Socios: ‘Reinvertimos todo lo que ganamos, no queremos deudas para crecer’

Por: Manuel Avendaño Arce 7 agosto, 2016
 Enrique Artiñano (izquierda) y Daniel Phillips (derecha) son los creadores de La Churchilleta.
Enrique Artiñano (izquierda) y Daniel Phillips (derecha) son los creadores de La Churchilleta.

Cualquier persona que inicie un negocio desea tener tres cosas: éxito comercial, publicidad en redes y ganancias para crecer sin necesidad de endeudarse.

Los Paleteros, padres de La Churchilleta –paleta de helado con sabor a granizado, relleno con leche condensada y envuelto en leche en polvo–, lograron las tres cosas en menos de un año.

Su historia es una muestra real de que el éxito golpea y, muchas veces, llega antes de lo esperado.

Enrique Artiñano y Daniel Phillips, dos de los tres socios propietarios de Los Paleteros, conversaron con EF sobre su estrategia de negocios y sus planes de crecimiento a futuro, ahora como franquicia.

Su socio Edgar Berrocal, el tercer paletero, está actualmente de licencia por el nacimiento de su hijo.

Al final de la entrevista, Enrique y Daniel contaron que en los últimos meses han dormido poco y han trabajado el doble.

¿Por qué se convirtieron en una franquicia?

Empezamos la empresa en julio del 2015, pero realmente el boom se dio en marzo de este año, cuando la gente empezó a publicar las fotos de las paletas en redes sociales y aparecimos en medios de comunicación. En ese momento, todo creció muy rápido y el mercado nos llevó a tomar una decisión.

Pero, ¿por qué decidieron dar ese giro al negocio y ser una franquicia nacional?

Decidimos contratar asesoría profesional para definir nuestra estrategia empresarial. Teníamos varias opciones como llevar las paletas a los supermercados, abrir nuevos puntos de venta o convertirnos en una franquicia. Finalmente, optamos por la última alternativa.

¿Cómo van a desarrollar la franquicia de Los Paleteros?

Este año planeamos abrir diez nuevos locales en diferentes puntos de la Gran Área Metropolitana (GAM). Cinco tiendas serán abiertas por nosotros, es decir, con nuestro dinero, y las otras cinco serán vendidas como franquicia a los socios.

¿Los socios ya fueron seleccionados o están abiertos a recibir nuevas propuestas?

Los socios de las primeras cinco tiendas ya están seleccionados; ya conversamos con ellos y tenemos el plan de apertura. En el futuro, podemos conversar con más personas para abrir nuevos locales en diferentes zonas del país, pero de momento ya tenemos una lista de personas interesadas en la franquicia.

Una de las principales quejas de los clientes es la falta de helados en los puntos de venta actuales. ¿Cómo solucionarán esa situación?

Desde marzo, hemos invertido nuestro propio dinero en nuevas máquinas y hemos duplicado la producción varias veces. Las nuevas máquinas que compramos empezarán a operar pronto y con ellas podremos abastecer la demanda en todos los puntos de venta que tenemos y en los que se van a abrir.

¿Por qué no decidieron llevar sus paletas a supermercados?

Bueno, fue una de las opciones que se valoraron, pero de momento preferimos tener nuestros propios puntos de venta con los rótulos y la identidad propia de Los Paleteros.

Ustedes empezaron en julio del 2015 haciendo pruebas químicas para lograr sus primeros helados. Hoy tienen una franquicia. ¿Cómo lo lograron?

La verdad es que nuestro negocio ha tenido mucho éxito y ha crecido más rápido de lo que esperábamos. El fenómeno en las redes sociales y las ganas de la gente de probar nuestras paletas nos impulsaron para crecer mucho más rápido de lo planeado .

¿Buscaron créditos o inversionistas para financiar ese crecimiento?

Hemos crecido a nuestro ritmo reinviertiendo todo lo que ganamos y usando nuestro propio dinero. No queremos endeudarnos, ni queremos inversionistas que más adelante nos pidan parte de las ganancias o de la empresa.

Además de La Churchilleta, su helado emblemático, ustedes tienen cinco sabores más. ¿Vienen nuevos productos de Los Paleteros?

Claro, tenemos actualmente seis sabores de paletas que ya se comercializan en empaques con la información nutricional que exige el Ministerio de Salud. No podemos adelantar mucho, pero pronto habrá nuevos sabores.

El aumento en la demanda se traduce en más empleados. ¿Cómo ha sido ese crecimiento?

El negocio lo empezamos los tres socios nada más, trabajando después de nuestros trabajos habituales. Ahora, Enrique Artiñano se dedica tiempo completo a la empresa y tenemos 15 trabajadores en distintas áreas. Además, nos trasladaremos en las próximas semanas a una bodega de 600 metros cuadrados.