El sector sostiene crecimiento pero requiere mayor equilibrio por zonas

Por: Evelyn Fernández Mora 7 febrero, 2016
 El hotel Wyndham San José Herradura realizó remodelaciones por más de $4 millones en las instalaciones con el fin de mejorar su oferta.
El hotel Wyndham San José Herradura realizó remodelaciones por más de $4 millones en las instalaciones con el fin de mejorar su oferta.

Los hoteleros de Costa Rica caminan con pies de plomo sobre un terreno en recuperación y con potencial, pero avanzarán quienes manejen las estrategias adecuadas para atraer huéspedes según el tipo de hotel y la ubicación.

La ruta que recorren también requiere del apoyo del sector público para alivianar el peso de retos como la inestabilidad del dólar, el alza en costos de los servicios y temas de infraestructura.

Es necesario la disponibilidad de financiamiento para remodelaciones o proyectos que marquen un equilibrio entre la construcción y la sostenibilidad ecológica, ya que el país se vende, en gran parte, como destino verde.

 Hoteles sigue avanzando pero bajo un clima de cautela
Hoteles sigue avanzando pero bajo un clima de cautela

Lo anterior involucra generar mayor atractivo e impulsar zonas rezagadas así como realizar esfuerzos por reducir el impacto de la estacionalidad y la baja ocupación.

No obstante, Costa Rica tiene potencial y continúa siendo atractivo para los hoteleros, que, como parte del sector turístico, conforman un significativo motor de la economía nacional.

Una mayor conectividad con la presencia de nuevas aerolíneas y el aumento de llegadas internacionales (aunque no todos sean turistas), son aspectos que los empresarios consideran positivos para el sector.

En este momento, se están invirtiendo más de $269,7 millones en nuevos hoteles entre las zonas de San José, Puntarenas y Guanacaste, según datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), pero solo de proyectos que han presentado declaratoria turística (un proceso voluntario).

El Hotel Yu Papagayo y el Hotel Paradisus Bay Resort and Luxury Villas Costa Rica son dos de los que están en construcción en la zona del Golfo de Papagayo, informó el ICT, entidad que administra el lugar por concesión.

En Guanacaste, también se desarrolla el primer Hotel W Costa Rica, proyecto de la unidad inmobiliaria de Florida Ice and Farm Company S. A. y ubicado dentro de Reserva Conchal.

Solo estos tres proyectos sumarán 714 nuevas habitaciones en la provincia chorotega.

Además, vendrían cuatro nuevos complejos a mediano plazo para el Valle Central, aunque aún están analizando su factibilidad, reveló Gustavo Araya, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH).

En la última década, la inversión tan solo en alojamientos con declaratoria turística fue de $2.189 millones, y en el 2008 se destinó la mayor cantidad de ese dinero.

Solo el año pasado se concretaron $127 millones en nuevos proyectos y remodelaciones.

Entre esos están la apertura del Croc’s Casino Resort, en Jacó de Puntarenas; el Altagracia Boutique Hacienda, en Pérez Zeledón; el Hilton Garden INN, en La Sabana, San José; el Hotel Bodhi Tree Yoga Resort, en Nosara, y la reapertura del Hotel Secret Papagayo (antiguo Hilton Papagayo).

Cabe mencionar que entre el 2005 y el 2015, el turismo generó ingresos anuales promedio de $2.202 millones, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Además, el Banco proyecta que para este 2016 generará $2.893 millones y para el 2017 llegará a los $3.161 millones.

Asimismo, el rubro de hoteles y restaurantes generó hasta el tercer trimestre del 2015 un total de 121.259 empleos directos, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

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En recuperación

A pesar de que aún el país muestra potencial para el sector hotelero, la factibilidad de construcción de un proyecto debe ser bien analizada de acuerdo con la situación de los empresarios que ya están operando.

Veamos. En los últimos 10 años, la cantidad de habitaciones creció un 22,5% para un total de 47.452 al cierre del 2015, de acuerdo con datos de la CCH.

Entre el 2005 y 2006, se marcó el inicio de una época de bonanza para el sector, cuando se sumaron 200 nuevos hoteles y 2.438 nuevos cuartos a la oferta, el mayor dinamismo registrado en 12 años.

Por su parte, la cantidad de alojamientos viene en recuperación después de una caída por la crisis 2008-2009.

Al cierre de 2015, un total de 2.559 hoteles operaban en el país, pero todavía no se alcanza el número que existía antes de la recesión (2.599).

Mientras tanto, el ICT actualmente contabiliza solo la cantidad de proyectos que presentan declaratoria turística, a saber, 465 hoteles y 22.280 habitaciones al cierre del 2014.

Al consultar sobre el cambio de metodología para contabilizar los proyectos y la diferencia de los datos, Gustavo Alvarado, jefe del Departamento de Gestión Turística del ICT, justificó que al ser un registro voluntario, las empresas turísticas no tienen obligatoriedad alguna de informar a la institución sus inversiones.

Alvarado resaltó que los beneficios de la declaratoria son la categorización por nivel de estrellas, el acceso a los beneficios de publicidad como campañas y ferias, así como las exoneraciones fiscales que se le otorga a los proyectos cuando acceden a los contratos turísticos.

