Empresarios sacan provecho de la recolección de agua de lluvia e instalan equipos de menor consumo

Por: Cristina Fallas Villalobos 26 abril, 2015
 Usar agua de lluvia para lavar vehículos es una de las medidas que se implementan en Plaza Roble, uno de los proyectos que le pertenece a Grupo Roble. Este también ejecuta acciones en sus centros comerciales Multiplaza.
Usar agua de lluvia para lavar vehículos es una de las medidas que se implementan en Plaza Roble, uno de los proyectos que le pertenece a Grupo Roble. Este también ejecuta acciones en sus centros comerciales Multiplaza.

Mejorar la eficiencia energética no es el único tema ambiental que ocupa a las empresas, y que les permite generar un beneficio económico.

Disminuir el consumo de agua también capta cada vez más la atención de las firmas, las cuales desarrollan diversos proyectos como el cambio de inodoros, la instalación de un sistema de recolección de agua de lluvia y la creación de nuevos productos.

En esta tendencia se involucran compañías de gran tamaño, como Florida Bebidas, Alimentos Prosalud y Grupo Roble, y otras más pequeñas como Coopedota, Terrapez, Florex y Macaw Lodge.

 La empresa nacional Florex, ubicada en San Ramón, Alajuela, decidió diseñar productos concentrados y así eliminar el contenido de agua, disminuyendo el volumen requerido para el transporte y embalaje.
La empresa nacional Florex, ubicada en San Ramón, Alajuela, decidió diseñar productos concentrados y así eliminar el contenido de agua, disminuyendo el volumen requerido para el transporte y embalaje.

Disminuir los niveles de consumo del agua ha tomado gran importancia al punto de que las empresas pueden aspirar a obtener una certificación denominada “Huella de Agua”, emitida por el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco).

Mauricio Céspedes, director ejecutivo de Inteco, explicó que el objetivo principal de la norma es evaluar el impacto ambiental de las firmas sobre el agua, mejorando así la gestión de ese recurso.

Asimismo, se puede identificar las oportunidades para reducir el desperdicio del agua asociado a la fabricación de los productos y la prestación de servicios.

A la fecha, Florida Bebidas, es la única empresa que cuenta con esta certificación, luego de desarrollar, durante 10 años, diversas labores para conseguir una gestión integrada de ese recurso.

La firma redujo desde el 2005 un 47% del consumo de agua en sus centros de distribución, áreas operativas y administrativas y en las plantas de producción. Para alcanzar la “Huella de Agua”, invirtieron alrededor de $20.000.

“Redujimos los gastos operativos por concepto de uso de energía eléctrica, así como una menor cantidad de uso de químicos para tratamientos y disposición final de las aguas”, aseveró Gisela Sánchez, gerente de Relaciones Corporativas de la empresa.

Entre las medidas que tomaron está la compra de un software que les permite modelar procesos industriales para estimar de forma fiable los consumos y la huella de agua para los diversos componentes del producto.

A esta acción se le suma la recolección de agua de lluvia, una medida a la que también recurre Grupo Roble en sus diversos proyectos: Multiplaza Escazú, Multiplaza Curridabat, Plaza Roble y Escazú Corporate Center.

El Grupo invirtió cerca de ¢14 millones en proyectos para disminuir su consumo de agua y, durante los seis años en los que ha implementado el sistema, logró ahorrar más de ¢19 millones.

Durante ese tiempo, recolectaron aproximadamente 22.155 metros cúbicos que fueron utilizados en los sistemas de riego, las piletas de aseo, inodoros de zonas seleccionadas y para lavar los vehículos en Plaza Roble.

Roberto Carballo, gerente de operaciones de Grupo Roble, explicó que también invirtieron ¢12 millones en el cambio de orinales tradicionales por otros que utilizan una modalidad en seco.

Alimentos ProSalud disminuyó un 20 % del consumo de agua al ejecutar diversas acciones desde el 2011.

La colocación de boquillas eficientes en los lavamanos de la compañía y el cambio de dispensadores de agua tradicionales por otros con sistemas de filtración que no requieren de botellones de agua, están entre las medidas.

“También contamos con una de las plantas de tratamientos de aguas más modernas de Latinoamérica para tratar el 100% del agua resultante del proceso productivo de fábrica; una inversión superior a los $7 millones”, afirmó Leslie Quirós, gestora ambiental de la empresa.

Dos Pinos también es una de las compañías nacionales que efectúa diversas acciones para disminuir el consumo de agua.

Algunas de ellas son usar una menor cantidad de líquido en el lavado de las instalaciones, contar con sensores automáticos en los grifos de lavado de manos y el riego de áreas verdes que se realiza con agua tratada por la planta de tratamiento de aguas residuales.

Otras se suman a la lista

¿Qué tienen en común una productora de café, una fábrica de productos de limpieza ecológicos, una procesadora de pescado y un hotel? Todos ejecutan proyectos para ahorrar agua.

La primera de ella es Coopedota, que desde 1994 trabaja en reducir su consumo de agua, una tarea que parece estar cumpliendo debido a que pasaron de usar tres metros cúbicos por fanega a 0,016 en su cosecha pasada.

Roberto Mata, gerente de la cooperativa, mencionó que algunas de las medidas que han tomado son la recirculación en el despulpado y en el proceso de lavado, así como usar medidores de agua en entradas y salidas.

Por su parte, la compañía de productos de limpieza ecológicos Florex hasta la fecha ha percibido una reducción del 48% en el uso del líquido comparado con el 2009, gracias a acciones como recolectar agua de lluvia y el diseño de productos concentrados, lo que permitió eliminar el contenido de agua.

La planta procesadora de pescado Terrapez implementa desde hace cuatro años medidas de ahorro que van desde el arreglar todos los tubos que contengan fugas hasta implementar boquillas a bandas de fileteo y arreglado.

Leiber Quirós, del departamento ambiental, señaló que la meta para este año es que por cada kilo producido se consuman menos de 16 litros de agua.

Finalmente, las acciones para disminuir el consumo de agua también pueden realizarse en hoteles como es el caso del complejo Macaw Lodge en Turrubares.

Ahí compraron orinales que funcionan con sistema seco, sanitarios de doble flujo y duchas que ahorran un 30% de agua.