Por:  6 julio, 2013

En el mundo de los destilados, nada me parece más seductor que la complejidad de aromas que se desprenden lentamente de un buen coñac.

Como todo brandy, es elaborado a partir de aguardiente de uva y tiene un periodo de maduración en roble que contribuye a su suavidad y expresión aromática. Rara vez es de un solo tipo de aguardiente, generalmente es una mezcla de diferentes edades y orígenes. Dentro de la denominación de origen francesa que lo protege existen diferentes clasificaciones en las etiquetas.

El V.S. (Very Special), Sélection o de Luxe es el más sencillo y el aguardiente de menor edad en la mezcla no puede tener menos de cuatro años y medio.

Subiendo en complejidad tenemos el tipo V.S.O.P. (Very Superior Old Pales) o Réserve , en el cual la edad mínima está entre cuatro años y medio y seis años para el aguardiente más joven. Mi clasificación favorita, por su elegancia y complejidad, son los designados como Napoléon, Impérial, Hors d’âge, Vieille Réserve o X.O. (Extra Old) . Estos corresponden a coñacs elaborados con aguardientes de mínimo seis años y medio de edad. Sin embargo, algunos de los nombres más prestigiosos se elaboran con destilados que tienen cada uno, por lo menos, 12 años más que el mínimo requerido.

El término Fine se utiliza para designar un coñac que proviene exclusivamente de una de las seis zonas en las que se subdivide la región de Cognac. Existen también algunos que se elaboran con aguardientes de un solo año. En estos casos, el año de la cosecha de las uvas se pone en la etiqueta, sin embargo, esta es una práctica muy poco común.

Si se antojaron de una copita, a modo de recomendación, el V.S. es una excelente alternativa para preparar cócteles. El V.S.O.P. con unos cubitos de hielo es toda una experiencia como aperitivo, mientras que el X.O. servido solito, en la clásica copa balón, resulta perfecto para terminar una cena o acompaña muy bien una taza de buen café, postres a base de chocolate, de nueces o el clásico crème brûlée .