,2%) desaprueba la labor del presidente Solís, según este último Barómetro.

Al respecto, el ministro de Comercio Exterior, Alexánder Mora, aclaró que el Gobierno debe trabajar para toda la población y no solo para el sector privado y, por ende, se requiere de paciencia para comenzar a ver claridad en los resultados.

El jerarca destacó que no siente que el clima de inversión o de negocios esté peor, sino que, Costa Rica ha venido en un proceso de cambio, por lo que es normal que haya cierta incertidumbre.

No obstante, enfatizó que el Poder Ejecutivo trabaja para implementar medidas que generarán un mejor ambiente en el sector.

Este noveno Barómetro también dio a conocer que desmejoró la expectativa de los empresarios respecto al clima de inversión dentro de un año, según el 44% de los consultados.

Tampoco son alentadores los resultados sobre cómo se percibe la economía nacional en este momento y a futuro.

En lo que respecta al análisis de la situación general de las compañías, en esta oportunidad los indicadores muestran un declive, al tono con la tendencia de algunas variables macroeconómicas. .

Pese a los resultados que da a conocer este noveno Barómetro, hay empresas que, aunque reconocen la necesidad de trabajar con el sector público en mejorar el clima empresarial, han logrado establecer estrategias para mantenerse estables y optimistas. Entre ellas, Grupo Britt, Cuestamoras y Dos Pinos.

Densos nubarrones

Aun así, la tendencia al deterioro sobre el ambiente de inversión viene aumentando desde el 2012.

En este campo, la reciente encuesta presentó el porcentaje más alto de opiniones pesimistas (56,7%) de los últimos dos años.

También subió la cantidad de consultados que considera que empeorará en un año y, al mismo tiempo, bajó la cantidad que cree que mejorará o seguirá igual durante ese periodo.

La pérdida de la competitividad por aspectos como el costo de la electricidad, la tramitomanía, el atraso en infraestructura y el déficit fiscal, son otros elementos que, conforme pasa el tiempo, enturbian más el escenario.

A su vez, la fuerte devaluación a principios del año acarreó un efecto inflacionario que ha tenido impacto en la toma de decisiones para los negocios.

Otro aspecto que afecta es la imagen del Gobierno por la descoordinación de algunos ministros.

“Creo que el Presidente y sus ministros deben ser más explícitos en cuál es la estrategia y visión del país”, opinó Pablo Vargas, CEO de Grupo Britt.

No deja de influir la baja en el rendimiento del país ante calificadoras de riesgo, como la anunciada por Moody’s el pasado 16 de setiembre, así como la tensión que han generado el cierre de operaciones de algunas empresas.

En tanto, el Índice de Confianza del Sector Comercial (ICSC) de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR) –dado a conocer el pasado 10 de diciembre– se ubicó en 92 puntos, el más bajo registrado para un diciembre en los últimos cuatro años.

“Es evidente que las empresas no han visto un rumbo definido en cuanto a la política económica del país, que incentive la inversión y la generación de empleo”, comentó Francisco Llobet presidente de la CCCR.

El ministro del Comex instó a tomar en cuenta que no todas las decisiones son responsabilidad del Presidente, ya que también están involucrados los otros poderes de la República.

Por ejemplo, el Congreso enfrenta grandes retos para lograr consensos dado lo fraccionado que está.

Desaceleración económica

Por otra parte, se mantiene la impresión de que no hay un buen entorno económico externo.

La encuesta arrojó que un 32,6% de ejecutivos opina que la situación económica está peor respecto a un año atrás, el nivel más alto desde el 2010.

Además, se redujo la participación de quienes consideran que la situación económica se encuentra mejor, y bajó la de quienes opinan que la economía está en iguales condiciones que hace 12 meses.

Para Alan Saborío, socio director de Deloitte, el país enfrenta un problema de carácter macroeconómico, con un déficit fiscal de los más altos de América Latina, y eso impacta en todas las actividades productivas.

Dijo que es necesario la racionalización del gasto en el sector público y una política de empleo.

Y, en el sector privado, debe ser prioridad que las empresas hagan reajustes a lo interno. “Habrá que buscar eficiencias, innovar, replantear estrategias”, aseguró.

Con miras a futuro, también la expectativa de las empresas respecto de la situación macroeconómica es desalentadora.

La opinión de que este factor empeorará en el próximo año aumentó más de 20 puntos porcentuales respecto a mayo de 2014.

También se redujo en 4,8 puntos porcentuales la cantidad de consultados con mejores expectativas para el 2015.

Jorge Sequeira, director de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), resaltó que es imperante atender con urgencia el tema del costo de la electricidad e implementar acciones que permitan la formación de más técnicos y profesionales en áreas demandantes.

Además, considera necesario garantizar la estabilidad del Régimen de Zona Franca para mantener la seguridad jurídica del país.

Estrategias empresariales

A pesar del escenario que muestra el estudio, hay empresas que aseguran no haber sacrificado inversiones y ven con optimismo el entorno actual y futuro.

Tal es el caso de la Dos Pinos, que informó que su plan de inversión se ha mantenido estable, con un promedio entre los $20 y $25 millones anuales.

“El 2015 no será la excepción, pues planeamos seguir fortaleciendo nuestra modernización productiva y los procesos de innovación”, externó Francisco Arias, gerente de Relaciones Corporativas y Ganaderas.

Por su parte, Grupo Britt no siente un clima de inversión peor con respecto a un año atrás.

En su caso, los Britt Shop en aeropuertos y hoteles se han convertido en un exitoso punto de comercialización.

Pablo Vargas afirmó que es la primera vez desde la crisis del 2008 que el turismo crece a un ritmo mayor de 5%, algo bastante positivo para ese tipo de locales.

“Dentro de un año ya habrá pasado el tema de cambio de gobierno y creo que el país puede consolidar temas de infraestructura urgentes como la terminal de contenedores de Moín”, comentó.

Para Manuel Zúñiga, presidente ejecutivo de Grupo Cuestamoras, la incertidumbre sobre el clima de inversión en Costa Rica tiene que ver con factores estructurales y coyunturales.

Desde el punto de vista estructural, señaló que el país afronta aumentos de tasas de interés e inflación a causa del déficit fiscal, lo que produce inestabilidad sobre casi todos los sectores.

A nivel coyuntural, mencionó que el Gobierno ha puesto sobre la mesa de discusión algunos de los pilares fundamentales del modelo de atracción de inversiones como el rol del régimen de Zona Franca y el de Cinde, lo que genera incertidumbre sobre las decisiones con respecto a la inversión extranjera directa (IED).

Y, aunque Cuestamoras tiene la visión de seguir invirtiendo, acepta que sus perspectivas de resolución de los temas estructurales sí incidirán en sus decisiones de inversión a mediano plazo.