Por:  19 octubre, 2013

Cuando buscamos vino para acompañar quesos, me atrevería a asegurar que muchos piensan en uno tinto, de esos que seducen por su concentración, expresión de sabores y sedosa textura, ¿cierto? Pues bien, les informo que estos están lejos de ser el compañero perfecto para la mayoría de quesos. Si bien hay ciertos estilos de tinto que sirven para este propósito, los protagonistas son los vinos blancos.

En el maridaje de vinos y quesos debemos tener en cuenta que los quesos ligeros deben acompañarse de vinos igualmente delicados, mientras que los de mayor potencia y grasa quedarán mejor con vinos de mayor cuerpo; ya sea en vinos blancos, rosados o tintos, siempre es mejor optar por las versiones más frutales, evitando aquellos que tengan largas maduraciones en roble. Los vinos dulces, los espumosos, los fortificados y los tintos más viejitos pueden darle agradables sorpresas a nuestro paladar.

Quesos jóvenes como el queso fresco de cabra, cottage , feta y mozzarella , quedan muy bien con blancos como Sauvignon blanc y Pinot Grigio , rosados secos o tintos como el Pinot Noir . Los de pasta semiblanda como el edam , gouda y provolone , son los compañeros para un Riesling seco o un Chardonnay joven. Los quesos suaves con corteza enmohecida como el camembert o el brie , si son jóvenes necesitan la delicadeza del Sauvignon Blanc , Torrontés, Pinot Noir o Beaujolais , y los de mayor maduración, pueden hacer muy bien los honores a un Cabernet Sauvignon .

Un buen espumoso frutal, un jerez o un Chardonnay con maduración en roble son ideales para los semi duros como el asiago, cheddar emmentaler y gruyère , mientras que los quesos duros como el parmigiano-reggiano , pecorino romano o grana padano encuentran la armonía perfecta con sus coterráneos Sangiovese , Barbera o Dolcetto . Por último, la intensidad y complejidad que caracteriza a los quesos azules es domada a la perfección por los vinos de postre como el Sauternes , un frutal oporto o la delicadeza del late harvest .