Facilitación y simplificación del comercio: del qué al cómo (Parte I)


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Estudios de BID y Cepal dicen que un contenedor con mercancía que transita entre Panamá y México lo hace a velocidad media de 17 kilómetros por hora y que los costos logísticos y de trámites, pueden llegar a representar hasta 40% del precio de ciertas mercancías en Centroamérica.

El exceso de trámites en fronteras –en especial terrestres–; la inseguridad, corrupción e informalidad; la deficiente infraestructura; la debilidad institucional, descoordinación entre países y entre instituciones del mismo país, entre otras, son las causas principales de esa lentitud y altos costos.

En el más reciente índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, Costa Rica ocupó la posición 78 de 144 países en el subíndice “carga de procedimientos aduaneros” – o “carga de procedimientos en frontera”, como debería denominarse.

Para un país donde el comercio exterior (importaciones, exportaciones e inversión extranjera directa) equivale el 79% del producto interno bruto (PIB), se trata de una posición preocupante que obliga a valorar e implementar opciones concretas de mejora. La agilización de los trámites fronterizos es para Costa Rica un asunto de competitividad nacional.

En nuestros puestos fronterizos operan 14 instituciones públicas cada una con funciones dadas por ley.

Sus trámites y controles resguardan la seguridad, la salud –humana, animal y vegetal–, el recaudo fiscal, la propiedad intelectual, el ambiente, la calidad de productos, el funcionamiento de los mercados internos y la migración de personas. Todas esas funciones son necesarias para el buen funcionamiento del Estado.

No obstante, por la importancia del comercio exterior para nuestro país, resulta obvia la urgencia de simplificar y agilizar los trámites, al tiempo que se mejoran controles, todo en el marco de nuestro proceso de integración regional y de las obligaciones conjuntas ante terceros, en especial la asumida en el Acuerdo de Asociación con la Unión Europa (Aacue), de implementar al 2019, la unión aduanera centroamericana.

Conscientes del reto, los presidentes de Centroamérica instruyeron al Consejo de Ministros de la Integración Económica Centroamericana (Comieco), en la Declaración de la Cumbre Presidencial de Punta Cana en 2014, la inmediata implementación de un programa regional de facilitación del comercio, sustentándose para ello en los mecanismos propios de la integración económica regional, así como en el Acuerdo de Facilitación de Comercio (AFC), adoptado por los 161 países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en diciembre de 2013.

Los ministros responsables de la integración regional integrantes del Comieco, claros y urgidos de mejorar la competitividad regional, nos abocamos a diseñar el programa y a gestionar los recursos necesarios.

Tanto la Comisión Europea como el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), como el BID y la Cepal nos apoyan.

El programa incluye dos pilares: la reconstrucción de la infraestructura de los pasos de frontera terrestres en toda Centroamérica, y la racionalización y digitalización de los procedimientos de control en los todos puestos de frontera –terrestres, marítimos y aéreos–.

Para el primero de los pilares, el BID ha puesto a disposición los créditos respectivos, de forma que los ministerios encargados de la integración regional, puedan contar con los recursos necesarios para ejecutar dicha reconstrucción. Un proyecto de crédito por $100 millones ya se ha suscrito y está iniciando su trámite en la Asamblea Legislativa.

La Comisión Europea ha puesto a disposición los recursos para la ejecución del pilar de racionalización y digitalización de procedimientos, y el Ministerio de Comercio Exterior, por encargo de Comieco, lleva a cabo la coordinación regional de este pilar.

La meta es ambiciosa. Para 2018, nos hemos propuesto contar con nuevas instalaciones para nuestros cuatro principales puestos fronterizos terrestres (Paso Canoas, Sixaola, Peñas Blancas y Las Tablillas), así como contar con una plataforma digital regional, que releve o “interopere” con las plataformas nacionales. Esperamos el apoyo legislativo para un comercio exterior más ágil, seguro y barato.

Sostenbilidad y financiamiento