Zona norte: ¿en qué se puede invertir?

Reto es potencializar biotecnología, software y biocombustibles en una región con baja escolaridad

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El 80% de las raíces y tubérculos que exporta el país sale de fincas y parcelas ubicadas en la zona norte del país.

De allí también se obtiene el 53% de la leche (que, luego, allí mismo se industrializa como queso y leche en polvo) y el 54% de la carne de novillo que consume el resto de los ticos.

También salen 140.000 contenedores al año hacia el Puerto de Limón para su exportación.

Para el 2010, las ventas al exterior generadas en esta región fueron de $478 millones y, el año pasado, de $551 millones, con aportes importantes en piña, jugos y concentrados de frutas, raíces (yuca) y plantas ornamentales.

Esa cifra representó el 5% de las exportaciones totales del 2011 ($10.502 millones), pero una década antes las ventas al exterior de la zona equivalían al 2%.

Solo San Carlos es el sexto exportador del país y ocupa la quinta posición en la oferta turística.

Son datos halagadores.

Sin embargo, a pesar de tener un sector cárnico tan fuerte, no existe una industria para cortes finos ni para procesarla en otras formas.

Igualmente, aunque existe un robusto mercado maderero (madera cultivada) y una de las mayores capacidades instaladas de secado en Centroamérica, tampoco hay una industria que genere localmente valor agregado. Por eso, Dos Pinos importa de Chile las paletas para sus helados.

Además, su fortaleza agrícola se ve opacada por una débil posición en áreas ligadas a servicios y de alto impacto para la atracción de inversiones.

Es una realidad que frustra a Alfredo Aguilar, profesor universitario y presidente de la Agencia para el Desarrollo de la Región Huetar Norte (ZEE).

Lo frustra pero no lo hace cruzarse de brazos. “Hay que pasar de la queja a la propuesta”, dice.

Luego de 10 años de existencia, la ZEE se ha fijado la meta de convertirse en un polo de desarrollo que atraiga inversiones con alta dosis de tecnología, que exporte productos con valor agregado y que tenga un clima de inversión suficientemente retador para competir con el Valle Central.

Ahora, se determinó que hay campos con potencial de crecimiento como la biotecnología, la agroindustria, el desarrollo de software y energía (biocombustibles).

Lo anterior según el estudio “Determinación de la vocación empresarial de la Zona Económica Especial de la Región Huétar Norte”, elaborado a solicitud de la ZEE por el Grupo Aequitas.

¿Cómo lograr potenciar esas industrias en una región que concentra a una de las poblaciones más pobres del país (Los Chiles y Guatuso), con bajos índices de desarrollo humano, competitividad y escolaridad?

San Carlos salva indicadores, pero el resto de cantones –según ubicación por quintiles– se muestran en las posiciones más deterioradas.

La tarea es enorme pero se ha venido trabajando en alivianar esta pesada carga y colocar a la zona en otro escalón para la próxima década.

Hay varios ejes de acción: infraestructura vial, telecomunicaciones, enseñanza del inglés, educación técnica, agroindustria y tecnologías de información y telecomunicaciones.

Con el impulso de la ZEE, el sector productivo y el Estado, se ha avanzado en temas de infraestructura vial, como en la ruta Tapón de Chilamate, de 54 kilómetros (de los cuales 27,7 Km son nuevos), y la carretera Los Chiles centro sobre la margen con Nicaragua.

También se ha gestionado el puesto aduanal Las Tablillas –cuya inauguración se espera para el 2014– y el llamado Puerto Seco, que sería un centro logístico para el ferrocarril desde Río Frío hasta la zona norte, y que movería parte de la carga del país por allí.

Inglés y formación técnica

Un segundo eje de acción es el educativo, tema donde subyacen contrastes importantes.

El estudio aclara que en esta región, aún cuando tienen la tasa de desempleo más baja a escala nacional, la escolaridad promedio también es la más baja del país, en grupos de 15 años o más.

A pesar de haber oferta de colegios y universidades, los niños que empiezan la primaria no concluyen el proceso educativo, detalló Ricardo Matarrita, autor de la investigación.

En resumen, hay empleo de baja calidad influenciado por muchachos que no logran superar el bachillerato y por la debilidad en la enseñanza del inglés.

Luis Barrientos es el director regional del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) en La Marina –centro Monseñor Sanabria– de San Carlos y un convencido de que la región no podrá atraer inversiones ni ser un polo de desarrollo mientras tenga empleos de baja calidad.

