Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 23 febrero, 2013

Cada vez es más frecuente observar cómo empresas costarricenses, incluyendo familiares (que han desarrollado buenas prácticas de gobierno corporativo), han logrado multiplicar varias veces su patrimonio y utilidades, apoyadas en la visión y dirección de una junta directiva de alto desempeño.

Algunas de las contribuciones que se logran con un buen gobierno corporativo son:

• Se propicia una fuente de ideas y puntos de vista diferentes a los del grupo de accionistas, lo que permite crear nuevas oportunidades de negocios.

• Sirve de árbitro en las normales disputas entre los accionistas y los administradores. En decisiones tales como balancear los dividendos de corto plazo, con las inversiones necesarias para el largo plazo, o las clásicas disputas por la remuneración de ejecutivos, los miembros externos de la directiva pueden abordarlas con un mayor objetividad.

• Mejora la capacidad de apalancamiento, ya que un buen gobierno corporativo crea mayor confianza en las entidades financieras, al mejorar el manejo de los recursos, la transparencia e incluso por gestionar y mitigar de una manera más efectiva los riesgos operativos del negocio.

• Extiende la red de contactos y relaciones. Cada uno de los directores tendrá sus propios contactos, que podrán poner al servicio de la entidad.

• Sirven como un puente entre viejas y nuevas generaciones. Por lo general, la sabiduría de los mayores necesita ser complementada con la energía y la menor aversión al riesgo de los más jóvenes.

Invito a las empresas que aún no se han animado a dar el paso de formar una junta directiva de alto desempeño, que mediten sobre las ventajas que un buen gobierno les pueda proporcionar y que se apoyen en buenos consejeros, si es del caso, para que su instauración sea un éxito desde la primera vez.