Cinta nacional convocó más de 20.000 espectadores en su fin de semana de estreno

Por: María Clara Vargas 14 junio, 2014
 La historia comienza con la clasificación al mundial, en el encuentro frente a El Salvador en el antiguo Estadio Nacional. A pesar del tema principal, no es una película de fútbol sino de las experiencias personales de los protagonistas.
La historia comienza con la clasificación al mundial, en el encuentro frente a El Salvador en el antiguo Estadio Nacional. A pesar del tema principal, no es una película de fútbol sino de las experiencias personales de los protagonistas.

El cine de Miguel Gómez ha demostrado la rentabilidad de producir el tipo de películas para vernos reflejados en la pantalla.

Su obra en cartelera, Italia 90 , es la que mejor demuestra este hecho. Quienes tenemos 30 años o más, vivimos esos momentos en carne propia, pero no tuvimos la oportunidad de conocer los entretelones –dado el hermetismo férreo impuesto por Bora a la prensa– del proceso, las vivencias de los jugadores, del entrenador o de los federativos, y precisamente estos son los aspectos que le agregan intensa calidez y emotividad al filme.

Luis Montalberth interpretó a Velibor Bora Mulutinovic, Daniel Ross a Claudio Jara, Ólger González a Mauricio Montero y Fernando Bolaños a Roger Flores. Sobre ellos recayó el protagonismo del guión y lograron buenas personificaciones, sin demeritar el aporte de otros actores y subrayando el excepcional desempeño del primero.

La musicalización estuvo a cargo de Federico Miranda y la mayoría de los temas, excepto Verano Italiano , son nacionales: Qué vas a hacer esta noche, Recuérdame, Lo daremos todo, Noches mágicas y La Avispa , entre otras.

El cine como industria

La estructura narrativa está compuesta por la conjunción de subtramas. No hay un personaje que lleve la batuta del arco dramático; antes bien, es el entrelazado de anécdotas lo que moviliza de principio a fin al espectador.

Es evidente que no estamos ante un filme de Orson Wells, ni de John Hughes, sino ante el atrevimiento y la voluntad del director; sin poses, ni tratados fílmicos debajo del brazo: nada más con la entereza de expresarse y con el deseo de materializar una idea rentable.

Sí, porque además de su valor identitario y artístico, el cine es una de la industrias más importantes de las comunicaciones y el entretenimiento. Se estima que en el 2012, los ingresos mundiales por taquilla fueron de $34.700 millones; Latinoamérica recaudó $2.700 millones (7,8%).

Los números de Costa Rica son insignificantes. Los de las producciones locales casi nada. Andar en esta industria controlada por las Big Six : Time Warner, Walt Disney, Universal, Viacom, Sony y News Corp, no es un camino de rosas.

Por eso países como Panamá, Chile, Argentina, Brasil o México promueven la producción cinematográfica, mientras acá nos quedamos rezagados. El proyecto de Ley de Fomento a la Industria Audiovisual duerme el sueño de los justos en la Asamblea.

En la pasada administración, el Ministerio de Cultura desarrolló el Estudio de Industrias Culturales para mostrar a la sociedad –con bases sólidas– su aporte al PIB nacional y se ha fijado el propósito de elaborar estrategias para mejorar la competitividad y la productividad de la creación artística tica.

Hasta el Incae ha contribuido para la conformación y promoción de un cluster de producción fílmica. Quizás, la primera aceptación de los participantes deba ser: zapatero a tus zapatos. Cada uno deberá reconocer sus debilidades y fortalezas y aceptar el alcance de su aporte. Si es bueno dirigiendo, pero no escribiendo, pues solo dirija. Si es bueno editando, edite, no dirija.

Durante las últimas dos décadas, con un número de salas insuficiente, sin el mercadeo apropiado, ni los recursos económicos y técnicos, ni el carácter comercial necesario para arrastrar las hordas de espectadores de los blockbusters , sobresalen las agallas de un nueva generación de directores que han puesto casi veinte filmes en cartelera.

En Italia 90 , por primera vez, se encadenan intereses de personas y otras empresas del sector, excluyendo a El Amor y otros Demonios , de Hilda Hidalgo.

Marcos Blanco, productor ejecutivo, socio del proyecto y accionista del Grupo Jotabequ, involucró parcialmente a los equipos de Corte A y PostData, sin incidir –de manera alguna– en la visión del director. ¡Cómo hacen faltan más de este tipo de yuntas!

Cabe destacar que el patrocinador principal (Café Volio) tiene una presencia discreta, pero visible: logo al inicio, la bolsa del producto en una escena, un agradecimiento en los créditos, más otros beneficios contractuales, a diferencia de la pésima intromisión y el desaprovechamiento que realizan otros patrocinadores de programas de televisión local. Urgen los patrocinios inteligente como este.

Italia 90 se estrenó el 5 de junio en Magaly, CCM Cinemas, Nova, Terramall y Cinepolis. Debió estar en cartelera desde el 29 de junio, pero si el atractivo de la historia se conjuga con una prensa favorable, una campaña de comunicación en redes sociales exitosa y la Sele hace un papel decoroso, podríamos estar ante la película más taquillera de la historia nacional y se cumpliría el sueño de Gómez y muchos otros directores de cine del país.

En detalle

La cinta tuvo un presupuesto de producción de unos $200.000

Se filmó en apenas 21 días, entre marzo y abril.

La duración total es de 1 hora y 45 minutos.

Para el guión, Gómez habló con 14 de los 22 jugadores. Hernán Medford no pudo participar en el proceso porque el hoy entrenador vive fuera del país. Tampoco ha visto la película aún.

Fuente Atómica Films y archivo GN.