Firmas buscan afianzar mercados y facilitar el clima de investigación y desarrollo en el país

Por: Evelyn Fernández Mora 20 noviembre, 2016
 Laquinsa es la empresa de Grupo Trisan que se dedica a la biotecnología desde hace 15 años. Trabaja los sectores de salud animal, agrícola, protección de cultivos, acuacultura y biorremediación.
Laquinsa es la empresa de Grupo Trisan que se dedica a la biotecnología desde hace 15 años. Trabaja los sectores de salud animal, agrícola, protección de cultivos, acuacultura y biorremediación.

Promover políticas nacionales en temas de biotecnología, fomentar alianzas estratégicas, encadenamientos productivos, y la transferencia tecnológica son parte de las herramientas que quieren fortalecer las empresas que conforman el cluster de biotecnología en Costa Rica.

A esto se suma el interés en abrir espacios para asistir a eventos y lograr contactos internacionales de bionegocios, así como llegar a nuevos mercados en América y Europa.

Este año, Costa Rica BioMed se constituyó como el cluster del sector e incluye 11 participantes entre empresas, personas afiliadas, universidades y centros de investigación.

 Actualmente Reuti-piña está trabajando la tecnología enzimática con una importante empresa de Cervezas en México, y también, con empresa de cerveza artesanal de Sevilla. / Reuti-piña para EF.
Actualmente Reuti-piña está trabajando la tecnología enzimática con una importante empresa de Cervezas en México, y también, con empresa de cerveza artesanal de Sevilla. / Reuti-piña para EF.

Urëk Biotecnología, Grupo Trisan, ReutiPiña, Speratum CR y BioTD son parte de las compañías fundadoras y que trabajan en distintas áreas de investigación y desarrollo (I&D).

Las empresas –la mayoría pymes– se ubican principalmente en la Gran Área Metropolitana (GAM) y son de capital costarricense, aunque el ingreso al cluster no se limita por el tamaño o por la procedencia del capital.

 “El clúster fortalece la exposición internacional y la creación de más empresas de biotecnología”, Álvaro Peralta, presidente de Urëk Biotecnología.
“El clúster fortalece la exposición internacional y la creación de más empresas de biotecnología”, Álvaro Peralta, presidente de Urëk Biotecnología.

En desarrollo

¿Y en qué trabajan? Entre los proyectos en los que avanza el sector están nuevas propuestas en la agroindustria, productos biológicos para salud animal, moléculas, antibióticos naturales para acuacultura y la investigación y extracción de compuestos activos aislados de la biomasa.

Una de las empresas más consolidadas del cluster es Grupo Trisan, con 55 años en el mercado. Hace 15 años, se dedica con mayor fuerza a los desarrollos biotecnológicos mediante su firma Laquinsa.

 “Entre los beneficios está la ampliación de red de contactos internacionales y nacionales en áreas de investigación”, Patricia Trinle, presidenta de Grupo Trisan.
“Entre los beneficios está la ampliación de red de contactos internacionales y nacionales en áreas de investigación”, Patricia Trinle, presidenta de Grupo Trisan.

Patricia Trinler, presidenta de la empresa, detalló que entre sus proyectos más recientes están el desarrollo de una vacuna antimastítica, inmunoestimulantes, bacteriófagos, controladores enzimáticos y estudios de determinación de residuos en órganos diana en especies animales de consumo humano.

Con el ingreso al cluster , esta empresa quiere penetrar con fuerza a mercados como México, Centroamérica, Suramérica y República Dominicana.

Por su parte, Reuti-piña comenzó como un emprendimiento académico, hace cuatro años dentro de UNA-Emprendedores.

Después pasó por un proceso de incubación en UNA-Incuba y actualmente trabaja en dos lugares: el Centro Nacional de Innovaciones Biotecnológicas CENIBiot (donde genera parte de la investigación y desarrollo) y tiene una planta de producto ubicada en Liberia.

Específicamente, Reuti-piña se dedica a la investigación y extracción de compuestos activos aislados de la biomasa que genera el cultivo de piña en el país.

“Aprovechamos estos residuos para producir una enzima en la industria de cervezas, la cual mejora los tiempos y procesos de maceración, maduración y enfriamiento favoreciendo la eficiencia del proceso industrial, las características de la cerveza y la disminución de los costos”, explicó el CEO Daniel Méndez.

El empresario resaltó que, gracias al cluster , han participado en varias ferias internacionales con el apoyo de la Promotora de Comercio Exterior, entre ellas, Biolatam 2015, en Chile, y Biospain2016, en España.

“Esto nos ha permitido establecer algunas alianzas estratégicas con empresas y centros de investigación europeos para generar nuevos productos a partir de los compuestos activos generados del residuo de piña”, dijo.

La otra firma, Urëk Biotecnología, se conformó en el 2012 con el objetivo, en ese momento, de transformar los desechos biológicos de la industria porcina en insumos para otras industrias.

En este momento, se desempeña en dos áreas principalmente: en la asesoría e investigación para empresas en la agroindustria y a la investigación propia en áreas en las que se identifica un potencial de mercado a futuro.

Entre las inversiones más significativas está la de una molécula con un efecto cicatrizante, realizada en el 2014, y que rondó los $25.000.

En el 2012, inició otra investigación para la extracción de colágeno tipo I, a partir de tejidos porcinos, la cual se financió en parte con fondos propios y en parte con fondos de capital semilla del Sistema de Banca para el Desarrollo. Significó una inversión de ¢25 millones, indicó el presidente, Alvaro Peralta.

“Para nosotros el clúster, CR BioMed, es de suma importancia por el potencial de exposición internacional para Urëk, pero también porque pretende impulsar la creación de más empresas de biotecnología en el país y de una industria que vincule la academia, centros de investigación, al gobierno y a la empresa privada”, comentó Peralta.

Gabriela Couto, presidenta de CR BioMed, comentó que la creación del cluster abrió un canal de diálogo con el Gobierno en el que plantearon una docena de situaciones que afectan a la actividad.

Por ejemplo, la importación de reactivos o insumos que se necesitan en cantidades ínfimas pero que se retrasan en aduanas por la documentación requerida como si fuera la importación de volúmenes de manufactura.

“Esto interfiere con los procesos y plazos de las investigaciones, ocasionan pérdidas cuantiosas de dinero y de tiempo de parte de personas (científicos) que no tienen por qué conocer los procedimientos de importación”, externó.

"Otros países no tienen estos efectos retractores lo cual los hacen más atractivos. En conclusión, Costa Rica tiene excelentes capacidades de ofrecer colaboración a empresas extranjeras en I&D pero somos menos competitivos por los desafíos adicionales que nos ocasiona el sistema país. Estamos entonces planteando una forma de facilitar el acceso de insumos para ser competitivos internacionales en nuestras actividades de I&D", agregó Couto.

Entre otros retos, en Costa Rica, aunque la biotecnología se trata de un sector con un potencial enorme en diversas áreas, se debe fortalecer también en capacitación en temas como propiedad intelectual, financiamiento, valoración de activos intangibles, aspectos regulatorios, talleres y actividades que se dirijan a la mejora del clima de negocios y apoyo legal.

Los participantes del cluster

Estos son los socios fundadores de Costa Rica BioMed:

Empresas de Biotecnología

Firmas afiliadas

Personas afiliadas

Speratum CR

Bufete Arias & Muñoz

Carlos Alvarado (TEC)

Grupo Trisan

Carao Ventures

Jose Vega (Lanotec)

Urek Biotecnología

Marketplaza

Raquel Ramírez (Microvention)

ReutiPiña

BioTD