Titulada Sous le plus grand chapiteau du monde (Bajo el capitel más grande del mundo), permanecerá encendida día y noche

Por: María Clara Vargas 1 abril, 2014
La pirámide, ícono del Louvre, fue construida en 1989 por Ieoh Ming Pei
La pirámide, ícono del Louvre, fue construida en 1989 por Ieoh Ming Pei

El Louvre y Claude Lévêque presentaron el inicio de una colaboración que se prolongará hasta diciembre de 2015 y que ocupa oficialmente la pirámide de vidrio del museo con un rayo incandescente.

La obra se inscribe de lleno en la trayectoria estética y conceptual de Lévêque, que representó a Francia en la 53 Bienal de Venecia, en 2009, y que a menudo utiliza el neón, la luz, la escritura y el sonido para dialogar con el espacio donde ubica sus obras.

En plena ejecución de su impresionante poderío, el rayo del Louvre es de neón rojo anaranjado, de acuerdo con el gas noble que contiene, precisó el artista.

Para disfrutarlo al máximo, es preferible contemplarlo de noche, pues de día apenas resulta visible.

Acostumbrado a intervenir en espacios intimistas, en su búsqueda de emociones y sensaciones, Lévêque dijo haber rechazado en un principio la propuesta de ocupar esa parte del Louvre que diariamente atraviesan decenas de miles de visitantes y donde ya expusieron artistas contemporáneos como Wim Delvoye, Tony Cragg y Loris Gréaud.

Invitado a elegir un lugar dónde establecer un diálogo entre su obra y el antiguo castillo de los reyes de Francia, eligió los muros medievales del Louvre, en el origen del museo que en la actualidad es el más visitado del mundo.

Fue durante su preparación cuando descubrió cómo poder conectar el proyecto que inaugurará en el otoño de 2015 con la que hoy se convirtió en su primera parte, unidos ambos por su deseo de “ligereza”.