Por eso, el INA junto con el Instituto Tecnológico, la Universidad de Costa Rica y los colegios privados arrancaron este año un programa de inglés intensivo para pobladores no universitarios.

Barrientos contó que el objetivo es graduar, en cinco años, a unas 3.000 personas; el INA contribuiría con unos 300 por año.

Por otra parte, en el 2013 se iniciará la carrera técnica de biotecnología, una de las áreas definidas como de mayor potencial.

Igualmente, debido a que la agroindustria y la agricultura son actividades fuertes en la región, el INA recibió el aval de la Contraloría General de la República (CGR) para invertir unos ¢2.500 millones en la construcción de un centro de atención especializado en pymes, cuyas obras iniciarán en diciembre o principios del próximo año.

Estará ubicado en Upala, una de las zonas más vulnerables del país. Allí se capacitará a estudiantes en mecánica agrícola y otras habilidades relacionadas con la agricultura.

Se le enviaron consultas a Edgardo Vargas, director del Instituto Tecnológico, en su sede de la zona norte, pero al cierre de esta edición no había respondido.

Socar tuercas en exportaciones

La zona norte exportó el año pasado $551 millones y el 83% eran productos agrícolas (productos frescos o medianamente industrializados).

Desde allí no se derivan ventas al exterior en tecnología, alimentos procesados, cuero, empaques de madera, muebles de madera o accesorios, jugos o bebidas.

Todas podrían provenir de esta región rica en recursos naturales y con una vocación agrícola poderosa.

Y como lo indica el estudio, no se trata de crear artificialmente las ventajas comparativas sino basarse en condiciones factoriales que aumenten la productividad de ciertos sectores.

¿Cómo elevar el nivel empresarial enfocado a la exportación? ¿Cómo dotar a los pequeños y medianos productores de tecnología, herramientas sobre etiquetado, normas técnicas, procesos de calidad y valor agregado?

La Promotora de Comercio Exterior (Procomer) cree que un buen inicio es fomentar los encadenamientos con empresas exportadoras y suplidoras.

Rolando Dobles, director de Encadenamientos para la Exportación de Procomer, explicó que este año esta entidad y la ZEE formaron un convenio por medio del cual se designó a un funcionario de Procomer en la zona para que transfiera conocimientos sobre el tema de encadenamientos.

Con ello se pretende que aquellas áreas estratégicas para los exportadores, que están siendo abastecidas por empresas del Valle Central o en el extranjero, puedan ser suplidas localmente.

La idea es realizar una rueda de encadenamientos para impulsar proveedores norteños. Es una actividad donde participarán empresas exportadoras, instituciones públicas, hoteles y otros sectores.

Procomer trabaja, además, en otras áreas, dijo su gerente de promoción comercial, Álvaro Piedra. Por ejemplo, se han capacitado más de 35 empresarios en el taller “Creando exportadores Región Huetar Norte”.

Otras 15 firmas, en temas de logística y trámites aduaneros; 5 industrias de la zona participan en proyectos de desarrollo para elevar su nivel empresarial, y 31 firmas más asistieron a la Misión Comercial de Compradores en setiembre anterior. Allí se encontraron compradores y exportadores de mercados como el europeo, asiático y norteamericano.

Un fuerte exportador de la zona es Ticofrut. Procomer lo ubica como el segundo más fuerte después de Frutas Tropicales de Venecia S. A.

Allá tiene unas 20.000 hectáreas sembradas de naranja de las que extrae su jugo para exportarlo congelado básicamente a Estados Unidos.

Su presidente, Carlos Odio, calcula que este año procesarán unas 300.000 toneladas métricas de naranja y 80.000 de piña; es decir, un 100% más del volumen de naranja producido el año pasado.

Un software a la medida

Por su parte, Avantica Technologies San Carlos se anotó un gol en e juego de llevar tecnología digital a la región norte costarricense, en 1993.

En ese momento, mientras abrían su oficina en Sillicon Valley, en California, Estados Unidos, sus socios, Mario y Luis Carlos Chávez inauguraban la operación en San Carlos.

La compañía se dedica a productos informáticos de tercerización, desarrollo de software a la medida, varios lenguajes de programación como Java y PHP, aplicaciones móviles y plataformas para comercio electrónico, entre otros.

El gerente, José Pablo Rodríguez, recordó que en un inicio fue duro abrirse camino al no existir una empresa empleadora de un tamaño considerable y lo normal era que los profesionales que se graduaban en la zona emigraran al Valle Central.