Precisamente, los niveles de ocupación solamente los determina el ICT con base en esos proyectos con declaratoria turística.

El promedio de ocupación en la última década es de 54% en todo el país, siendo el 2010 y 2011 los más positivos, aspecto que coincide con el inicio de la la recuperación después de la crisis.

Gustavo Araya, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles, añadió que este comportamiento ocupacional es bastante similar al percibido durante estos años por el sector en general.

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Desafíos por zonas

El Valle Central y Guanacaste concentran el 68% del total de hoteles en suelo nacional, es decir, existen 972 hoteles y 768 respectivamente en cada zona.

Este factor coincide con la partipación según el tipo de proyecto: el 70% se distribuye entre hospedaje de ciudad y de playa.

En el caso del Valle Central, los empresarios perciben un equilibrio y varios muestran un balance positivo, aunque sí resaltan el peligro de una sobreoferta.

“Mi diagnóstico es positivo, sin embargo, el alto nivel de competencia nos obliga a ser más eficientes y a brindar un mejor servicio”, externó Fernando Fuchs, gerente Mercadeo y Ventas del Hotel Sheraton San José.

Para Meni Mikowski, directivo del Hotel Presidente, ubicado en el centro de la capital, a largo plazo se deberían subir las tarifas promedio, ya que a la fecha este hotel sobrevive, pero viene más competencia en proceso.

Mikowski resaltó que un gran reto es la estadía, que en promedio está en 1,3 noches.

“Es difícil trabajar estrategias para alargar la estadía puesto que la mayoría de los touroperadores no la recomiendan en la ciudad”, exteriorizó Mikowski.

Jane Lemarie, gerente general del Hotel Inca Real y presidenta de la Cámara de Hoteles del Centro de San José, afirmó que la capital aún no es de atracción turística a pesar de tener bellezas escondidas por explotar.

Agregó que la ocupación viene ascendiendo desde diciembre del 2015, pero todavía no llegan a un 100% en temporada alta.

Incluso, antes en temporada baja, llegaba a promedios de 60%, y en los últimos años disminuyó hasta 30% o menos.

Como estrategia, los empresarios de la capital mantienen la inversión en mejoras de infraestructura, equipamiento tecnología y servicio al cliente.

Asimismo, crean alianzas con otros grupos empresariales para relanzar San José como destino cultural y gastronómico.

Reconocen que si se concreta el Centro Nacional de Congresos y Convenciones habrá una influencia positiva de demanda para algunas zonas.

Agua y otros retos más

Pese a que Guanacaste es la segunda zona con más hoteles y que presenta grandes retos en infraestructura –principalmente para el acceso al agua–, se percibe un gran potencial que genera interés por los inversionistas.

Así lo explicó Priscilla Solano, presidenta de la Cámara de Turismo de Guanacaste (Caturgua), quien realizó un balance positivo del sector .

Fifco es una de las empresas que confirma el interés en el sector hotelero y el desarrollo de la zona de Guanacaste con el contrato para la apertura del primer Hotel W Costa Rica, comentó Gisela Sánchez, gerente de Asuntos Corporativos de la firma.

Solano reconoció que hay demanda, pero le preocupa que los altos costos de operación se manifiestan en el recorte de personal.

Para enfrentar la estacionalidad y la competencia, los empresarios establecidos aplican estrategias como reducción de tarifas con paquetes especiales (principalmente en agosto, setiembre y octubre), ejecutan control de costos para compensar y hacen alianzas comerciales claves.

En Puntarenas, por otra parte, va despertando nuevamente el interés de los inversionistas.

Alicia Repetto, gerente de Mercadeo y Ventas del Croc’s Casino Resort, detalló que el impulso en desarrollar complejos continúa porque Costa Rica es un destino turístico por excelencia.

“Con tanta oferta ahora en otros países, no podemos quedarnos atrás como destino”, añadió.

Entre tanto, en el Pacífico Sur y el Caribe se perfila un escenario complicado, donde no se manifiesta todavía el suficiente interés de inversión de acuerdo con la experiencia que cuentan los mismos hoteleros de la zona.

York Thomas Nagel, propietario del hotel Cuna del Ángel, ubicado en Dominical, informó que le afecta mucho la estacionalidad en este momento, cayendo hasta por debajo del 30% la ocupación en temporada baja.

“Apenas sobrevivimos porque los gastos y los ingresos no suben al mismo ritmo. Costa Rica ya es muy caro y no podemos aumentar los precios como deberíamos”, externó.

El empresario ha invertido en habitaciones más económicas para poder ofrecer a huéspedes menos adinerados, pero ya no tiene esperanzas en el negocio.

El progreso del sector del Caribe se visualiza a largo plazo, ya que se espera, en buena parte, el efecto dinamizador de la operación de APM Terminals.

“Uno de los grandes retos que señalan los hoteleros para esta zona es empezar por erradicar la percepción de inseguridad que existe sobre la provincia”, dijo el presidente de la CCH.

Por su parte, en la zona norte se reporta afectación de varios hoteleros por el difícil acceso al financiamiento con el fin de mejorar su oferta para competir.

No obstante, empresarios consultados señalaron que se ha presentado una mejora en la visitación, principalmente en La Fortuna de San Carlos.