Cacore duda de que empresarios conozcan sobre el negocio

Por: Leticia Vindas Quirós 24 septiembre, 2013
Hooters inició en el país en el 2005; está por abrir su quinto local en Alajuela y otro que estaría en San Juan de Tibás
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El 45% de los restauranteros afiliados a Cacore consideró que el mayor reto de su negocio es la actual sobreoferta. La ola de aperturas de cadenas de restaurantes y locales individuales que se ha dado en los últimos dos años ha empujado al sector gastronómico hacia un ambiente de competencia salvaje.

"Esto parece un campo de batalla y ya empezamos a recoger los primeros caídos", externó Manuel Burgos, presidente de la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore).

La entidad dio a conocer este martes la "Radiografía del servicio gastronómico costarricense", durante el congreso "El restaurante y el mercadeo turístico nacional e internacional". El sondeo se realizó vía correo electrónico, la semana pasada, entre los afiliados a la Cámara. Contestaron 130, que representan el 40% del total de miembros.

El segundo reto señalado por el 35% de los empresarios son los altos costos operativos, derivado también por la sobreoferta.

Burgos recordó que en el sector gastronómico los clientes no aumentan, sino que el mercado siempre tiene el mismo tamaño y lo que hacen los empresarios es partirse el "mismo pastel".

En San José se tiene la densidad por habitante más grande del mundo en comida rápida y se estima un crecimiento del 20% por año.

La sobreoferta genera también poca fidelidad por parte de los clientes, no solo porque hay más para elegir, sino que varios de los que abren su local no conocen el negocio y cometen errores que afectan al cliente, frente a las franquicias que estandarizan la calidad.

Una de las malas prácticas más comunes es, por ejemplo, cuando un restaurante baja las ventas y decide, sin hacer grandes cambios, convertirse en bar o adaptar un área para este fin, sin tomar en cuenta que son negocios diferentes a nivel de comida, parqueo, música, ambiente y tiempo de estadía.

Burgos puntualizó que el problema es que muchos empresarios no admiten que falta capacitación. De hecho, el 45% de los encuestados opina que su mayor fortaleza es el conocimiento que tienen del negocio, pero un 39% admite que debe mejorar la capacitación en servicio.

"Los resultados son contradictorios, los empresarios están confundidos y hay mucha incertidumbre porque no conocen del negocio", añadió Burgos.

Pese a que el 42% de los restauranteros ve el futuro con optimismo, el mismo porcentaje considera que este año ha sido de bueno a regular.