“Ha implicado un gran esfuerzo e inversión en formación, con la ventaja que el talento es bueno y los profesionales han respondido”, manifestó Rodríguez.

El reto ahora es crear la masa crítica para que otras empresas del sector de gran tamaño puedan establecerse allá.

Para el ejecutivo de Avantica, las universidades tienen la tarea de graduar a más profesionales y con las características que exige el mercado internacional.

De hecho esta empresa mantiene acuerdos con la Universidad Técnica Nacional y la sede regional del TEC para impartir cursos y alinear así la formación con las demandas del mercado.

También formó parte de la organización del recién encuentro San Carlos Technology Summit, en el que participaron 150 empresarios del sector de tecnología de la información y comunicación.

En esta localidad operan también NCQ Solutions y Dot Creek.

Rodríguez es consciente de que hay mucho por hacer aparte de elevar en cantidad y calidad a los profesionales y la enseñanza del inglés.

Para él, sería ideal generar un ecosistema de desarrollo del sector al estilo Sillicon Valley, donde puedan crear los emprendimientos, los grupos de inversión y fortalecer la relación empresa-academia-Estado.

Lo anterior permitiría exportar servicios, gestar una cultura tecnológica y crear nuevos negocios.

Sobre este último punto Gabriela Llobet, directora general de Cinde, reconoce que la zona tiene un interesante potencial para atraer inversiones dado que reúne una serie de iniciativas en campos como el de desarrollo de software y además cuenta con entidades educativas.

Estos cinco cantones están en el foco de atención de Cinde en el marco de la reforma a la Ley de Zonas Francas (2010) donde se lanza la excitativa de promover la atracción de inversión extranjera (AED) en zonas de menor desarrollo relativo.

Por el momento, el trabajo se ha concentrado en reuniones con personeros de la ZEE, de Comercio Exterior y de Procomer para dar a conocer los elementos indispensables para seducir a empresas multinacionales tecnológicas.

El año pasado y en lo que va de este, Cinde ha atendido a varios inversionistas con posibilidad de instalarse en estas regiones.

“De estos, ya dos proyectos en específico de la industria alimentaria han avanzado en su decisión de instalarse en la zona atlántica y otra en turismo médico en Guanacaste”, especificó Llobet.

El turno para la Huetar Norte aún no llega, al menos para tecnología, pues en el sector lácteo, Dos Pinos tiene plantas especializadas en leche en polvo y quesos y, recientemente, inauguró otra de secado de leche, detalló José Arias Cordero, asesor en política comercial.

La experiencia de la cooperativa le lleva a concluir que la zona requiere integrar a los sectores primarios con la industria para dar valor agregado, promover la innovación, el segundo idioma, generar política de buenas prácticas en la manufactura y lograr que esos nuevos emprendimientos tengan acceso real en el mercado.

Los mayores exportadoras agrícolas

Procomer identificó, según el volumen exportado, a las 10 compañías exportadoras más fuertes de la región Huetar Norte, casi todas, de piña.

1. Frutas Tropicales de Venecia. Subsidiaria de Banacol; exporta básicamente piña.

2. Ticofrut. Su principal actividad es el cultivo, procesamiento y exportación de concentrado de jugo de naranja aunque también siembra piña.

3. Comercializadora de Frutas Cofrut. Cultiva y exporta piña fresca.

4. Inversiones y Procesadora Tropical. Ubicada en Pital de San Carlos; exporta piña fresca.

5. Fruta Internacional. Se dedica a la importación y comercialización de productos perecederos con representación en varios países. En Costa Rica, tiene fincas de piña en Pital para la exportación.

6. Tropical Paradise Fruits. Opera en el mercado concentrado de piña, de jugos, también con mango, melón, banano y papaya. Está ubicada en el Muelle de San Carlos.

7. Ananas Export Company. Sus fincas piñeras están situadas en San Rafael de Río Cuarto.

8. Agrícola Agromonte. Tiene 1.380 hectáreas de piña dorada y exporta 4,5 millones de cajas a Holanda, Alemania, España, Noruega, Bélgica, Italia e Inglaterra.

9. Piñales de Santa Clara. Situada en La Virgen de Sarapiquí; se dedica a la siembra y venta de piña.

10. Compañía Agrícola B.C. Localizada a tres kilómetros de Caño Negro, esta compañía también exporta piña.

Fuente Información de Procomer.

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