Plataforma garantiza que clientes finales reciben café de diferentes zonas de Costa Rica

Por: Édgar Delgado Montoya 6 mayo, 2016
La finca de Jorge Chavez, en Lourdes de Naranjo, es una de las que participa dentro del mercado virtual Xplore Coffee.
La finca de Jorge Chavez, en Lourdes de Naranjo, es una de las que participa dentro del mercado virtual Xplore Coffee.

La idea es sencilla: conectar a pequeños caficultores costarricenses, que producen café de gran calidad, con clientes finales, sin ningún otro intermediario.

De esta manera, surgió la plataforma Xplore Coffee, la cual opera como un mercado virtual que pretende ser el enlace entre pequeños productores y consumidores, a través de un sistema de membresía, que incluye el cobro de una mensualidad ($14).

En este momento, esta plataforma ya tiene tres caficultores asociados (de Naranjo, Atenas y San Marcos de Tarrazú, respectivamente), pero su plan es afiliar a cinco más de otras zonas durante el resto del año (de Turrialba, Irazú, Tres Ríos, Poás y Guancaste).

Daniel Barahona, fundador y director de Xplore Coffee, comentó que la idea surgió con el objetivo de enseñar a los costarricenses a tomar buen café y volver a fomentar la cultura del café en el país.

Según su criterio, en Costa Rica se produce buenos granos, pero la mayoría se exporta al exterior y lo que se vende comercialmente en los supermercados no es de buena calidad.

Aunado a esto, muchos caficultores se están saliendo del negocio porque no reciben lo que me merecen, debido a la gran cantidad de intermediarios dentro de la cadena de valor (beneficiadores, tostadores, distribuidores y cadenas retail).

En ese sentido, su proyecto selecciona a caficultores artesanales, generalmente, microempresas familiares, que, efectivamente, trabajan con tostadores o envían parte de su producción al exterior, pero se dejan otra porción y no tienen cómo comercializarla.

Para garantizar que el café sea de gran calidad, Xplore Coffee contrata a un catador, que se encarga de darle el visto bueno al producto. La empresa (que hoy tiene tres empleados) subcontrata el resto de servicios (diseño, empaque y distribución, por ejemplo).

"Conectamos a los pequeños caficultores con clientes finales, los cuales no solo procesan el café, sino que también lo tuestan y empacan, y este valor agregado se les paga, con lo que obtienen la mayor parte de las ganancias del proceso", afirmó Barahona.

Para poder recibir este café (en su casa u oficina), los clientes se suscriben a través de la página web de Xplore Coffee y cada mes recibirán un paquete de alguna zona del país. El cliente puede decidir si quiere probar los diversos tipos o solo recibe el que le gusta.

El interesado no tiene que pagar membresía ni tampoco otra comisión adicional. Los $14 de mensualidad incluyen el costo del café y el envío.

"Al suscribirse a Xplore Coffee, el cliente tiene acceso a un café de mejor calidad y está apoyando a pequeños productores y fomentando la educación sobre el café", agregó Barahona.

Cada bolsa de café, trae un código QR a través del cual el cliente puede conocer la procedencia del producto, así como detalles de la familia productora.

Finalmente, Barahona aclaró que su objetivo no es llegar a colocar el café en cadenas retail, pero sí empezará pronto a colocarlo en algunas cafeterías de la Gran Área Metropolitana y tiendas para que la gente lo pruebe y lo conozca.