Conglomerado costarricense resalta que el precio de exportación y el del consumidor final no son comparables

Por: Cristina Fallas Villalobos Hace 6 días

La Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos aseguró que sus productos se venden más caros en el mercado salvadoreño que en el costarricense.

Siendo así, no temen enfrentar la investigación en su contra por comercio desleal que realiza el Ministerio de Economía de El Salvador.

El conglomerado costarricense aduce que el denunciante y su principal competidor en ese país, la Cooperativa Ganadera de Sonsonate, empleó una metodología errónea en un estudio que evidencia hasta un 50% de diferencia en los precios ofrecidos por Dos Pinos en ese mercado.

Francisco Arias, gerente senior de Relaciones Corporativas y Ganaderas de Dos Pinos, explicó que la firma salvadoreña comparó el precio final al consumidor en Costa Rica y el precio de exportación a El Salvador, induciendo así, a un error.

Francisco Arias, gerente senior de Relaciones Corporativas y Ganaderas de Dos Pinos
Francisco Arias, gerente senior de Relaciones Corporativas y Ganaderas de Dos Pinos

Esto porque al precio de exportación se le debe agregar una serie de costos antes de que llegue a la góndola, entre ellos, el costo del transporte, impuestos, el margen del distribuidor y de los canales de comercialización.

Sin embargo, horas después de la publicación de este artículo, la economista que realizó el estudio en El Salvador, Lucrecia Brenes, rechazó que la metodología fuera incorrecta.

"Es falso afirmar que el estudio partió del precio al consumidor y que este se comparó con el precio de exportación. El estudio que se realizó, partió del precio a que Dos Pinos le vende a los comerciantes minoritas o pulperos en Costa Rica, e incluso, en la elaboración del estudio, se eliminaron todas las distorsiones como impuestos, gastos de transporte y todo aquello que distorsione la comparabilidad de los precios. La comparación de los precios se realiza al mismo nivel comercial", señaló Brenes.

Agregó que para que la investigación se abra, la información es verificada de previo por economistas especializados, que revisan la documentación aportada, en este caso, por la cooperativa Sonsonate.

En entrevista con EF, Arias, de Dos Pinos, conversó en la mañana de este 5 de diciembre sobre esta metodología, el cómo enfrentarán este proceso ante las autoridades salvadoreñas, la percepción que tiene el costarricense sobre los precios de sus productos en el país.

¿Cuándo recibieron el cuestionario del Ministerio de Economía de El Salvador?

–Lo recibimos a finales de la semana pasada. Estamos en el proceso de entendimiento y valoración de lo que nos están consultado con los especialistas en la materia; tenemos 30 días para contestar y se puede incluso pedir una prórroga de 30 días.

“Es un cuestionario que responde a una parte muy preliminar de recolección de información para determinar a partir de la misma si existen elementos que den pie para avanzar hacia una investigación posterior.

“Trata de definir sobre la base de lo que pregunta, si existe una discriminación de precios y ver si tiene un ligamen como eventual daño al denunciante. Estos son procesos lentos que pueden dar pie a una investigación de 12 a 18 meses.

“Esta actuación la está originando una denuncia que interpone la empresa competidora en El Salvador. Sin si quiera que se haya recabado esa información, y que se haya cumplido el debido proceso, se sale con un comunicado en Costa Rica, con un enfoque que confunde al consumidor y que hace pensar que nosotros vendemos en El Salvador un producto 50% más barato cuando no es cierto”.

¿Cómo pueden comprobar que su competencia está desinformando?

–La parte que empieza a generar una serie de desinformación y que induce a error, creemos que forma malintencionada, es cuando empieza a decirle al consumidor o a la opinión pública que los productos nuestros son un 50% más baratos en El Salvador que aquí.

“Nosotros hicimos ayer un ejercicio de búsqueda de información. Para referencia, el precio promedio al consumidor de un litro de leche UTH de 2% de grasa de la marca Dos Pinos, y que es uno de los productos que enlistó la competencia en su comunicado, es de $1,44 en El Salvador y en Costa Rica esa misma leche en góndola se vende en promedio de $1,42; más cara en El Salvador que acá”.

“También nos metimos a la página web de Super Selectos, que es una de las cadenas de supermercados más importantes de El Salvador, y si vemos los diferentes ítems en todos los casos, el precio de nuestra leche en ese supermercado es más que caro que el precio de esa misma leche en el Masxmenos de Bélén. Si comparamos en ese mismo supermercado nuestros productos con los productos de la competencia, los precios de Dos Pinos en todos los casos son más altos”.

Entonces, ¿los datos que ellos indicaron son incorrectos?

–Nos preocupa mucho porque se están comparando precios que no son comparables.

“En el comunicado que se emite ayer se habla de un precio de exportación, este no es lo mismo que el precio en la góndola que el consumidor paga en El Salvador, ese precio no contempla una serie de costos que deben agregársele para que ese producto final esté en una góndola de un supermercado salvadoreño: costos de transporte, no contempla el costo de internamiento, no contempla el margen del distribuidor, el margen de los canales de comercialización e impuestos.

“En el mismo comunicado que ellos liberan hay una fotografía de un par de productos en góndolas, uno de un producto en Costa Rica y el otro en El Salvador. Incluso, si uno hace el ejercicio de comparación de esos dos precios, la diferencia de precio en góndola oscila entre un 6% y 8% más barato en El Salvador que en Costa Rica, no un 50% como se da a confusión”.

Pero, aunque no sea un 50% menos, el precio sigue siendo menor, contrario a lo que dijo anteriormente…

–Cuando hablamos de porcentaje de 6% u 8% son porcentajes relativamente bajos que pueden responder a ofertas de canal de compra o a prácticas de canales de comercialización de El Salvador. El precio que le de el supermercado no depende de nosotros, si la cadena decide desarrollar una promoción son prácticas comerciales normales.

Ellos mencionan en el comunicado que las exportaciones de Dos Pinos a ese mercado vienen en aumento, ¿es así?

–Dos Pinos ha venido en crecimiento, no solo en El Salvador si no en todos los nuestros mercados internacionales. No solo estamos enfocados en crecer con exportaciones si no también en participación productiva en esos mercados, lo hemos hecho Panamá y tenemos una operación pequeña en Nicaragua; estamos valorando tener participación productiva con plantas en otros mercados de la región.

“Es un crecimiento sano, basado en la competitividad genuina. Es un crecimiento que busca compartir con los otros actores del mercado, no es un crecimiento excluyente.

“Con esto que ocurrió se crea una percepción negativa de una empresa que ha venido creciendo en el mercado regional, pero lo ha hecho fundamentado en la calidad de su materia prima, en el valor agregado en el producto, en la diversificación de nuestras ofertas, en el servicio y presencia de puntos de venta.

“Dos Pinos entiende los marcos regulatorios y en ese sentido es muy seria, por eso en lo que compete a la investigación o solicitud de información que se está dando, nos sentimos muy seguros con los argumentos de defensa que se están preparando”.

Cuando surgen temas como el de El Salvador, los consumidores costarricenses expresan que consideran los productos de Dos Pinos muy caros en comparación a los de otros países, ¿cómo manejan esa percepción?

–Diferentes estudios develan que Costa Rica es un país con una estructura de costos comparativamente más alta que otros países de América Latina. Quizá la percepción del consumidor no es con un producto en particular si no en términos generales, el costo de la vida en Costa Rica es más alto, pero también es cierto que los costarricenses tienen un poder adquisitivo mayor en la región.

* Este artículo fue ampliado posterior a su publicación para incluir las declaraciones de la encargada del estudio en El Salvador, Lucrecia Brenes.